La situación

 

Huerta, preso, acusado de conspiración para violar las leyes de neutralidad; Porfirio Díaz, muerto en París de muerte natural, cuando el bandido merecía los honores de la horca; Pascual Orozco, el bauzán que, como la basura, flotaba de un lado a otro en el mar revolucionario, muerto en una obscura tragedia desarrollada en un rincón de los Estados Unidos, con esto, y otras cosas más, se encuentra Regeneración a su salida.

Carranza, gana terreno sobre Villa, pero pierde terreno en el corazón del pueblo; Villa, dejó de ser la esperanza del capitalismo, y batido por Obregón, se refugia en el Norte, de donde, pronto, desaparecerán los últimos rayos de este sol de oropel.

A Villa le queda una oportunidad para vencer a Carranza, oportunidad que sinceramente le aconsejo que aproveche: que se convierta en verdadero revolucionario; que reconozca que es justo que el pueblo conquiste su emancipación económica, política y social, y ponga desde luego la tierra, las casas, la maquinaria, las provisiones y todo cuanto existe, en manos de todos, hombres y mujeres, sin gasto de ninguna clase. Si así lo hace, el pueblo en masa estará con él y en menos de dos meses desaparecerá el carrancismo. Villa: aprovecha el consejo. Tienes fuerza suficiente para ponerlo en práctica. Despójate de toda ambición personal y harás un buen servicio a la humanidad. Divide tu ejército en guerrilla y a hacer obra verdaderamente revolucionaria.

Carranza no quiere aceptar el entrar en tratos con los leaders de otras facciones personalistas para hacer la paz, alegando que controla con sus fuerzas la mayor parte del país; pero lo cierto es que Carranza solamente controla el terreno que pisan sus soldados, pues apenas salen estos de una región, el pueblo toma inmediatamente posesión de ella y de lo que existe. Esto es lo que está aconteciendo en diversos distritos de la Mesa Central, según despachos fechados en Washington. Además, Oaxaca, el importante Estado suriano, no ha querido la jefatura de Carranza; Tabasco, ha imitado el ejemplo de Oaxaca; la mayor parte de los Estados de Michoacán, Guerrero, México, Puebla, algo del de Veracruz y todo el de Morelos, se encuentran bajo el control del movimiento agrario y expropiador que se conoce con el nombre de zapatismo.

Raúl Madero[1], leader villista, y ocho oficiales villistas más, fueron arrestados el 24 del pasado mes, cerca de Marfa, Texas, cuando acababan de cruzar el Río Bravo en su huida de México. El general Felipe Ángeles, prohombre villista, según todas las probabilidades no volverá a hacerse cargo de las operaciones militares contra el carrancismo. Ángeles se encuentra en los Estados Unidos. El arresto de Raúl Madero significa que Villa ha sido abandonado por Wilson, y que Carranza es ahora el favorito de la Casa Blanca; pero un acontecimiento sensacional ha caído como un chorro de agua fría sobre las nacientes cordiales relaciones entre Carranza y Wilson; el 21 de este mes, ochenta o cien soldados carrancistas de la guarnición de Matamoros cruzaron el Río y atacaron la población texana llamada Progreso; saquearon la tienda del lugar y se tomaron los fondos de la oficina de correos. Soldados americanos volaron al lugar de la invasión, y un combate que duró todo el día fue sostenido, perdiendo los americanos. Los soldados carrancistas se retiraron a México, protegidos por el fuego que varios centenares de soldados de la misma facción hacían sobre los esbirros americanos, desde el lado mexicano del Río.

El día 9 de octubre, los representantes diplomáticos de Argentina, Brasil, Chile, Bolivia, Uruguay y Guatemala, en Washington, iban a reconocer a Carranza como gobernante provisional de la República Mexicana; pero el incidente de Progreso tal vez modificará los planes de esos diplomáticos intrusos.

Los yaquis y los mayos, en número de algunos miles, están en posesión del Sur del Estado de Sonora, desafiando las fuerzas de todas las facciones políticas, desengañados de promesas. La prensa burguesa da cuenta casi diariamente, de los actos revolucionarios de esos nobles luchadores contra el Capital y la Autoridad.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 206, octubre 2, 1915.



[1] Raúl Madero González (Parras de la Fuente, Coahuila, 1888- Ciudad de México, 1982) Ingeniero. En 1910 se levantó en armas con su hermano Francisco I. Madero y fue nombrado tesorero del movimiento. En 1912 combatió la revuelta de Pascual Orozco en Chihuahua, y salvo la vida de Francisco Villa, cuando aquél ordenó su fusilamiento. En 1913 se unió a las fuerzas de Francisco Villa y participó en varias batallas de la División del Norte (Ojinaga, Paredón, Torreón y Zacatecas). Fue miembro de la Convención de Aguascalientes y gobernador convencionista de Nuevo León y Coahuila en 1915. En agosto de este año rompió con Villa y se refugió en los Estados Unidos. Regresó a México en 1919. Precandidato presidencial en 1924. En 1929 se sumó a la rebelión escobarista. El general Lázaro Cárdenas le restituyó el grado militar en 1939. Fue gobernador de Coahuila entre 1957 y 1963.