Piden solidaridad

 

Nuestros compañeros presos en la cárcel de El Paso, Tex.,[1] envían la siguiente excitativa a los trabajadores en general y a la Industrial Workers of the World en particular:

COMPAÑEROS:

Los que firmamos este documento somos miembros activos de la unión denominada “Trabajadores Industriales del Mundo” (Industrial Workers of the World). Estamos presos bajo el absurdo cargo de haber violado las leyes de neutralidad, y a pesar de no haber sombra de evidencia en nuestra contra, se nos va a juzgar el día 8 del próximo Abril.

Nuestra actividad como propagandistas de la Unión Industrial nos ha originado el odio de la burguesía, tanto en México como en los Estados Unidos, y ha bastado el dicho de un polizonte de Madero para que se nos encarcelase.

Ahora pedimos ayuda a los trabajadores en general y a los Trabajadores Industriales del Mundo en particular, para que nos salven de las garras de nuestro enemigo: la burguesía.

ha manifestado que necesita $30.00 para gastos necesarios antes que nuestra causa se vea en jurado.

Mr. E. E. Kirk,[2] de San Diego, Cal., abogado amigo nuestro, nos ofrece sus servicios profesionales; pero no podemos hacer que venga a defendernos por falta de recursos, a menos que nuestros compañeros nos ayuden haciendo efectivo el lema: “Un ultraje a uno es un ultraje a todos”.

No queremos que se nos reconozcan méritos, sino simplemente queremos hacer constar que siempre hemos estado del lado del débil y hemos ocupado, también siempre, nuestro puesto en las filas del unionismo revolucionario.

El compañero R. A. Dorame, es miembro activo IWW, ha sido redactor de la Unión Industrial[3] y secretario local IWW de la rama española, de Phoenix, Arizona. Dicho compañero se encontró en los acontecimientos de Cripple Creeck, Colo., con los miembros de la Western Federation of Miners.[4] Haywood[5] y Dorame estuvieron presos juntos por defender los derechos de los trabajadores.

Silvestre Lomas es miembro activo de la misma local de nuestra gran organización.

En cuanto a F. Martínez, o sea Fernando Palomares, ha sido secretario de las locales 13 y 178 de San Diego, Cal. Editó en Los Ángeles, Cal., el periódico Libertad y Trabajo[6] en 1908. Dicho periódico fue ayudado por la local 12 IWW de la que Martínez (Palomares) era miembro.

Repetimos, queridos compañeros trabajadores, que no decimos esto por acarrearnos notoriedad o por querer ser más que vosotros, sino para que veáis que somos de los vuestros, que somos de vuestra clase y por eso os pedimos ayuda.

Toda persona que desee contribuir para nuestra defensa, puede dirigirse a cualquiera de los que firmamos esta excitativa, añadiendo esta dirección al nombre: County Jail, El Paso, Tex.

Fernando Palomares (o sea F. Martínez), R. A. Dórame, Silvestre Lomas.

Por nuestra parte podemos decir que los tres compañeros que firman esta excitativa son dignos de apoyo moral y pecuniario de todos los hombres y de todas las mujeres de corazón, lo mismo que nuestros otros compañeros presos en distintas cárceles de este país de las “libertades”.

Palomares, Dorame y Lomas son miembros del Partido Liberal

Mexicano, revolucionarios abnegados y sinceros.

No los abandonéis, camaradas. No abandonéis a los demás.

Siendo solidarios, llegaremos al triunfo.

¡A ayudar!

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 82, 23 de marzo de 1912



[1] Refiérese a Fernando Palomares (o sea F. Martínez), Rosendo A. Dorame y Silvestre Lomas.

[2] E. E. Kirk. Abogado. Defendió de las acusaciones de violación de las leyes de neutralidad a Carl Ap Rhys Pryce y a Jack Mosby, presos en San Diego, tras la caída de Tijuana. En el mitin del 20 de agosto de 1911, en el Mammoth Hall, fue uno de los oradores junto con los abogados socialistas Job Harriman y Holston.

[3] La Unión Industrial. Semanario independiente: órgano de la Unión 272 de los IWW. Mexican Branch 2. Phoenix, Arizona (1911-1915). M. R. Cuéllar, redactor responsable. En sus páginas, a lo largo de 1911, encontraron cabida algunos escritos del club Regeneración de Phoenix. Editado por Asunción Sánchez y J. Meléndez entre 1910 y 1912. Uno de sus colaboradores era Rosendo A. Dorame. En enero de 1911 este periódico publicó el artículo “La mentira es el recurso de los impotentes”, de Ricardo Flores Magón. Otros de sus colaboradores fueron Trinidad Arbízu, Jesús H. Córdova y Alejandro Valles, del Grupo Regeneración de Phoenix, y J. M. Lugo.

[4] Western Federation of Miners. Organización obrera norteamericana de corte radical, cercana a los IWW. Dada su política de afiliación de trabajadores con inde­ pendencia de su origen étnico y nacional, así como su influencia en las regiones mi­ neras del oeste norteamericano (Arizona, California, Nuevo México, Colorado y Oklahoma), contaba entre sus miembros con mexicanos, militantes a su vez del PLM. Participó activamente en la defensa de los perseguidos políticos mexicanos en los Estados Unidos.

5] William D. Haywood (1869-1928). Minero, propagandista y líder sindical estadunidense. Fue dirigente de la Western Federation of Miners, fundador de la IWW y activo militante del Partido Socialista Norteamericano hasta 1912, cuando se le expulsó de esa organización por predicar la acción directa como medio de lucha sindical. En 1907 fue acusado, junto con otros miembros de los IWW, por el asesinato del ex gobernador de Idaho; el juicio, lleno de irregularidades, se convirtió en una causa célebre del sindicalismo norteamericano. Desde las columnas del periódico Appeal to Reason se ocupó de la situación de México bajo la dictadura porfirista, y se solidarizó con la causa del PLM entre 1908 y 1912. Criticó a los dirigentes del Partido Socialista por su escaso apoyo a la lucha revolucionaria que se libraba en México. Asimismo, se opuso a la eventual intervención militar norteamericana y promovió el estallido de una huelga general en el caso de que el ejército estadunidense invadiera el territorio mexicano, postura que agudizó las tensiones entre Haywood y el comité ejecutivo del Partido Socialista. En 1918 hizo propaganda en contra de la guerra, por lo que fue nuevamente juzgado bajo la acusación de violación de la ley de espionaje. Se refugió en la Unión Soviética, donde permaneció hasta su muerte.

[6] Libertad y Trabajo (1908). Los Ángeles, California. Editores: Juan Olivares y Fernando Palomares, órgano del club liberal Tierra, Igualdad y Justicia, de la misma ciudad.