La Bandera Roja triunfadora

 

Hermanos de cadena: nuestras armas se están cubriendo de gloria en los campos de batalla. Grupos de abnegados compañeros que se han armado por sí mismos; que han esperado con paciencia su turno para batirse; que, llenos de fe en la causa de los desheredados se han conservado firmes en sus puestos; que, cuando carecen de las armas, van a la retaguardia de los grupos armados, esperando que un compañero combatiente caiga, para tomar su fusil; estos abnegados compañeros, diseminados en grupos en toda la extensión de la República Mexicana, grupos que mañana serán las legiones formidables que arranquen hasta los cimientos del negro edificio que hoy se bambolea, se baten sin cesar y propagan al mismo tiempo las doctrinas anticapitalistas y antiautoritarias que sostiene el Partido Liberal Mexicano.

La fuerza liberal que está representada por el compañero Primitivo Gutiérrez[1] tuvo una completa victoria sobre la fuerza federal que había salido de Piedras Negras con el objeto de batir a los nuestros que operan en el Distrito de Río Grande, estado de Coahuila. Desde que nuestros compañeros entraron en acción a principios del mes de febrero de este año, los federales no se habían atrevido a hacerles frente, a pesar de que el número de libertarios era muy reducido. Con entera libertad de acción los nuestros han podido propagar nuestros ideales entre los campesinos de la región, quienes han sido invitados a tomar posesión de las haciendas y de los ranchos, cuyos libros de contabilidad y demás papelotes han sido reducidos a cenizas, y las provisiones puestas a disposición de los trabajadores. Por fin, el último domingo, 31 de marzo, una fuerza de doscientos federales se vio obligada a pelear entre los ranchos de San Gregorio y la Partida con los nuestros, que no llegaban a 65. El encuentro se efectuó a las tres de la tarde, entablándose nutrido tiroteo entre las dos fuerzas. Los nuestros, inferiores en número y mal armados, haciendo prodigios de arrojo, lograron sobreponerse a los esbirros después de luchar todo el resto de la tarde, hasta derrotarlos por completo. Los federales llegaron a Las Vacas en completo desorden, ya entrada la noche del domingo. Ninguno de ellos llegó con sombrero, armas o parque. Toda su caballada quedó en poder de nuestros compañeros. Todavía no se sabe qué número de bajas habría por ambos lados. Ciriaco Guerra,[2] esbirro hermano de Calixto Guerra,[3] que también es esbirro maderista o federal, llegó herido, así como otro individuo. El mismo 31, después del triunfo, el compañero Primitivo Gutiérrez pidió la rendición de la plaza de Las Vacas, de la que se están saliendo los burgueses, refugiándose en la población americana de Del Río, Texas. Esperamos detalles de esta brillante acción de nuestros queridos y abnegados compañeros.

El corresponsal del El Imparcial en Tampico asegura que el movimiento revolucionario toma grande incremento en el estado de Tamaulipas, considerando como el más grave, para la burguesía y la Autoridad, el movimiento del compañero Higinio Tanguma.[4] Dice así el corresponsal con fecha 23 de marzo:

Sin embargo, el levantamiento más grave es el de Higinio Tanguma, en el municipio de Escandón y en el de Montolongo. También en el de Ocampo ha estallado la revolución, pues se asegura que entró Tanguma, derrotando a Nicanor Piña,[5] que defendía ese pueblo. Siguen llegando a esta ciudad [Tampico] de Altamira, Aldama, Magiscatzin, Xicoténcatl y otros pueblos y haciendas, personas que temen los horrores de la guerra.

No tenemos noticias directas del compañero Tanguma debido a las dificultades que se presentan para las comunicaciones.

Nuestros compañeros del norte de Chihuahua se han internado mucho al parecer, pues ha sido imposible tener nueva comunicación con ellos.

Del interior del país, solamente se reciben las noticias de la prensa burguesa que mañosamente hace aparecer como vazquistas o zapatistas a todos los revolucionarios, aun a los nuestros, como los llamó maderistas cuando la revuelta de Madero, y después reyistas cuando el fracasado movimiento de Reyes. La burguesía y el gobierno consideran al movimiento netamente libertario como el más peligroso, y procuran no hablar de él para que no cunda el ejemplo ni se esparzan las ideas; pero el silencio tendrá que romperse y burgueses y autoridades tendrán que confesar que el alma de este movimiento que los llena de terror, la espina dorsal de esta tremenda conflagración, está constituida por los grupos de los nuestros que recorren todo el país en su obra de propaganda y de acción. Nuestros grupos son la levadura de esta Revolución que terminará cuando todos y cada uno de los habitantes de la República Mexicana tengan Pan, Tierra y Libertad.

La prensa burguesa nos da la noticia de que el compañero Tirso de la Toba,[6] al frente de un grupo de libertarios, opera audazmente al sur de Tecate, Baja California. Los burgueses americanos están siendo expulsados de la región, y es de esperarse que pronto tendrán que salir de allí todos los bribones que robaron sus tierras a los indios.

Mexicanos: tened fe en la Revolución Económica, no en la política. Esforzaos todos en ayudar, para que los políticos no defrauden las esperanzas de los proletarios: los políticos quieren aprovecharse de este movimiento ¡No lo permitamos! Decid bien alto: ¡No queremos boletas electorales, no queremos amos de ninguna clase!

Mexicanos: ayudad al Partido Liberal Mexicano que es el único que tiene principios claros, perfectamente definidos y perfectamente justos. Haced vuestro el Manifiesto de 23 de Septiembre de 1911. Pensad en que la base de todas las libertades es la libertad económica, esto es, la facultad que todo ser humano tiene de trabajar y de tomar el producto íntegro de su trabajo, y para conseguir eso no tenéis que hacer más que una sola cosa: desconocer el derecho de propiedad individual tomando posesión de la tierra y de la maquinaria de producción.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 84, 6 de abril de 1912



[1] Primitivo Gutiérrez. Por su iniciativa se integró el grupo Regeneración de trabajadores agrícolas de Durkett, Texas, en mayo de 1911. A principios de 1912, encabezó una partida de 13 hombres que se internó en territorio de Coahuila para participar en la Revolución con la bandera roja del PLM. Lanzó un manifiesto que desconocía al gobierno de Madero, proclamaba el comunismo en Coahuila y hacía suyo en todas sus partes el programa del PLM del 23 de Septiembre de 1911. En abril tuvo un enfrentamiento con fuerzas federales en las que participaban los antiguos liberales Calixto y Ciriaco Guerra, de las que salió triunfante. El día 31 tomó Las Vacas.

[2] Ciriaco Guerra. Miembro de la familia Vaqueros de la región de Jiménez, Coahuila, que participó en la toma de esta población en septiembre de 1906, en la que resultó herido. Su nombre aparece también en una lista de los participantes de los levantamientos de junio de 1908. En 1912 se había sumado al maderismo.

[3] Calixto Guerra (1858-¿?). Agricultor coahuilense avecindado en Texas. Formó parte de un club liberal en Oglesby; participó en el levantamiento pelemista de Jiménez, Coahuila, en septiembre de 1906, y dos años después tomó parte en el ataque a Las Vacas, Coahuila, orquestado por el PLM. Tras la desarticulación de los planes rebeldes fue aprehendido en San Antonio, Texas, y acusado de violación a las leyes de neutralidad fue encarcelado en Leavenworth hasta 1910. Puesto en libertad, se adhirió al maderismo e intentó un nuevo ataque sobre esa misma localidad a principios de 1911. Combatió a las fuerzas del PLM en Coahuila y convocó a los jefes guerrilleros liberales a sumarse al maderismo.

[4] Higinio Tanguma Rodríguez (1860-1912). Gambusino. Militante del PLM nacido en China, Nuevo León. Se radicó en Altamira, Tamaulipas, donde trabajó en las minas de sal. En 1906 se afilió al PLM. Fue encarcelado por las autoridades locales en 1907. Se fugó y refugió en la sierra tamaulipeca. En 1910, tomó la hacienda de Santa María, en Aldama, Tamaulipas, propiedad del ex presidente Manuel González. En esas y otras haciendas de la región, liberó a los peones endeudados. Firmó una proclama revolucionaria el 15 de febrero de 1911, desde Brownsville, Texas Traicionado por Manuel Leal Escamilla, fue asesinado en octubre de 1912.

[5] Nicanor Piña. Militar tamaulipeco. Hermano del coronel huertista Víctor Piña. Se adhirió al constitucionalismo con el grado de coronel. Combatió en Chiapas y Oaxaca. Participó en la toma de la ciudad de Oaxaca en 1916. Por órdenes de Venustiano Carranza fue ascendido a general brigadier en 1919.

[6] Tirso de la Toba. Participó con las fuerzas liberales insurrectas en la Baja California en 1911. En noviembre de 1911 fue secuestrado en territorio estadunidense y trasladado a Ensenada, pero logró escapar y continuar con sus actividades revolucionarias. Tras la pérdida de Mexicali y Tijuana continuó operado con una guerrilla en las proximidades de Mexicali. En marzo de 1912 entró a esta población con 15 hombres y días después tomó el rancho de Pedro Aguiles, quien fue ejecutado por los liberales. El 17 de abril, de la Toba fue derrotado en Cerro del Topo, tres guerrilleros fueron asesinados y sus cadáveres arrojados a territorio estadunidense. Para septiembre las fuerzas de de la Toba sumaban entre cien y doscientos hombres y era perseguido en México y los Estados Unidos, ya que cruzaba constantemente la frontera. Finalmente fue secuestrado una vez más el 13 de noviembre de 1912 en Holville, California, por el sheriff Meadows del Condado Imperial, y entregado a autoridades mexicanas en Baja California y ejecutado sin juicio previo.