¡Despechados!

 

Ha circulado una hojita en que se me ataca por haberme rehusado a tomar parte en una farsa a la que sus autores dan el pomposo nombre de debate.

En ese debate tendrían que tomar parte unos individuos llamados Fernando Velarde[1], Armando Ojeda[2] y Juan Francisco Moncaleano[3], tristemente célebres en el movimiento revolucionario de la ciudad de Los Ángeles y otros lugares.

Para los que no conozcan a esos individuos, se les hará extraño que me haya rehusado a figurar en la farsa, no así para los que están al corriente de sus trabajillos.

Ojeda es un burgués que tiene propiedad raíz, lo mismo que Velarde. Además, estos dos sujetos desbarataron por medio de la intriga una flamante organización proletaria, en Phoenix, Arizona, que era sucursal de la organización conocida con el nombre de Trabajadores Industriales del Mundo, Industrial Workers of the World[4]. Dondequiera, estos individuos no han servido para otra cosa que para dividir a los trabajadores, calumniando a los que desinteresadamente se han sacrificado y se sacrifican por la emancipación económica, política y social de la clase trabajadora. Su labor, por otra parte, no ha dado más que un resultado, y es el desprestigio suyo, pues, los trabajadores inteligentes les vuelven la espalda y no los escuchan. El blanco de sus ataques ha sido el Partido Liberal Mexicano, lo que les ha acarreado la mala voluntad de todos los trabajadores que están al corriente de los sacrificios, la lealtad y la constancia de los miembros de este partido proletario. Ojeda fue aquel que en plena corte, y para alcanzar una pena leve, por su participación en el motín del día de Navidad de 1913[5], con voz compungida y arrodillándose ante el juez, dijo que él respetaba la ley y el orden burgueses. Él mismo es el esbirro que, para conseguir perdón, se entregó a la tarea de delatar a sus compañeros de prisión, por lo que sufrió indecibles torturas, y sigue sufriéndolas, ese mártir de la causa del Trabajo, ese anarquista de verdad que se llama Pedro Castorena.[6]

Juan Francisco Moncaleano es muy conocido en La Habana, donde manoseaba a las tiernas niñas que iban a su escuela. Aquí es igualmente conocido por su afición a estrupar jovencitas, abusando de la confianza que en él depositaban los padres de familia. Él mismo es uno de los peores enemigos del Partido Liberal Mexicano, y tanto por su comportamiento con las niñas de corta edad, como por sus ataques injustos al Partido Liberal Mexicano se ha atraído el desprecio de la clase trabajadora.

Estos individuos y otros pocos más, se han confabulado para fundar una confederación de grupos revolucionarios en la ciudad de Los Ángeles. Se nos invitó a que ingresáramos a su confederación. No aceptamos y están despechados.

No aceptamos, porque no podemos celebrar pacto alguno con los traidores a los intereses de la clase trabajadora. Ellos, lo que quieren, es aprovecharse del prestigio del Partido Liberal Mexicano para poder salir a flote del cenagal en que se hallan sumergidos. El proletariado los desprecia, y quieren hacerse escuchar a la sombra del Partido Liberal Mexicano.

Por lo demás, es risible que Moncaleano, Ojeda y Velarde den el nombre de grupos, a los dos o tres idiotas que los siguen como perros falderos.

¿Que recibí con grosería a los dos badulaques que vinieron a hacerme la invitación a la farsa del debate? ¡Satisfechos deberían sentirse de que no los hubiera corrido a puntapiés!

El pueblo trabajador de Los Ángeles hace bien en despreciar a los farsantes que no buscan otra cosa que acaparar, para fines personales, la agitación que los verdaderos revolucionarios llevan a cabo para la educación del proletariado.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 205, marzo 6, 1915.



[1] Fernando Velarde. Miembro de la IWW y militante de la Western Federation of Miners (WFM). En 1906 trabajaba en la organización de mineros mexicanos y méxico-estadounidenses en la región cuprífera de Arizona-Nuevo Mexico. Fue fundador, en ese mismo año, de la Sección (Local) de Phoenix, y consiguió que el minero Carmen Acosta fuera el primer mexicano en ser electo presidente de la Sección (Local) de la WFM de Metcalf, mientras él mismo fue el primer mexicano en presidir una sección de la IWW, la de Phoenix. Para 1908 ya había organizado una rama mexicana de esta sección. En 1909, editó La Unión Industrial, que se proclamaba como “el único periódico en español en difundir el sindicalismo industrial revolucionario”, y que pronto fue clausurado. En ese año se estableció en Los Ángeles. Vinculado a las hermanas de Antonio I. Villarreal, con otros socialistas, como Miguel Buelna, Trinidad Arvizu y J. M. Elders, participó en campañas de apoyo al PLM. Ricardo y Enrique Flores Magón llegaron a ocultarse en su casa. En junio de 1909 fue acusado de robar cebada y sometido a juicio. En mayo de 1911 firmó con otros socialistas el “Llamamiento a los Trabajadores del Mundo”, que apoyaba la decisión del PLM de no deponer las armas tras los acuerdos de Ciudad Juárez, y se integró a la insurrección revolucionaria de la Baja California. En 1913 editó La Huelga General, otro periódico en español editado por la IWW, también de corta vida. Para 1915 había roto con el grupo editor de Regeneración y se había unido a Armando Ojeda y Juan Francisco Moncaleano, que intentaban organizar una confederación de grupos revolucionaros de Los Ángeles, misma que fue rechazada por la JOPPLM.

[2] Armando Ojeda Los Ángeles, Cal. Miembro del IWW. En el local wobblie de la calle Towne, formó una escuela en 1911, donde impartía enseñanza elemental. Miembro del Grupo Regeneración de Los Ángeles, participa como orador en los mítines de dicho grupo realizados en el Italian Hall (1911). Suscribió la protesta en contra de la campaña de la mesa directiva del «club Maderista» de la ciudad en contra de RFM (abril de 1911); en mayo de ese mismo año se integró al Comité Internacional de la JOPLM y suscribió su primer Llamamiento a los Trabajadores del Mundo y la protesta por la destrucción de las oficinas de Regeneración y la JOPLM, por parte de la policía en 14 junio de 1911. Hacia 1913, escribió varios textos bajo el seudónimo «77371», en Huelga General, órgano de la rama latina de los IWW, al parecer en contra de los miembros de JOPLM, sin embargo el 25 de diciembre de ese año, tanto el editor en inglés de Regeneración, como el propio Ojeda fueron los únicos oradores en un mitin en la Plaza de Los Ángeles, promovido por los wobblies mexicanos y que terminó en zafarrancho por la intervención de la policía, el mitin terminó por conocerse como El motín de Navidad. Ojeda fue arrestado, enjuiciado y condenado a un año de prisión. RFM recriminó la postura de Ojeda ante el juez: «Sólo los farsantes y los cobardes niegan delante de los jueces su convicciones». Junto con Juan Francisco Moncaleano y Fernando Velarde, en 1915, buscó formar una confederación de grupos revolucionarios de Los Ángeles, de la que RFM se negó a participar.

[3] Juan Francisco Moncaleano. (1983- 1916). Anarquista colombiano, seguidor de las tesis de Francisco Ferrer Guardia. La primera vez que se le cita en Regeneración. es con motivo de la lectura de un escrito suyo en un mitin celebrado en Anson, Tex. en noviembre de 1911. El año anterior había fundado en Bogotá, Col. el periódico Ravachol. Expulsado de su país, se afincó en La Habana, donde buscó establecer una escuela racionalista a lado de su compañera Blanca de Moncaleano. En 1912 fundó en la Ciudad de México, con Jacinto Huitrón la sociedad anarquista La Luz -grupo que participará en la organización de la Casa del Obrero Mundial- misma que publicaba un periódico del mismo título; en éste Moncaleano publica el artículo “Ricardo Flores Magón en la prisión”. El 1 de septiembre de 1912 las oficinas de Luz fueron asaltadas por la policía y Moncaleano deportado por el gobierno maderista. El día 11 fue embarcado en Veracruz con rumbo a Santander, España. Regeneración organiza una campaña para apoyar económicamente a Blanca de Moncaleano y a sus cuatro hijos que permanecen en la ciudad de México. A raíz de su deportación aparece en el semanario de Los Ángeles una semblanza del colombiano en la que se reseñan sus principales actividades en México: “El grupo «Luz» fue la primera organización que fundó Moncaleano en México y que tuvo aceptación mundial. No conforme con esos triunfos, fundó la primera Escuela Racionalista apoyado por todos los que aspiramos al triunfo del ideal redentor. Una de sus grandes ideas fue el establecimiento de la Casa del Obrero, con su biblioteca y dormitorio para que en común fuera habitada por los compañeros que quisieran emigrar á México para que vivieran con comodidad viviendo unidos y fuertes. La casa se estableció, en sus salones pueden reunirse varios gremios. Uno de sus ideales que quedó por realizarse fue La Confederación Internacional de Obreros Libertarios.” En España escribe el artículo “La Revolución Mexicana. Lo que un testigo ocular dice a los Libertarios del Mundo”, en el que coincide con la interpretación que la JOPLM hace de la situación nacional. Para enero de 1913 Moncaleano se traslada a Los Ángeles, Cal. y participa muy activamente en las actividades del PLM. A principios de 1913, mientras los dirigentes de la JOPLM están presos en la Isla McNeill, el colombiano promueve con Rómulo Carmona Robledo -con cuya hija Paula había casado EFM- la idea de trasladar las oficinas del semanario a un edificio muy amplio que dispone de salón de actos y habitaciones para alojar invitados. Ahí se establece la Casa del Obrero Internacional -con un planteamiento similar al de la Casa del Obrero Mundial de México- y también una Escuela Racionalista. La Casa del Obrero Internacional, si bien es saboteada por la sección latina de la IWW, es frecuentada por la comunidad mexicana de Los Ángeles. Dado el primer paso Moncaleano y Carmona proponen comprar el edificio y adquirir una imprenta para el periódico. La pareja se propone tomar el control político sobre la organización y su prensa por la vía de adueñarse de la infraestructura física en que se sustenta: local e imprenta. La situación estalla en abril de 1913, cuando Carmona manda el siguiente telegrama a RFM.: “Regeneración vísperas de morir. Mándeme poderes hacerme cargo y comprar imprenta. Robledo”. En un principio los presos desconfían de la autenticidad del comunicado, pero salen de dudas cuando Enrique recibe un telegrama de su esposa, inspirado, sin duda, por su suegro: “¿Qué prefieres más, tus amigos por quienes estas preso, o mujer e hijos?” El resultado es la ruptura política entre la junta y la mancuerna Moncaleano-Carmona; la ruptura familiar entre Enrique y su esposa Paula y el regreso de Regeneración a su modesto local en la calle de Boston. La historia de la Casa del Obrero Internacional es efímera: poco después de su fundación se desarrolla una fuerte campaña de The Los Angeles Times que la califica de “nido de ratas subversivas de filiación roja furibunda”. Posteriormente los inspectores del Departamento de Bomberos inspecciona el local y lo declaran inadecuado “por no ofrecer garantías contra incendios”. Cuando el semanario regresa a su antiguo domicilio, Carmona conserva el local aun por unos meses y finalmente, lo abandona. Tras la ruptura, Moncaleano edita, con León Cárdenas Martínez, el periódico Fuerza y Cerebro de El Paso, Tex. desde el que ataca a los magonistas. Muere el 1 de enero de 1916 a la edad de 33 años.

[4] Industrial Workers of the World. Organización sindical norteamericana fundada en 1905. Confluyeron en ella los sindicatos y uniones más radicales del movimiento obrero norteamericano. De inspiración internacionalista y anarcosindicalista, llegó a tener cerca de treinta millones de afilados. Ofreció apoyo y financiamiento a la JOPLM. Algunos de sus integrantes participaron tanto en la huelga de Cananea de 1906, como en la campaña del PLM en Baja California, en 1911. Buena parte de los miembros y simpatizantes del PLM, especialmente en las regiones mineras de Arizona, Colorado y California, era a su vez miembros del IWW.

[5] Motín del día de Navidad. El 25 de diciembre de 1913 un grupo de 200 mexicanos, la mayoría miembros de la IWW y del PLM se reunieron en La Plaza de Los Ángeles para protestar por el desempleo. El primer orador fue William Owen, editor de la sección en inglés de Regeneración. Cuando hablaba el segundo, Armando M. Ojeda, el mitin fue atacado a macanazos por la policía. La gente respondió a pedradas y Rafael Adames, un IWW de origen mexicano resulto muerto por el patrullero Alfred Koenigheim, quien afirmó haber disparado cuando el trabajador estaba a punto de acuchillar a otro policía. Durante los siguientes días la policía puso sitio a La Plaza, estableció la Ley Marcial y fueron detenidas 73 personas, de las cuales 56 eran mexicanos, entre ellos Armado Ojeda, quien fue sometido a juicio. The Los Ángeles Times y la autoridades de Los Ángeles desataron a partir de lo que llamaron “el motín del día de navidad”, una intensa campaña de hostigamiento contra la población mexicana de la ciudad y buscaron que se controlasen “los discursos callejeros “ y el uso de la Plaza para hacer reuniones.

[6] Pedro Castorena. Los Ángeles. Miembro de la Casa del Obrero Internacional de Los Ángeles. Detenido el 25 de diciembre de 1913, con otros trabajadores mexicanos que resistieron la represión de que fueron objeto por parte de la policía de Los Ángeles cuando celebraban un mitin en la Plaza de los Mexicanos. Acusado de herir a uno de los agresores, Castorena fue sentenciado a una pena de dos años de prisión. Según EFM, lo riguroso de la pena se debió a que “ese buen camarada, obrando como todo hombre de convicciones debe obrar, dijo virilmente a los representantes de la Autoridad que él no creía en leyes, tribunales y demás estupideces burguesas.” (Reg. 1914, 176, 3). Castorena fue obligado a trabajar con grilletes en el campo de trabajos forzados de Tepango Canyon, Santa Mónica, donde padece tortura y tratos vejatorios por resistirse a trabajar en condiciones inhumanas. Tres años después Castorena aparece como uno de los firmantes del manifiesto “A los I. W. W.” (Reg. 1916, 238, 4).