El niño mártir

 

Francisco I. Madero está embolsándose millones y millones de pesos, con la precipitación y el ansia del que no estando seguro de comer mañana almacena de una vez en el estómago la mayor cantidad de alimento que puede contener.

El gobierno mexicano ofreció pagar un abogado para que se asociase a los que paga el padre del niño León Cárdenas Martínez; fue designado ese abogado por el gobierno mexicano; pero ahora resulta que es León Cárdenas Martínez padre quien tiene que pagarlo, con menoscabo de los pocos fondos con que cuenta para sufragar los gastos de la defensa de su hijo.

Esta burla al dolor sólo podía ser hecha por un malvado como Francisco I. Madero. Miles de instancias se le han hecho para que intervenga directamente en el asunto del niño Cárdenas por la prisión que injustamente está sufriendo, pero no se preocupa por salvar a un inocente, y cuando ofrece pagar un abogado, deja toda la carga al padre de la víctima.

Con motivo de nuestro proceso, no podemos dedicar esta vez mucho espacio a la defensa del niño Cárdenas; pero lo haremos en el próximo número de Regeneración, pues no hemos de dejar de hacer notar a los mexicanos que el gobierno no está instituido para proteger al débil. El niño Cárdenas es completamente inocente del crimen que se le imputa, y sin embargo permanece en la prisión, y el Gobierno Mexicano, con gran descaro, asegura que todavía no se comete una injusticia en el caso del niño y que por eso no interviene.

Tomen nota los mexicanos que todavía quieren tener encima un verdugo.

Todos, sin distinción de creencias, deben ayudar al niño prisionero que está a punto de ser ahorcado por un crimen que no ha cometido. Envíense fondos para la defensa a León Cárdenas Martínez, P.O. Box. 1124. El Paso, Tex.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 95, 22 de junio de 1912