El Paso del Norte[1]

 

El Paso del Norte ha dado en la flor de llamar a los vazquistas de Chihuahua: “los rebeldes de la Bandera Roja”.

El Paso del Norte es estúpido o finge serlo. La Bandera Roja es la enseña del proletariado revolucionario, y nunca puede servir de bandera a miserables burgueses como los Campa, los Salazar, los Orozco y toda esa pandilla de sinvergüenzas cazadores de empleos.

Los rebeldes de la Bandera Roja no reconocen el derecho de propiedad privada, mientras que los jefecillos vazquistas se mueren por demostrar que respetan ese derecho, para atraerse las simpatías de los burgueses.

Los rebeldes de la Bandera Roja luchan por abolir la Autoridad, mientras que los jefecillos vazquistas van imponiendo autoridades por donde quiera que pasan, y aun proclaman a Vázquez Gómez como Presidente Provisional y tienen como mira última sentar en el poder a Enrique Clay Creel.

Los rebeldes de la Bandera Roja no tienen compromiso ninguno con capitalistas ni gobiernos, mientras los jefecillos vazquistas reciben dinero de los millonarios mexicanos y americanos y envían representantes a Washington ofreciendo al gobierno de los Estados Unidos que respetarán los intereses de los burgueses extranjeros.

Los rebeldes de la Bandera Roja invitan a los rebeldes a proveerse en las tiendas, almacenes, etcétera, de lo que necesiten en sus hogares, mientras los jefecillos vazquistas, como perros del capitalismo, ponen guardias en las calles para que cuiden los intereses de los ricos.

Los rebeldes de la Bandera Roja quieren que todo quede en poder de los pobres durante este movimiento, mientras que los jefecillos vazquistas ofrecen para “después del triunfo”.

Los rebeldes de la Bandera Roja luchan exclusivamente por el bienestar de la clase trabajadora, mientras los jefecillos burgueses luchan por su bienestar propio.

No hay, pues, que confundir, pedazos de alcornoque.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 81, 16 de marzo de 1912



[1] El Paso del Norte, “Diario político y de información”, Ciudad Juárez y El Paso, Texas (1910-1915). Simpatizante de la causa antirreeleccionista, hizo propaganda en favor de Pascual Orozco. En 1915 se publicó por entregas en sus columnas la emblemática novela de la Revolución Mexicana Los de abajo, de Mariano Azuela, quien colaboraba en la redacción del diario.