Las fianzas

Hoy se cumple un mes desde que nuestros compañeros Ricardo y Enrique Flores Magón fueron arrestados.

Hasta la fecha, todos los esfuerzos que se han hecho para conseguir, al menos, su libertad bajo de fianza, han resultado infructuosos. Es natural; los que tienen dinero, los ricos, no han de serlos que fíen a nuestros compañeros para que salgan a continuar escribiendo contra la burguesía.

Las fianzas son excesivamente altas, pues, como se sabe, ascienden a cinco mil dólares por cada uno de los compañeros presos, lo que hace un total de diez mil dólares por los dos.

Como decimos, de los ricos no podemos esperar ayuda, por el contrario, encontramos oposición. Por lo tanto, la libertad bajo fianza de nuestros compañeros presos, depende del esfuerzo que los pobres hagamos por conseguirlo.

Somos pobres; pero somos miles. Si todos los lectores de Regeneración contribuyeran con alguna cantidad, con la presteza que las circunstancias reclaman, los diez mil dólares necesarios para conseguir la libertad bajo fianza de nuestros compañeros se reunirían.

Su libertad está en nuestras manos, en las manos de los proletarios. ¿Queremos ver libres a nuestros compañeros? Pues, a contribuir todos para las fianzas.

Como ese dinero tendrá que ser depositado en un banco, los compañeros que puedan facilitar cantidades por vía de préstamo, tendrán la seguridad de que les será devuelto cuando haya terminado el proceso.

Así, pues, a contribuir compañeros, y a hablar todos con sus amigos para que cooperen a reunir la cantidad que se necesita, como donativo o como préstamo.

Si todos y cada uno de los que amamos la causa, obramos con actividad, con verdadera actividad, no dejando para mañana lo que se pueda hacer hoy, pronto veremos libres bajo fianza a nuestros compañeros.

No hay que pensar mucho sobre esto. Hay que considerar solo que cada día que nos tardamos en enviar nuestra cooperación para las fianzas, es un día más de cárcel para nuestros camaradas.

Es de desearse, por lo tanto, que pongamos todos sin tardanza manos a la obra.

¿Quiénes son los primeros en cooperar?

¡Que nadie sea el último! Actividad, actividad, hermanos.

Todo envió de dinero debe hacerse a Enrique Flores Magón, P. O. Box 1236, Los Angeles, Cal.

Manuel Saavedra

Regeneración, núm. 230, 18 de marzo de 1916