Máximo Castillo[1]

 

El tiempo pasa y el olvido va envolviendo a las personas y los hechos, como el polvo cae sobre las cosas ocultándolas a nuestra vista. ¿Quién se acuerda de Máximo Castillo? ¿Quién recuerda al anciano revolucionario que lleva ya cerca de dos años de sufrir una prisión injustísima en el Fuerte Bliss, de El Paso Texas?

Máximo Castillo es el hombre que, con Jesús San Martín[2], al frente de una fuerza de verdaderos revolucionarios, sembró el terror entre la burguesía de la región de Casas Grandes, Estado de Chihuahua, hace unos dos años. Sembró el terror entre la burguesía, porque Máximo no se presento por aquella región como se presentan los falsos revolucionarios, ofreciendo bienandanzas “para después del triunfo”, sino que, revolucionario sincero, interprete leal de las necesidades populares, iba entregando la tierra a los campesinos al mismo tiempo que quemaba los títulos de la propiedad.

Un revolucionario de esta clase, tenía forzosamente que atraerse la ira de la burguesía. Castillo fue tenazmente perseguido por fuerzas abrumadoras de la facción villista. Batido por todos sus flancos, su pequeño ejército fue hecho pedazos, Castillo y San Martín lograron llegar a los Estados Unidos, donde fueron arrestados y puestos en prisión por las autoridades americanas.

Se les arrestó porque sí, como luego se dice, porque conforme a la ley ningún motivo hay para arrestar revolucionarios que buscan refugio en este país, lo que prueba que la ley es una alcahueta que solamente sirve para proteger a los privilegiados. Si Máximo hubiera pertenecido a alguna de las facciones que luchan por encumbrar al poder a alguien, se le habría respetado y aún ayudado; pero se trataba de un hijo del pueblo, de un proletario sincero que en la lucha no buscaba otra cosa que el bienestar y la libertad de la clase pobre, y como sus procedimientos revolucionarios perjudicaban al principio de la propiedad privada, Castillo se encontraba fuera de la ley y tenía que ser visto con odio aún en el extranjero. No hay que olvidar que la fuerza de la burguesía se debe en gran parte a su solidaridad. En el caso de Castillo, la burguesía americana demostró su solidaridad a la burguesía mexicana prendiendo al revolucionario y teniéndolo en prisión sin que la ley de este país justifique tal acto.

Máximo Castillo y Jesús San Martín, merecen nuestro apoyo compañeros. Ellos sufren porque son sinceros y honrados revolucionarios y no debemos dejarlos abandonados a su suerte. Debemos ayudarlos como ayudamos a Rangel[3], Cisneros[4], Alzalde[5] y demás mártires que se encuentran presos en la penitenciaría de Texas y como debemos ayudar a José Ángel Hernández[6] y demás camaradas presos en San Antonio.

No debemos descansar hasta ver a todos nuestros hermanos libres.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 206, octubre 2, 1915.



[1] Máximo Castillo (San Nicolás de Carretas, Chihuahua, 1864-Cuba, 1919) Labriego. Friedrich Katz lo define como “un auténtico anarquista” y como el “único zapatista genuino que produjo Chihuahua.” Según cuenta José María Rangel, Castillo tuvo contacto con el grupo de Práxedis Guerrero que, en 1910, se preparaba en El Paso para realizar una incursión armada en territorio mexicano, e incluso cita su participación en los levantamientos magonistas de 1906 y 1908, sin embargo al estallar la revolución se unió a las fuerzas de Pascual Orozco y acompañó a Francisco I. Madero el 17 de noviembre de 1910 cuando éste cruzó el Río Grande para encabezar la revolución. Salvó la vida del “apóstol de la democracia” en dos ocasiones: durante el ataque a Casas Grandes, donde Madero sufrió una herida en el brazo, y tras el famoso altercado con Villa y Orozco durante el cerco a Ciudad Juárez, por lo que fue nombrado jefe de su escolta personal. Cuando asistió a la entrevista de su Madero con Emiliano Zapata de junio de 1911, reconoció en el Morelos zapatista sus anhelos revolucionarios y, al advertir que el flamante presidente no cumpliría sus promesas agrarias, se sumó a la revuelta de Pascual Orozco, pero pronto siguió su propia ruta. Enarboló el Plan de Ayala y emprendió el reparto inmediato de tierras en la región de Casas Grandes. Tras el golpe de Huerta, continuó con sus actividades revolucionarias sin reconocer la jefatura de Francisco Villa. Acosado lo mismo por constitucionalistas que por federales, fue uno de los pocos revolucionarios que exigió a las compañías estadounidenses que pagaran impuesto revolucionario. En esta época Regeneración da cuenta de sus batallas llamándolo “un auténtico rebelde que no reconoce ni a Carranza ni a Huerta”. En febrero de 1914, fue acusado del sangriento incendio de un tren de pasajeros, que investigaciones posteriores atribuyen a un bandido que operaba en la región, en el que murieron 10 estadounidenses, lo que provocó un escándalo internacional que agudizó su persecución. Villa prometió ejecutarlo e invitar estadounidenses a presenciar su fusilamiento. Logró escapar a territorio estadounidense junto con su lugarteniente Jesús San Martín, donde fue finalmente aprendido y recluido en Fort Bliss, Texas. Ricardo Flores Magón escribió varios artículos exigiendo su libertad. En octubre de 1915, el Local Socialista de El Paso, emprendió una campaña para cubrir los gastos de su defensa. Durante su encierro, Castillo redactó La simple historia de mi vida, buscando limpiar su nombre y honorabilidad. Tras ser liberado, en 1916, Castillo se exilió en Cuba, donde falleció en 1919.

[2] Jesús San Martín. Lugarteniente de Máximo Castillo, con quien cruzó la frontera de los Estados Unidos en 1914, huyendo de la persecución de villistas y huertistas. Fue detenido en Fort Bliss y defendido por Regeneración y el Local Socialista de El Paso, Texas, que reunió fondos para la defensa de los revolucionarios de Chihuahua. Probablemente liberado en 1916 junto con Castillo.

[3] Jesús Méndez Rangel (a) Jesús María Rangel. (18??-1952). Comerciante y militar. Originario del estado de Guanajuato. Emparentado políticamente con el general Trinidad García de la Cadena. El 24 de junio de 1906 organizó el club Melchor Ocampo en Waco, Texas, donde residía. La JOPLM lo nombró primer comandante de la tercera zona norte. En septiembre de ese mismo año, Rangel llegó a Brownsville, Texas al mando de una partida de agricultores mexicanos que residían en distintos puntos de Texas, como Alvarado y Marlin en el norte, y Runge y González en el sureste. Al encontrarse resguardada la plaza de Matamoros, Tamaulipas que pretendía tomar se dirigió a Samfordyce, Texas para atacar el poblado tamaulipeco de Camargo. Fue arrestado con algunos de sus hombres el 10 de octubre y salió libre en el mes de diciembre de1906. Fue el segundo de Encarnación Díaz Guerra durante el ataque a Las Vacas, Chihuahua en junio de 1908. Fue aprehendido en San Antonio, Texas, en agosto de 1909, y junto con Tomás Sarabia Labrada, acusado de bandolerismo. Pasó 18 meses en la penitenciaría de Leavenworth, Kansas. En mayo de 1911, organizó una brigada liberal con Eugenio Alzalde, Prisciliano y Benjamin Silva. Hecho prisionero por tropas maderistas, permaneció en la cárcel de la ciudad de México hasta 1913. Antes de regresar a los Estados Unidos viajó al estado de Morelos y se entrevistó con Emiliano Zapata. Después de una breve estancia en Los Ángeles, Cal., marchó a Texas. Bajo el mando de José Guerra, y con un grupo en el que se encontraban Eugenio Alzalde y el wobblie Charles Cline, intentó pasar de nuevo a territorio mexicano. El 11 de septiembre participó en un altercado con los rangers, cerca de Carrizo Spring, Texas en el que murió un ayudante de sheriff. El grupo fue arrestado. Sentenciado a 99 años, permaneció en prisión hasta el 19 de agosto de 1926. Murió en la ciudad de México en 1952.

[4] Abraham Cisneros San Gabriel, Cal. (1911-1913) Miembro del Grupo Regeneración de San Gabriel fundado en febrero de 1911. En su casa se celebró la primera reunión del grupo. En marzo de 1911, con otros miembros de ese grupo, se adhiere a la postura del PLM que proclama que Francisco I. Madero es un traidor a la causa de la libertad, a raíz de la detención del magonista Prisciliano G. Silva, por las fuerzas maderistas en Guadalupe, Chih. Participa en la campaña de recolección de fondos para la defensa de León Cárdenas “el niño mártir”. En noviembre de 1912, también con otros compañeros del Grupo Regeneración de San Gabriel, se deslinda de Rafael R. Palacios, a quien acusa de intentar sabotear a Reg. Envió numerosas aportaciones económicas para el órgano del PLM. Uno de los llamados Mártires de Texas; a fines de 1923 estaba todavía en la prisión Wynne State Farm, en Huntersville, Texas.

[5] Eugenio I. Alzalde. (18??-1916). Coahuilense. Miembro del PLM radicado en San Antonio, Texas. Participó en los preparativos de los frustrados levantamientos liberales de 1906 y 1908, en Coahuila y Chihuahua, respectivamente. En 1911, formó parte de la guerrilla liberal encabezada por Prisciliano G. Silva. En agosto de ese año, su grupo fue diezmado por las fuerzas maderistas en Chihuahua. Permaneció en la cárcel de Belem en la ciudad de México hasta febrero de 1913, cuando el gobierno de Huerta liberó a los presos políticos del régimen anterior. En compañía de José M. Rangel viajó de esa ciudad al estado de Morelos donde se entrevistaron con Emiliano Zapata. Regresó a Estados Unidos y organizó con Rangel y Abraham Cisneros un grupo armado que buscó internarse a México. El 11 de septiembre fueron sorprendidos por rangers texanos. En la escaramuza murió un ayudante del sheriff del lugar. Alzalde y sus compañeros fueron arrestados. Condenado a 99 años de prisión, murió asesinado por un guardia en una prisión texana el dos de septiembre de 1916

[6] José Ángel Hernández. En marzo de 1906 se integró al Club Liberal de Los Ángeles, y en el mismo año ya formaba parte del Grupo Reforma, Libertad y Justicia, de la misma ciudad, donde militaban Modesto Díaz y María Talavera, quien haría pareja con Ricardo Flores Magón. Para 1911 radicaba en Houston, Texas y era presidente del Grupo Regeneración “Solidaridad Obrera” que, según espías del gobierno mexicano, se conocía también como “Partido Revolucionario Económico Social Magonista”. El grupo se reorganizó en agosto de 1912, cambiando su nombre por el de Grupo Regeneración de Hombres y Mujeres “Ricardo Flores Magón”. En octubre de 1913 emprendió una gira de propaganda por diversos lugares de Texas, como Austin, Seguin, McDade y San Marcos promoviendo la unión de diversos grupos magonistas del estado. En el mismo mes asumió, con Eustolio García y su compañera Elisa Alemán, la dirección del Comité Pro-Presos de Texas, que defendía la causa de José María Rangel y los conocidos como los “Mártires de Texas”, por lo que trasladó su residencia a San Antonio, donde fue arrestado al mes siguiente por encabezar con su firma un telegrama dirigido al gobernador de Texas que éste consideró como una grosera amenaza. Salió de la cárcel al poco tiempo pero fue encarcelado una vez más en enero de 1914 acusado de vagancia. Tras ser liberado se trasladó por una temporada a Indianápolis, Indiana. A su regreso a Texas, en abril de 1915, participó en la fundación del “Grupo Racionalista” de San Antonio, cuyo órgano fue el quincenal anarquista Lucha de Clases. El 20 de agosto de ese año, Hernández fue una vez más aprendido durante un mitin en la Plaza celebrado en el mercado de esa ciudad. Acusado de traición por un artículo publicado en Lucha de Clases, fue sometido a juicio, aunque liberado bajo fianza el 28 de octubre. Asumió su defensa el Partido Socialista de Texas. Mientras seguía su proceso, en enero de 1916 inició la publicación de Redención, que sustituyó al clausurado Lucha de Clases. Al final del mismo mes le fueron retirados los cargos. Promovió la creación del Grupo Solidaridad de Houston. En septiembre de 1917 fue una vez más arrestado en San Antonio. Esta vez fue expulsado de los Estados Unidos. Se trasladó a Tampico, Tamaulipas, donde se reunió con Blas Lara. Con otros viejos militantes de PLM, también procedentes de Estados Unidos, fundó en el puerto el Grupo Germinal, que editaba un periódico del mismo nombre. Este Grupo sostenía relación con agrupaciones obreras de diferentes partes de México ligadas a la Casa del Obrero Mundial, así como con Fernando Palomares, Blas Lara, y grupos de la zona minera de Arizona, de Miami, Florida, y la Habana, Cuba. En 1918 fue secretario general de la Casa del Obrero Mundial de Tampico. Por esta época también colaboró con Fuerza y Cerebro.