Carranza un títere

 

Los patriotas carrancistas se inflan de orgullo diciendo que México es una nación independiente y soberana. Adelante va la prueba de que México no es un país independiente, y de que Venustiano Carranza es un simple monigote que se mueve según lo desean los gobiernos extranjeros. He aquí este telegrama de The Los Angeles Times de 24 de este mes: “Washington, Diciembre 23. —En presencia de las protestas oficiales de los gobiernos extranjeros, el general Carranza ha suspendido temporalmente su decreto por el que ordenó a los bancos de la ciudad de México a cambiar sus billetes en oro.”

Esto prueba que aunque un hombre tenga buenas intenciones, cuando llega al poder no es libre para llevar a cabo los proyectos que tenga para llegar al fin que él cree que es benéfico al pueblo. Quiso obligar a los bancos a que pagasen en oro sus billetes; pero a los bancos no les conviene hacer esa operación, y ponen el grito en el cielo, como luego se dice, y todos los burgueses lo apoyan, y, naturalmente, sus perros fieles, los gobiernos, se ponen de su parte, y obligan a Carranza a suspender se decreto.

El Capital es el que gobierna. No hay que hacerse la ilusión de que el hombre que se encuentra en el poder es el que manda.

Los proletarios afiliados al carrancismo o a cualquier otro partido político cuyo objeto es llevar a un hombre al poder para que haga el bienestar de sus conciudadanos, deben comprender de una vez por todas que luchar por constituir un gobierno, es un contrasentido, porque lo que hay que hacer es luchar por abolir todo gobierno.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 218, diciembre 25, 1915.