Por la idea

 

Con el presente número de Regeneración son cinco los que llevamos publicados desde que, gracias a la imprenta que logramos adquirir para el periódico mediante el sacrificio de buenos y abnegados compañeros que comprenden cuál es su deber, no hemos tenido que depender de la voluntad de los burgueses dueños de imprentas; pero a pesar de esta circunstancia, grande ha sido el esfuerzo que hemos tenido que hacer para que la publicación del periódico no volviera a suspenderse. La ayuda monetaria ha sido corta, pues contados son los compañeros que nos la han impartido.

Bueno es que todos los que reciben este periódico y no hayan contribuido con nada para su publicación, se ponga a considerar que no es justo que la carga de su publicación pese sobre unos cuantos. Si todos somos proletarios; si todos ansiamos el triunfo de los ideales que sostiene con valor este periódico, lo justo, lo HONRADO es que todos pongamos algo de nuestra parte para no dejarlo morir. Nosotros sacrificamos por la Idea nuestra tranquilidad, nuestra salud, ya bastante delicada para algunos de nosotros, nuestro bienestar, y ponemos en peligro nuestra libertad y nuestra vida; nosotros no omitimos esfuerzo ni fatiga para tener al periódico en pie, sin esperar más recompensa que la satisfacción de ver que la propaganda sigue adelante, que no muere. ¿Por qué los demás no cumplen con su deber desprendiéndose de algunas monedas con la frecuencia que sus circunstancias se los permitan? Dar dinero para el fomento de una santa causa como es la emancipación de la humanidad, implica un sacrificio menor que arriesgar la vida o la libertad, compañeros. Reflexionad y ayudad con constancia. No esperéis a que se os inste y se os vuelva a instar a prestar vuestra ayuda, porque eso hace sonreír a vuestros verdugos que al ver vuestra indiferencia y vuestra morosidad se sentirán tranquilos. ¿Qué pueden temer los verdugos de la humanidad de gentes que no saben desprenderse de unas cuantas monedas para sostener la prensa que los defiende? En presencia del enemigo deberíamos todos los desheredados hacer prodigios de abnegación, de desprendimiento, de actividad, de valor, de solidaridad. Si no lo hacemos así, no esperemos que se nos respete, renunciemos a ser libres.

Expuesto lo anterior, quedan invitados todos los lectores de este periódico a ayudar como se debe.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 210, octubre 30, 1915.