La situación

 

Fiebre de pacificación: esto es lo que invade al carrancismo en este momento, y las legiones de Venustiano atraviesan en todas direcciones las comarcas del Norte y Centro de México.

Sólo el Sur no puede ser recorrido de esa manera. Allí las fuerzas carrancistas no han logrado hacer progresos y eso se debe al que en aquella región el esbirro del gobierno tiene que habérselas con el habitante mismo no sólo con el guerrillero.

Vencido Villa en Sonora se internó a Chihuahua donde se encontró con los principales de sus generales se habían reunido en Consejo de Guerra, para determinar si se daba por terminada la campaña contra Carranza, o si, por el contrario había que seguirla hasta lo último. Se decidió reconocer a Carranza, Villa no se sometió y con cuatrocientos hombres, según el Tribune[1], periódico local de 21 de este mes, salió de la ciudad de Chihuahua.

Carranza pudo, gracias a la ayuda que le prestó el gobierno americano, vencer al fin a Villa en Sonora; pero no venció a la Revolución. El mismo Tribune, de 22 de este mes, anuncia el recrudecimiento de las hostilidades de los yaquis que por tantos lustros han luchado para recobrar la extensa y rica región de que fueron despojados. La situación es tan grave en Sonora para el capitalismo, que Obregón despachó inmediatamente para la región del yaqui un convoy de doce carros de soldados, del puerto de Guaymas. Otro convoy de veinte carros, pasó por Hermosillo para la misma región, y un nuevo convoy de sesenta carros de soldados se está preparando. ¡Más de cien carros militares en unas cuantas horas para batir a los yaquis!

Y todo eso, para probar a los gobiernos extranjeros que se está dispuesto a matar “patrióticamente” a los mexicanos que tratan de rescatar las tierras que se encuentran todavía en las uñas de los aventureros extranjeros pues hay que tener en cuenta que la mayor parte de los “propietarios” de las tierras que fueron arrebatadas a los yaquis, son extranjeros.

Pero no todo es empleo de la milicia para obtener la tan deseada pacificación por el carrancismo. Medidas políticas para conseguir el mismo fin, son adoptadas con precipitación. El Estado de Puebla va a dotar de terrenos comunales a los pueblos, y los políticos carrancistas hablan de la solución del problema agrario. La prensa obrera carrancista aconseja sostener al “Primer Jefe” y la prensa burguesa del mismo carácter se desgañita pregonando otro tanto. Total: fiebre de pacificación.

Mas, la pacificación tarda en llegar porque ella tiene que ser el resultado de esta circunstancia: la libertad, y la libertad es el producto de este hecho: la muerte de la trilogía Autoridad, Capital, Clero.

¡Adelante con la agitación revolucionaria!

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 218, diciembre 25, 1915.



[1] The Los Angeles Tribune. Diario fundado en 1912 con el nombre de Daily Tribune. A partir de 1916 fue rebautizado como The Morning Tribune.