El Paso del Norte

 

Con una terquedad de mulo, insiste El Paso del Norte en decir que los jefecillos Orozco, Campa, Salazar y otros que, con dinero de Terrazas y de Creel están haciendo la revuelta vazquista, son los de la Bandera Roja.

No son de la Bandera Roja, pedazo de animal. Esos bandidos son de tu misma sangre y de tu misma carne. La misma madre os dio a luz; el mismo apetito que te guía, guía a ellos, con la diferencia de que tú estás al servicio de Madero y ellos al servicio de los hacendados de Chihuahua; pero tú y ellos no son otra cosa que esbirros del capitalismo.

Si los jefecillos de la revuelta de Chihuahua fueran sostenedores de la Bandera Roja, no estarían dando órdenes para que sea respetado el ganado de Terrazas. Pascual Orozco ha dicho que debe respetarse el ganado de los ranchos del General Terrazas.

Antonio Rojas, el farsante jefecillo vazquista, se robó el dinero de la sucursal del Banco Nacional en Ciudad Juárez; pero dejó intactos los fondos del Banco Minero, propiedad de los Creel y los Terrazas.

Los empleados de la sucursal del Banco Nacional en la ciudad de Chihuahua, han traído a El Paso, Tex., todos sus valores, mientras el Banco Minero de Chihuahua no ha movido un solo níquel seguro de que los vazquistas no tomarían de sus cajas ni un solo centavo.

Pequeños comerciantes que no giraban arriba de cincuenta pesos han sido víctimas de la rapacidad de los vazquistas, mientras los grandes almacenes han sido resguardados por soldados para que no los “robase” el pueblo.

Personas que por todo capital tenían un caballo o uno o dos burros han sido despojados por los señores vazquistas, mientras la caballada pulula a millares en los ranchos de los grandes hacendados chihuahuenses.

Canallas de esa clase no pueden ser los sostenedores de Bandera Roja, y solamente lacayos como los garrapateadores de El Paso delNorte, marranos de su especie, pueden confundir al libertario con el mercenario.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 83, 30 de marzo de 1912