Hacia el Comunismo Anarquista

 

Quiérase o no se quiera admitirlo, el movimiento mexicano marcha hacia el comunismo anarquista.

Tenemos a la vista un diario carrancista, de la ciudad de México llamado “El Demócrata”[1], de fecha 11 de septiembre de este año. En dicho periódico encontramos la crónica de una reunión que tuvo lugar en la “Casa del Obrero Mundial”[2], de la capital mexicana, ante la cual habló el doctor Krumm Heller[3], propagandista a sueldo de Venustiano Carranza. Habla el cronista: “Expresó (Krumm Heller) que la más importante labor de la casa “Casa del Obrero Mundial”, era la de formar las nuevas generaciones de obreros, educando la inteligencia y el carácter del niño, en la Escuela Racionalista.”

Esta Escuela Racionalista debe haber inaugurado sus labores el día 3 de este mes, según estaba anunciado.

Continúa el cronista “… el doctor Krumm Heller manifestó en frases muy elocuentes, que la “Casa del Obrero Mundial” mantenía los ideales más avanzados entre los obreros de la América toda, pues sería la primera agrupación en el Continente que fundase la Escuela Racionalista, prescindiendo así para la educación de los futuros obreros, no sólo de las escuelas clericales, sino también de las regidas por la ciencia oficial, por el Gobierno.

“Este grupo ¾dijo el conferencista¾ que nos escucha, es de conferencistas (se refería a los miembros de la “Casa del Obrero Mundial”), que llevan la buena nueva y encienden la antorcha del ideal a todos los ámbitos de la Nación, y esta labor suya repercutirá en el mundo”.

Krumm Heller es un individuo que está a sueldo de Carranza, y por lo tanto, hace labor carrancista. Su misión, como la de otros propagandistas de la pobre causa carrancista, es tratar de convencer a los trabajadores de que su amo, Carranza, se encuentra bien dispuesto a mejorar la condición de los trabajadores, para que éstos lo encumbren al poder.

Sigamos al cronista: “México ¾agregó¾ se muestra digno de su pasado, pues tal como Juárez se puso a la cabeza del progreso mundial, estableciendo, antes que nadie, la perfecta división entre el Estado y la Iglesia, el constitucionalismo, cuyo triunfo es el de los obreros (adviértase esa mentira calculada para atraer adeptos al constitucionalismo), garantizará las mayores libertades para éstos, lo que les permitirá establecer la Escuela Racionalista, asegurar los ideales del Mártir de Montjuich.”

Habló también Rosendo Salazar[4], propagandista obrero. Dice así el cronista: “El obrero propagandista, señor Salazar, manifestó cuales eran las avanzadas tendencias de los obreros allí reunidos, que no rendían al socialismo, sino al comunismo internacional, que acabará con todas las cadenas autoritarias que han pesado sobre la humanidad.”

Termina así la crónica del periódico burgués: “Creemos indispensable declarar a nuestros lectores que esta crónica solo refleja en débil síntesis, las ideas vertidas por los oradores, pues bastaría el más breve de sus discursos para llenar doble número de columnas que las dedicadas a este trabajo, hecho con el sincero deseo de comunicar una idea al pueblo en general, si no completa, sí exacta de la actitud del obrero mexicano, revelada en las palabras de sus dignos representantes en la guerra y en los trabajos de propaganda.”

¿Qué nos demuestra todo esto? Eso nos prueba que nuestros ideales flotan en el ambiente dentro del cual actúan los hombres y las mujeres que componen el pueblo mexicano. Si el ideal anarquista no fuera amado por una buena porción del pueblo mexicano, Carranza no se procuraría por halagar a los que sustentan y propagan dichos ideales. Por el contrario, los perseguiría encarnizadamente. El cronista del periódico burgués ha dicho que escribió la crónica del mitin “con el sincero deseo de comunicar una idea al pueblo en general, si no completa, sí exacta de la actitud del obrero mexicano, revelada en las palabras de sus dignos representantes en la guerra y en los trabajos de propaganda.”

¡Adelante! Los hechos están demostrando diariamente que no somos locos los que nos empeñamos en que triunfe en México el comunismo anarquista. Campos extensos se encuentran en manos de los que ayer eran desheredados, trabajándolos por su cuenta después de haber hecho huir al burgués; nuestros ideales, sentidos por las masas populares, mejor que aprendidos en los libros, alcanzan vuelos mayores impulsados por la propaganda de centenares de propagandistas valerosos, activos y sinceros; el Manifiesto de 23 de septiembre de 1911 triunfará.

Conviene hacer una advertencia: Venustiano Carranza no ama nuestros ideales. El viejo perverso no hace otra cosa que aprovecharse, como buen político, de las simpatías que por las ideas anarquistas siente el pueblo, para ordenar a sus oradores, el sentimiento popular hablando de ellas con el elogio. Los compañeros de la “Casa del Obrero Mundial” deben ver con desconfianza la intromisión de los políticos en sus asuntos.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 208, octubre 16, 1915.



[1] El Demócrata. Periódico carrancista fundado en mayo de 1915 en la ciudad de México por Rafael Martínez (Rip Rip). Adoptó una postura pro-germana, según su director a petición expresa del presidente Carranza. Recibió subsidios de la embajada alemana en México y alcanzo un tiraje de 50 mil ejemplares. Para fines de ese año era prácticamente el órgano del gobierno de Venustiano Carranza y contaba con ediciones diarias en varias ciudades del país -Veracruz, Puebla, Guadalajara, Monterrey, San Luis Potosí y otras-; y algunas de Texas: Brownsville, San Antonio, El Paso y Eagle Pass. En 1920 bajo la dirección de Vito Alessio Robles se convirtió al obregonismo. Cesó su publicación en 1926.

[2] Casa del Obrero Mundial (COM). Organización anarcosindicalista fundada en la ciudad de México el 22 de septiembre de 1912, bajo los principios del Grupo Luz y las ideas del colombiano Juan Francisco Moncaleano, seguidor de Francisco Ferrer Guardia y la Escuela Racionalista, quien fuera expulsado del país por Madero a tan sólo unos días de la fundación de la agrupación. Participaron al principio sastres, zapateros, conductores de tranvías, hilanderos y canteros. Entre otros fundadores y militantes destacados estuvieron Antonio Díaz Soto y Gama, Pioquinto Roldán, Manuel Sarabia, Celestino Gazca, Santiago R. de la Vega, Lázaro Gutiérrez de Lara, Rafael Pérez Taylor, Luis Méndez, Juan Lozano, Fredesvindo Elvira, Jacinto Huitrón y Rosendo Salazar y Ernesto Velasco. Su primer acto fue la conmemoración de los mártires de Chicago. Se convirtió en la principal organización obrera de carácter nacional entre 1912 y 1918, años en los que organizó huelgas, paros, manifestaciones y sabotajes. Fue clausurada el 27 de mayo de 1914 por Victoriano Huerta. Tras la entrada de Obregón a la capital, el general entregó a la COM el Colegio Jesuita y las máquinas de La Tribuna, que utilizó la Casa para imprimir su órgano El Ariete. En 1915, tras un intenso debate, la COM realizó una alianza con el Constitucionalismo e integró los Batallones Rojos que combatirían a las fuerzas de la Convención. En agosto de ese año Carranza les entregó la Casa de los Azulejos, que hasta entonces albergaba al aristocrático Jockey Club. En noviembre, a raíz de una huelga ferrocarrilera y la radicalidad de algunos grupos afiliados a la Casa, Carranza decretó su militarización, clausuró la COM de Monterrey y dictó orden de aprensión contra su dirigente Rosendo Salazar. El 3 de enero de 1916, Obregón licenció a los Batallones Rojos. En mayo de 1916 la COM rompió formalmente con Carranza y acordó la creación de la Confederación del Trabajo de la República Mexicana, que enarboló como táctica de lucha la acción directa y lucha de clases como principio. El día 22 de ese mismo mes estalló una huelga general en la Ciudad de México con participación del Sindicato Mexicano de Electricistas, la Federación de Tranviarios y la Federación de Sindicatos Obreros del Distrito Federal . Más de 80 mil trabajadores se fueron al paro. Carranza respondió la detención de muchos huelguistas y restableciendo una vieja ley de 1862 que fijaba la pena de muerte para los “trastocadores del orden público”. Ante la amenaza de que los aprendidos fueran ejecutados y a petición del general Álvaro Obregón, los trabajadores levantaron la huelga y suspendieron las actividades de la organización. Con la aparición de la Confederación Regional Obrera Mexicana, de Luis M. Morones, respaldada por Obregón, la COM se extinguió. De sus restos anarcosindicalistas surgió en 1921 la anarcosindicalista Confederación General del Trabajo (CGT).

[3] Heinrich Arnold Krumm Heller (Salchendorf, Alemania, 1876-Marburg, Alemania, 1949). Llegó a México a los 16 años, acompañando a su padre, un capataz de minas, que migró al país para trabajar en la minería de la plata. Amigo, compañero de logia masónica y médico de cabecera de Francisco I. Madero. Homeópata. Inspector de los Servicios Médicos durante la Campaña de 1911. En 1913 se unió al Constitucionalismo bajo las órdenes de Pablo González y obtuvo el grado de teniente coronel como médico militar. Algunas fuentes afirman que trabajó para los servicios secretos alemanes y que, como tal, ofreció sus servicios a Francisco Villa. Se le ubica como uno de los nexos de Carranza con el gobierno Alemán. Antes de partir como agente diplomático a Europa en 1917, realizó una gira por los estados del sur de los Estados Unidos como propagandista carrancista. Tras la caída de Carranza permaneció en Europa donde se unió al movimiento rosacruciano. Escribió diversas obras de ocultismo, cabalismo y esoterismo e hizo fama como el Maestro Huiracocha. Fue editor de la revista Rosa Cruz, de difusión latinoamericana.

[4] Rosendo Salazar (Zacapoaxtla, Puebla 1888-Ciudad de México, 1971). Tipógrafo, sindicalista y escritor. Fundador, en 1909, de la organización gremial Unión Tipográfica Mexicana. Militante del Círculo de Obreros Libres. En 1912 fue uno de los fundadores de la Casa del Obrero Mundial. En 1915 formó parte de la corriente de esta agrupación que decidió sumarse al constitucionalismo de Venustiano Carranza y participó en organización de los Batallones Rojos. En 1921 militó en la Confederación General de Trabajadores (CGT), organización sindical de tendencia anarcosindicalista. Fue también fundador y secretario general de la Confederación General de Obreros y Campesinos de México. Incorporado a la Central de Trabajadores de México (CTM) hizo el panegírico de esta organización y de su líder Fidel Velázquez y fue nombrado secretario general honorario de la misma. Autor de numerosos libros, entre los que destacan: Las pugnas de la gleba, La Casa del Obrero Mundial, La CTM, su historia y su significado y Ricardo Flores Magón, el adalid.