Agrupación Protectora Mexicana[i]

 

Bajo esta denominación se ha formado en San Antonio, Texas, una liga que, según sus bases, tiene como principal objeto el dar protección a todos los mexicanos y méxico-texanos en los casos de atropellos y atentados en sus intereses, familias y personas. Esta institución ayudó en el caso del niño León Cárdenas,[ii] poniéndose del lado de la víctima del odio irracional que las gentes mal educadas de este país profesan a los mexicanos por el simple delito de ser mexicanos.

El niño León continúa preso, a pesar de que la defensa presentó pruebas irrecusables de la inocencia del mexicanito. ¿La causa? Que no se ha dignado la corte dictar sentencia, a pesar de haber transcurrido ya cerca de tres meses desde que se tramitó el hábeas corpus (equivalente al juicio de amparo) y eso significa que se retarda la sentencia con un fin que ha de distar mucho del de hacer justicia. Ya nos seguiremos ocupando en este asunto que tan bien conocen nuestros lectores.

Ahora deseamos llamar la atención de la Agrupación Protectora Mexicana, sobre el hecho de que hay en las cárceles de este país un buen número de dignísimos mexicanos que están presos por la simple razón de ser mexicanos. Nos referimos a los revolucionarios. En la cárcel del condado de esta ciudad se encuentra preso Pedro Solís; en la cárcel del condado de El Paso, Tex., se encuentran presos los mexicanos Rosendo A. Dorame,[iii] Fernando Palomares, y Silvestre Lomas,[iv] y en la cárcel de Marfa Tex., se encuentra preso Pedro Perales.[v] Sobre ellos pesa la acusación de violación a las llamadas leyes de neutralidad, sin que, en realidad, hayan violado ley alguna. Son simplemente personas que, deseando ver libre y contento al pueblo mexicano, se han atraído la malquerencia de la burguesía, de la burguesía americana que en este país, como en México, tiene en la esclavitud a los proletarios de nuestra raza. Son, pues, esos hombres unos de los más simpáticos ejemplares de nuestra raza que en estos momentos está ofreciendo al mundo el espectáculo de sus luchas contra toda opresión y toda injusticia. Para nadie es un misterio que en este país se han organizado fuerzas revolucionarias, y se han expedido cargamentos de material de guerra para fomentar revoluciones en Guatemala, Honduras, Nicaragua, Haití, Santo Domingo, Venezuela, Colombia, Cuba y tantos y tantos países, y en esos casos, el Gobierno Americano ha dejado a los revolucionarios hacer y deshacer, porque al consentir en la violación a las leyes de neutralidad, protegía los intereses de la burguesía americana, que necesitaba la caída de un gobernante extranjero que le era hostil, y fomentaba un movimiento revolucionario que llevaría al poder a un amigo de los americanos.

Los revolucionarios mexicanos presos necesitan de ayuda material y moral, y es por eso por lo que invitamos a la Agrupación Protectora Mexicana a que dé los pasos necesarios para el alivio de la situación en que se encuentran esos prisioneros. Se les maltrata; no se les da suficiente alimentación; no se les permite que los visiten sus amigos; siendo pobres, se les han fijado fianzas que solamente los ricos pueden dar, con el propósito de tenerlos indefinidamente en prisión; Solís está herido y no se le conduce a un hospital; un esbirro de El Paso, Texas, se permite galantear a las amigas de los revolucionarios presos, abusando de la situación en que éstos se encuentran.

Aparte de todo esto, llamamos la atención de la Agrupación Protectora Mexicana sobre la serie de noticias que bajo el título “En defensa de los mexicanos”, hemos estado publicando en Regeneración. De esa sección de nuestro periódico puede la Agrupación tomar datos de atropellos, abusos y aun crímenes de que están siendo objeto los mexicanos en este país, para que emprenda una campaña vigorosa en defensa de los mexicanos.

Como los revolucionarios presos ya tienen tiempo de estar a merced de la “justicia” burguesa, esperamos que la Agrupación adoptará desde luego las medidas necesarias para aliviar su situación.

Ya daremos cuenta a nuestros lectores de los pasos que dé esa Agrupación en defensa de los revolucionarios.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 76, 10 de febrero de 1912



[i] Agrupación Protectora Mexicana. Asociación de socorros fundada en junio de 1911, en torno a la figura de Nicasio Idar, con la finalidad de ofrecer protección legal a los mexicanos y méxico-norteamericanos frente a los abusos infligidos por la población anglosajona del estado de Texas. Se constituyó a raíz del linchamiento de Antonio Gámez en Thorndale, Texas, con el lema “Unión, Igualdad y Justicia”. Donacinano R. Dávila fue su presidente, y Emilio Flores se desempeñó como secretario. Afilió a trabajadores del campo, pequeños propietarios, dependientes y arrendatarios, y abrió varias sucursales en el estado de Texas. Promovió la organización del primer congreso mexicanista de Texas, celebrado en Laredo en septiembre de 1911. Operó con el apoyo del consulado general de México en San Antonio. Llegó a contar con cerca de tres mil miembros. Se desintegró en 1914 a raíz de los crecientes conflictos internos entre un ala moderada, apolítica y partidaria de las vías legales, y otra radical que se inclinaba por reivindicaciones sociales más profundas.

[ii] León Cárdenas Martínez Jr. (ca. 1895-1914). Hijo del simpatizante del PLM León Cárdenas Martínez. En 1911 fue inculpado del asesinato de la norteamericana Emma Brown; luego de un juicio lleno de irregularidades y bajo la constante amenaza de linchamiento, se le condenó a muerte. El jurado desechó las pruebas de su inocencia y en su defensa se alegó que el acusado era menor de edad para evitar la pena capital. Durante el proceso se le apodó el Niño Mártir. Finalmente fue ejecutado en 1914. RFM se ocupó ampliamente del caso desde 1911, y en las páginas de Regeneración se promovió la campaña en apoyo del Niño Mártir.

[iii] Rosendo A. Dorame (Florence, Arizona, 1896-1915). Ópata o mayo. Sheriff, peluquero, minero y carpintero. Residente de Florence, Pinal, Globe y Morenci, Arizona; Cripple Creek, Colorado; Phoenix y Bisbee, Arizona, y El Paso, Texas. Asistió a la escuela pública en Florence. En 1896 fue acusado de un gran robo en el condado de Pinal. Las autoridades lo excarcelaron incondicionalmente cuatro meses después. En 1902 formó parte de la junta local del Partido Socialista de Globe. En 1904 residió en Morenci. Participó en la famosa huelga de Cripple Creek, Colorado, de 1903-1905 con la Western Federation of Miners, por lo que estuvo detenido junto al legendario Bill Haywood. Fundó, junto con Fernando Velarde, el local 272 de IWW. En 1906 fue redactor del periódico La Unión Industrial “el único periódico en español en Estados Unidos que propagaba el unionismo industrial revolucionario”. Para 1907, Dorame encabezaba una sección de la Sociedad Ignacio Zaragoza, una de las sociedades mutualistas de Arizona. En 1908 se vinculó con el PLM, convirtiendo el local de los IWW en el brazo sindical del mismo. En diciembre de 1910, un agente del gobierno mexicano en Phoenix lo incluyó entre quienes se reunían “para conspirar” en “la zapatería de la más humilde esfera de la que es propietario un mexicano matriculado en esta oficina con el nombre de Trinidad N. Córdoba”. En 1911 mantuvo una entrevista con la JOPLM en Los Ángeles y fue nombrado delegado especial de la Junta en Phoenix; además hizo trabajo de organización en Sonora y Chihuahua. Con un grupo de 16 insurrectos al que dirigía, cruzó la frontera por Casa de Piedra el 22 de febrero de 1911 e incursionó en la región de Altar, Sonora. El 27 fue capturado junto con Jesús Rivera, Alberto B. Piña, José Heredia, Ernesto Palafox, Carlos Muñoz, Ramón Domínguez y Antonio Silva por el coronel Ogazón, prefecto del distrito de Altar. Estuvo recluido en la penitenciaría de Hermosillo, de donde salió al poco tiempo. Para agosto de ese mismo año, estaba de nuevo en Phoenix, donde, a decir del cónsul del lugar “cuenta con un grupo bien organizado que solamente espera instrucciones para salir”. En octubre, organizó mítines en Ciudad Juárez. A punto de ser aprehendido, logró escapar gracias a la intervención de su compañero, el Mocho Martínez y regresó a los Estados Unidos. El 19 de noviembre recibió una carta de Ricardo Flores Magón, en la que le encargaba “hacer cabeza”, como delegado en jefe, en Chihuahua, Sonora y Sinaloa, una vez consumado el ataque a Ciudad Juárez que el propio Dorame preparaba con Efrén Franco y Fernando Palomares, con fondos proveídos por el agente confidencial del general Bernardo Reyes, Manuel Garza Aldape. El ataque no se efectuó. El 2 de diciembre, Dorame y 13 más, entre los que se encontraba el doctor Rafael Molina, intermediario entre liberales y reyistas, fueron arrestados y acusados de violación de las leyes de neutralidad. La prensa norteamericana y mexicana se refirió al caso como “conspiración reyista” en El Paso. Ricardo Flores Magón señaló a Abraham Molina, policía secreto al servicio de Madero, como el delator. Dorame, Palomares y Lomas recibieron apoyo económico de las secciones de los IWW de San Francisco y San Diego, California, y de personalidades como Vincent Saint John y Ernest Besselman. El 13 de abril, los liberales fueron sentenciados a purgar un año y un día de condena en la Penitenciaría Federal de Leavenworth, Kansas. Regeneración buscó que la Agrupación Protectora Mexicana se involucrara en su defensa y mantuvo una larga campaña en su favor. Al salir de prisión, Dorame publicó en el semanario angelino el texto “De vuelta del presidio” en el que, emocionado, anunciaba su regreso a la lucha: “Alguien dijo, que dijeron, que habían dicho; que dizque las prisiones ya me habían hecho retroceder. ¡Qué sarcasmo! ¿Qué retroceda yo? ¡Salvaje anhelo! Yo tiendo como el águila hacía el cielo, volando con su vuelo soberano, soberbio, enérgico en mi aliento, y cuando yo retroceda, es solamente, como hace el mar, para azotar las playas, sin cambiar nunca de asiento”. Su regreso fue más que retórico: para el día 26 de abril, es decir, antes de cumplir un mes fuera de la prisión, ya se encontraba, junto con Palomares, su compañero de los IWW y de Leavenworth, entre los organizadores de la huelga en la Guggenheim Smelter, de El Paso; huelga que la compañía intentó esquirolear importando “negros de Louisiana para tomar el lugar de los mexicanos”. A Dorame, Palomares y a una mujer identificada como “Mrs. Hubbler, de Los Ángeles” se les ordenó abandonar el pueblo. En mayo de 1913, Dorame formó parte del Comité de la Unión Local número 65 de Bisbee de la IWW. Como tal, firmó una carta al presidente Wilson, exigiendo la libertad de los presos de McNeil Island. En este año publicó algunos artículos en Regeneración, como la semblanza de su amigo el Mocho Martínez, asesinado por villistas en Chihuahua, un obituario de Paulino Martínez y el texto poético-agitativo “Lázaro tira tu lecho y anda”. Lo último que sabemos del incansable Dorame es que en diciembre de 1915 envió dos dólares “Para la salud de Ricardo”, desde algún lugar de Nuevo México y que participó con otros liberales wobblies en la huelga del cobre de Bisbee en 1917.

[iv] Silvestre Lomas. Minero. Miembro del club Juárez y Lerdo de Bridgeport, Texas. El 2 de julio de 1909 firmó como representante del mismo una carta de protesta por la reelección de Díaz y Corral y cuatro puntos más. En abril de 1911 organizó el Grupo Regeneración Luis Rodríguez, de Crusher, Oklahoma. En julio de 1913, desde El Paso, Texas, firmó la carta de protesta junto con José R. Aguilar y Jesús Méndez Rangel, en contra de la actitud de José Francisco Moncaleano frente algunos miembros del PLM. El 11 de septiembre de 1913, 14 hombres, bajo el mando de Jesús M. Rangel, buscaron internarse en suelo mexicano desde la frontera texana, cerca del poblado de Carrizo Spring. Ese día tuvieron un altercado con autoridades del condado y tropa norteamericana regular. En la refriega murieron un ayudante del sheriff de apellido Ortiz y dos de los guerrilleros, uno era Juan Rincón, el otro, Silvestre Lomas.

[v] Pedro Perales. Minero. Residente del sur de Texas, participó en la reunión del 5 de febrero de 1906 en Bridgeport, en la que se formó el club Juárez y Lerdo”, y donde convergieron buena parte de los militantes más aguerridos del sur de Texas, como Victoriano y Melquiades López, Abundio de la Rosa, Dámaso Dávila, y otros. Meses después emprendió una primera gira organizativa por esa región de Texas, y logró dejar un núcleo liberal constituido en Italy, Texas, bajo la presidencia de Cástulo Vela. A principios de 1907, contribuyó para la compra de dinamita realizada por Antonio de Pío Araujo, con vista a la toma de Matamoros, Tamaulipas, con los miembros del club liberal de Gonzales, Texas. Después de ello continuó su gira organizativa y propagandista por pueblos como Lytle, cerca de San Antonio. En mayo de 1907, Perales permanecía preso en Harlingen, condado de Cameron, por “una imprudencia de haber asaltado al señor P. Bautista con pistola en mano”. Para fines de marzo de 1908, Perales, bajo el nombre de P. P. Pérez, trabajaba como minero del carbón en Lytle, lugar al que llegó Tomás Sarabia en busca de fondos y armas con vistas a la segunda intentona liberal de ese año. El 2 de julio de 1909, en Bridgeport, firmó un manifiesto protes­ tando por la reelección de Díaz y Corral y las persecuciones de los liberales refugiados en el extranjero. Para marzo de 1911, reemprendió un nuevo periplo organizativo, apoyado por Regeneración: “el compañero Perales es uno de los más antiguos miembros del Partido Liberal. Se ha mantenido como hombre de convicciones que es. No se ha deslumbrado con el oro del maderismo, porque es un convencido de la emancipación del proletariado y es hombre de vergüenza y honor”; el periódico registra la formación del club liberal Emancipación, de Burlington, Texas, y el de Gurley, Texas, a instancias de Perales; así como uno más en Pilares, Texas. En este lugar fue arrestado por autoridades norteamericanas coludidas con maderistas. A principios de 1912, Perales fue trasladado a la cárcel de Marfa, siendo su juicio programado para abril de ese mismo año; fue acusado de violación de las leyes de neutralidad y declarado culpable. Regeneración pidió a la Agrupación Protectora que se ocupara del caso.