Otra vez en nuestro puesto.[1]

Después de la forzada ausencia nos encontramos otra vez entre los libres. Entramos al presidio con la frente levantada, y salimos de él con la frente alta diciéndoles a todos, amigos y enemigos: “¡Aquí estamos!”.[2]

¡Aquí estamos! ¡Si el enemigo creyó aniquilarnos, hay que confesar que el enemigo ha fracasado. Los grillos torturaron nuestra carne; pero nuestra voluntad está entera y hoy somos los hombres de siempre, los rebeldes tenaces, los enemigos de la injusticia.

Al reanudar nuestros trabajos enviamos nuestro cordial saludo a los oprimidos de todo el mundo y nuestro desafío a los poderosos de la tierra. Para los oprimidos traemos nuestro amor y nuestra simpatía; para los poderosos traemos la maldición y el látigo.

Por medio de estas líneas queremos hacer constar la simpatía que sentimos por todos los compañeros y compañeras que con su contribución pecuniaria o con su trabajo personal ayudaron a los compañeros a sostener la publicación del periódico.

Ahora esperamos que todos continuarán ayudando, de la mejor manera posible, para que el periódico de los oprimidos pueda continuar su obra de propaganda. Las circunstancias en que hemos encontrado el periódico son verdaderamente terribles. El déficit ha ido creciendo de semana en semana y gracias a los heroicos esfuerzos de los compañeros hemos encontrado con vida al querido periódico; pero creemos muy difícil que esa vida se prolongue, a menos que todos y cada uno de los amigos y simpatizadores, hombres y mujeres, hagan algunos sacrificios y se empeñen no solamente en salvar la vida de “Regeneración”, sino también en que el periódico logre alcanzar, por lo menos, un tiro de cincuenta mil ejemplares semanarios.

Los que de veras tengan empeño en que el periódico viva, los que comprendan la necesidad de su publicación, deben hacer poderosos esfuerzos para sostenerlo. Nosotros estamos listos a sufrir el presidio o el asesinato; nosotros todo lo sacrificamos por la causa de los trabajadores, y esperamos que todos los pobres, hombres y mujeres, harán el sacrificio de dedicar unos cuantos centavos o pesos, cada vez que puedan, para sostener el periódico.

Ahora, a trabajar con el mismo brío de antes, hasta morir o vencer.

¡Viva Tierra y Libertad!

 

Ricardo Flores Magón

Librado Rivera

Anselmo L. Figueroa

Enrique Flores Magón

Regeneración, núm. 174, 31 de enero de 1914



[1] Una traducción al inglés de Enrique Flores Magón, fue publicada bajo el título de “Back Again in Our Post” en el la sección en inglés del número 174 del 31 de enero de 1914.

[2] Los integrantes de la JOPLM, RFM, Librado Rivera, Anselmo L. Figueroa y Enrique Flores Magón, estuvieron presos en la penitenciaría de McNeil Island, Washington, desde junio de 1912 hasta el 19 de enero de 1914. Tras su liberación, en el trayecto de regreso a Los Ángeles, llevaron a cabo una serie de conferencias sobre la lucha del PLM en la costa oeste de los Estados Unidos. RFM participa al menos en la recepción masiva que los miembros del Social Science Club les ofrecen en Tacoma, Washington. Al día siguiente de su liberación