Otro fracaso de Wilson

 

Cerca de mes y medio hace que algunos gobiernos extranjeros, encabezados por los Estados Unidos, escogieron a Venustiano Carranza para gobernante del pueblo mexicano y en ese mes y medio no se ha notado que disminuya la actividad revolucionaria. Carranza aseguró que tan pronto como fuera reconocido su gobierno por los gobiernos extranjeros, los jefes de las otras facciones revolucionarias le rendirían sus espadas. Ciertamente que algunos infelices así lo han hecho; pero esas pequeñas traiciones parece que no han tenido el alcance que de ellas se esperaba porque los diarios burgueses, y sobre todo The Times, de esta ciudad, nos relatan a diario la actividad revolucionaria que se hace sentir en muchos Estados de la República Mexicana.

Combates en Sonora, combates en Chihuahua, combates en Durango, combates en Sinaloa; Los Mochis, asiento de una de las más poderosas compañías americanas en el Valle del Fuerte, Sinaloa tomado por los compañeros de la tribu Mayo, y los llamamos compañeros, porque son expropiadores, porque no respetan el derecho de propiedad privada ni esperan a que se las de. Ellos toman de donde hay.

En los Estados de México, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos y otros, hay combates diariamente entre “bandidos” y las fuerzas leales, como se estila llamar a las huestes de Venustiano Carranza, según puede verse en los periódicos El Pueblo y El Demócrata, de la ciudad de México. El Dictamen[1], de Veracruz y La Voz de la Revolución[2], de Mérida, Yucatán. Ocasionalmente se da la noticia de la rendición de tal o cual cabecilla sin importancia o de partidas pequeñas de revolucionarios que, por razones de táctica, tienen que aparentar sumisión mientras se ven fuera del alcance de sus numerosos y feroces enemigos.

En resumen: la convulsión continúa a pesar de la inmensa fuerza moral que el reconocimiento le ha dado a Venustiano Carranza, a pesar del grande auxilio que Carranza ha recibido de los Estados Unidos para aplastar a Villa, auxilio que ha consistido en dos cosas importantes: la libre entrada de armas y municiones de guerra para fuerzas carrancistas, y el libre paso de tropas carrancistas por territorio de los Estados Unidos para batir a las fuerzas de Francisco Villa que operan en el Estado de Sonora.

Por lo antes expuesto, se deja sospechar que está en perspectiva un nuevo fracaso de Wilson en su política sobre México; se ve que Carranza no podrá dominar la situación, y otra cosa más importante se ve, y es la comprobación, por medio de los hechos, de que los destinos del pueblo mexicano ya no dependen de la voluntad de un caudillo que con mano de hierro quiera conducirlos.

Congratulémonos, compañeros. Un gobierno estable daría como resultado el aplazamiento indefinido de la realización de nuestros ideales anarquistas, que son los consignados en el Manifiesto del 23 de Septiembre de 1911, porque ese gobierno tendría fuerza para imponer los principios del sistema capitalista, con exclusión de los demás; tendría fuerza material bastante para sofocar las ansias de libertad de los trabajadores conscientes.

Este es un nuevo fracaso de la política que sobre México ha seguido Woodrow Wilson, y de fracaso en fracaso seguirá su loca carrera hacia el ridículo, y todo por querer arreglar dentro de cuatro paredes, un problema que solamente los trabajadores pueden arreglar, el del Hambre, cuando todos tengan la entereza de reconocer que el derecho de propiedad privada es la causa de todos los males que afligen a la humanidad, y que hay que abolir ese derecho inicuo por el único medio que tenemos a la mano y que no es otro que la expropiación de toda la riqueza social para el bien de todos.

Sigamos adelante.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 214, noviembre 27, 1915.



[1] El Dictamen. Veracruz Ver. Fundado en 1898 por Francisco J. Miranda. En 1912 lo compró Juan Malpica Silva, quien lo dirigió durante 47 años. Fue suspendido el 10 de enero de 1914 tras exigir la renuncia de Victoriano Huerta. Reanudo su publicación el 26 de abril, cinco días después de la ocupación estadounidense del puerto. En noviembre de ese año, tras la salida de las tropas extranjeras y la entrada a la ciudad por el Constitucionalismo, adoptó una posición procarrancista. Es el diario más antiguo de México que se sigue publicando.

[2] La Voz de la Revolución. Diario publicado en Mérida, Yucatán, a partir de marzo de 1915, con prensas incautadas a La Revista de Yucatán por el gobernador Salvador Alvarado. Fue portavoz del constitucionalismo en la península. Su primer director fue Antonio Ancona Albertos y después fue dirigido por Antonio Mediz Bolio. Se suspendió su publicación en diciembre de 1919.