¡Ni en Rusia!

 

Nuestros queridos compañeros Rosendo A. Dorame, Fernando Palomares, Silvestre Lomas, Efrén M. Franco[1] y José R. Aguilar,[2] prisioneros en El Paso, Texas, por supuesta violación a las leyes de neutralidad, fueron sentenciados el sábado 13 de este mes a sufrir la pena de un año y un día, en la penitenciaría federal de Leavenworth, Kansas.

Esta sentencia, verdaderamente inicua, prueba la parcialidad con que se nos juzga a los revolucionarios mexicanos en este país. Contra dichos compañeros no hubo más prueba que el dicho mentiroso de testigos pagados por el Gobierno Mexicano, y según estamos informados, los tales testigos se contradijeron repetidamente, incurrieron en falsedades mil, al grado de que todos los que asistieron a las audiencias de la causa esperaban que los miembros del jurado pronunciarían un fallo de inculpabilidad. Pero no fue así: se trataba de mexicanos, salieron condenados nuestros compañeros.

El abogado de la defensa probó que los documentos que fueron exhibidos eran falsificados. Pero era “necesario” mandar a aquellos mexicanos a la penitenciaría, y el fiscal se desgañitó proclamando que se estaba juzgando a criminales peligrosos. En un momento de indignación, nuestro noble hermano, Fernando Palomares, según dice la prensa burguesa, arrojó al rostro del acusador estas palabras: “Usted es un perro que tiene en la cárcel a los prisioneros” (The Los Angeles Times).

Pocos momentos después de haber sido sentenciados nuestros compañeros, Tom Lea, su abogado, dijo al juez estas palabras: “Me da vergüenza que se diga que Estados Unidos es el país de las libertades”.

Con la condenación de nuestros hermanos, la burguesía ríe; el principio de Autoridad ríe; el clero ríe. Pero los desheredados no reímos; los desheredados sentimos indignación, cólera, odio contra el sistema actual que condena a presidio a hombres buenos que luchan por romper las cadenas de los esclavos, y premia, distingue con honores y con homenajes a los que tienen a los pobres bajo sus plantas.

En fin; apretad, tiranos. La idea se populariza más, mientras más perseguidos son sus apóstoles.

Reciban nuestros queridos hermanos presos nuestro abrazo fraternal y nuestro aplauso por la entereza con que soportan su injusto martirio.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 86, 20 de abril de 1912



[1] Efrén M. Franco (1863-¿?). Sastre. Emigró con su familia de México a El Paso, Texas, en 1896. En su casa, el 5 de marzo de 1911 se fundó el club Praxedis G. Guerrero del cual fue nombrado secretario, mismo que reorganizó, el 31 de julio, junto con José R. Aguilar, Matilde López, María Solís, Basilisa Franco y Jovita Mota, quienes formaron una dirección colectiva. Fue arrestado el 2 de diciembre de 1911, al mismo tiempo que el dr. Rafael Molina, Fernando Palomares, Juan Hidalgo, Rosendo A. Dorame, José Navarrete, José Santana Gómez, Valeriano Vaquero y Silvestre Lomas, acusado de violación de las leyes de neutralidad en conexión con el movimiento reyista. Condenado a año y medio de prisión fue enviado a la penitenciaría federal de Leavenworth, junto con Palomares, Dorame y Aguilar. Salió de la misma el 31 de enero de 1913. Regresó a El Paso, donde recibió en su casa a Jesús M. Rangel, en julio de ese mismo año, cuando éste regresaba de su viaje al cuartel general zapatista. En abril 1914 fue nuevamente arrestado en la ciudad fronteriza al salir en defensa del italiano Mariani Vito, quien repartía en hojas sueltas el himno revolucionario Tierra y Libertad y noticias sobre la invasión norteamericana en Veracruz. Las hojas sueltas se elaboraban en una pequeña imprenta instalada en casa de Franco. Mantuvo relación con la JOPLM hasta fines de 1916, cuando migró al estado de Michigan.

[2] José R. Aguilar (1878-¿?). Pintor mexicano. Tomó parte en los preparativos insurreccionales en El Paso, Texas, en 1908 dirigidos por Praxedis G. Guerrero. En 1909 participó en la junta de El Paso, en la que con Guerrero, Silva y Jesús Méndez Rangel, hizo un balance de los intentos insurreccionales anteriores. Encargado del traslado de las armas de casa de Prisciliano G. Silva a Ciudad Juárez, Chihuahua. Miembro fundador y pro secretario del club Praxedis G. Guerrero de El Paso (1911) y del grupo Regeneración de El Paso (julio de 1911). Fue arrestado el 2 de diciembre de 1911, al mismo tiempo que el dr. Rafael Molina, Fernando Palomares, Efrén M. Franco, Juan Hidalgo, Rosendo A. Dorame, José Navarrete, José Santana Gómez, Valeriano Vaquero y Silvestre Lomas, acusado de violación de las leyes de neutralidad en conexión con el movimiento reyista. Condenado a un año y medio de prisión fue enviado a la Penitenciaría Federal de Leavenworth, junto con Palomares, Dorame y Franco. Salió de la misma el 31 de enero de 1913. En Regeneración, publicó su artículo “Rememorando la traición de Francisco I. Madero”. Mantuvo contacto con la JOPLM, al menos hasta junio de 1917.