José Ángel Hernández

 

Trabajador: te es familiar el nombre de luchador que sirve de encabezado a estas líneas. Sabes que cayó en las garras de la feroz Autoridad, cuando dirigía a sus hermanos de explotación y de cadenas palabras de justicia y de verdad en la Plaza de San Antonio, y que con él cayeron otros compañeros. Pues, bien, todos están ya libres, menos él; todos han sentido la satisfacción de volver al seno de sus humildes hogares a abrazar a sus familias; menos José Ángel Hernández.

Vuelve lo ojos, trabajador, hacia la horrible bastilla de San Antonio, Texas: allí está tu hermano esperando tu ayuda. No se la niegues, que su cabeza va de por medio. Mira que está acusado de traición a los Estados Unidos. No es ciudadano americano para que haya podido cometer ese “delito”, pero la ley, esa alcahueta de los ricos, tiene una manga muy ancha en la que todo cabe: hasta la inocencia.

Se acusa a José Ángel de haber escrito el número 3 de Lucha de Clases[1], número que el fiscal encuentra de carácter sedicioso. El artículo “La historia se reproduce”, escrito por José Ángel, no es sedicioso. Es, simplemente, un juicio crítico del movimiento armado de los proletarios mexicanos en Texas. Se da a conocer el carácter de dicho movimiento, en tono apasionado y nada más; pero no se excita por medio de él a que los proletarios tomen las armas. ¿De cuando acá se ha considerado como acto delictuoso el hecho de analizar un movimiento revolucionario para que el pueblo se entere de la verdad? Describir lo que se considera delito, no es cometer un delito; pero ¿qué valen las razones cuando hay interés en apartar de la propaganda a luchadores sinceros como Hernández?

Eso es lo que se quiere: quitar de la propaganda a Hernández, porque esa propaganda molesta a los burgueses.

José Ángel no ha podido hablar con ningún abogado, y es preciso que un abogado lo defienda. Para eso se necesita dinero. Todo dinero para la defensa de José Ángel Hernández, debe ser enviado a Epifanio Z. Martínez, 916 Durango St., San Antonio, Tex.

José Ángel Hernández se encuentra rigurosamente incomunicado en la cárcel del Condado. No se le permite que hable con nadie, rigorismo que no tiene más objeto que mortificar a las víctimas de la justicia burguesa, y, además, hay que recordar que la víctima se encuentra en el Estado más salvaje de la Unión Americana. Ahí va una muestra de salvajismo: el sábado 16 de este mes se presentaron cuatro polizontes, pistola en mano, en la casa de Elisa, la compañera de José Ángel. No había en la casa más habitantes que Elisa y Emancipación, la niña de diez meses de edad que compartió con Elisa los horrores de la cárcel, como se recordará. Con bruscas maneras, como que sabían que nadie podía castigarlos, se entregaron a los polizontes a remover todo lo que había en la casa, buscando no se sabe qué. Después de desordenar todo, se marcharon llevándose unos ejemplares de “Cultura Obrera”[2], con lo que cometieron un robo en circunstancias agravantes, pues fueron cuatro los ladrones, armados, y la víctima una indefensa mujer con una niña de diez meses. Fue un robo lo que cometieron los esbirros, porque se apoderaron, sin consentimiento de su dueño, por medio de la violencia, de objetos que no les pertenecían; pero ¿para qué otra cosa puede servir la Autoridad, si no para atropellar al débil en beneficio del fuerte?

¡A ayudar a José Ángel Hernández!

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 210, octubre 30, 1915.


[1] Lucha de Clases “Órgano del Grupo Racionalista de San Antonio, Texas”, San Antonio, Texas (1915). Redactores: José Ángel Hernández y Elisa Alemán.

[2] Cultura Obrera. “Órgano de la Unión de Fogoneros del Atlántico”. Nueva York, EUA (1911-1926) Director: Pedro Esteve. Colaboradores: Jaime Vidal, Ángel Ma. Dieppa, Marcelo Salinas, entre otros. Sustituyó a Cultura Proletaria, convirtiéndose en el más influyente periódico ácrata en español de la costa este de Estados Unidos. Colaboró estrechamente con la causa del PLM, recaudando fondos para el sostenimiento de Regeneración, organizando actos de propaganda y gestionando la solidaridad de agrupaciones anarquistas de España y América Latina.