Notas de la intervención americana

El miércoles de la semana pasada hizo su entrada a territorio mexicano, el primer cuerpo del ejército americano al mando del general John J. Pershing[1]. La entrada se efectúo por Palomas, Estado de Chihuahua, y la fuerza americana seguirá su curso rumbo a Casas Grandes.

La fuerza carrancista de guarnición en Palomas, al mando del coronel carrancista Bertani, obedeciendo las órdenes de Venustiano Carranza de prestar ayuda a las fuerzas americanas, se unió a éstas.

El primer cuerpo del ejército americano bajo las órdenes de Pershing, se compone de 5,000 hombres y cañones de montaña.

Otra pequeña columna de fuerzas americanas, bajo el mando del coronel George A. Dodd, entró a territorio mexicano el mismo día, al Oeste de Palomas. Esta columna, según la prensa diaria, camina también rumbo al Sur y se cree que estará en contacto con la de Pershing hoy, sino lo está ya.

El Congreso aprobó aumentar el ejército americano en 18.000 hombres más. El número de soldados de que se compone el Ejército Americano es de 35.000 sin  contar las fuerzas que Estados Unidos tiene en Filipinas, Puerto Rico y Panamá. Con el aumento de los 18.000 hombres que desde luego están siendo reclutados, las fuerzas federales de esta nación numerarán 52.000 hombres.

De estos 52.000 hombres, 25.000 se quedarán guardando la frontera; pero en caso de que los carrancistas hicieran resistencia, los 52.000 hombres marcharán sobre México y quedaría al cuidado de las milicias de los Estados la tarea de patrullar la frontera.

Parece que Obregón no ha aprobado la política de Carranza de permitir que las fuerzas americanas entren a México, según el Times del 16 de este mes, y se espera que haya un formal rompimiento entre ambos.

Según el mismo Times, Carranza ha movilizado 50.000 hombres a la frontera.

La situación es delicada en extremo y una rígida censura hay establecida en la frontera.

El Jefe de la policía de Los Ángeles ha invitado a 2,000 ciudadanos para que presten servicio de policía, en caso de que haya disturbios en la ciudad. Dice el Jefe de Policía que sabe que hay la intención de volar los depósitos de gas, los edificios federales y de cortar la provisión de agua.

El barrio mexicano está constantemente vigilado y se registra a los mexicanos para ver si portan armas.

Síntomas de descontento se notan en las poblaciones americanas de Nogales, Naco y Douglas, Estado de Arizona, entre el elemento mexicano.

En Lordsburg, New México, los mineros mexicanos son vigilados.

La guarnición carrancista de Cabullona, Sonora, 18 millas al Sur de Agua Prieta, se rebeló contra la autoridad de Plutarco Elías Calles[2], que creen que está a favor de la entrada de fuerzas americanas a México.

Dos oficiales carrancistas fueron muertos en Ciudad Juárez por sus soldados, cuando pretendieron impedir que hicieran una manifestación antiamericana.

En Monterrey, según el Times, ha habido manifestaciones antiamericanas.

Desde la entrada de las fuerzas americanas a territorio mexicano, entrada que como se sabe, tuvo lugar el día 15 de este mes, hasta el momento de escribir estas líneas, no se ha registrado un solo encuentro entre dichas fuerzas y las de Villa.

Como se sabe, las fuerzas al mando de John J. Pershing entraron por Palomas, y la columna del coronel Dodd hizo su entrada por Culbert Ranch.

Ambas fuerzas americanas se encuentran al sur de Casas Grandes, siendo la columna de Dodd la que ha hecho su marcha con más rapidez, y según la prensa americana, sólo sesenta millas la separan del ejército de Villa.

Se dice que Villa se encuentra en la región de Bavicora, y que su intención es internarse al Estado de Durango, donde se encuentran en pie de guerra las fuerzas de Calixto Contreras[3] y Canuto Reyes[4], que unidas a los restos de las divisiones de Tomás Urbina[5] y Benjamín Argumedo[6], ya muertos, han tenido en constante actividad a las hordas carrancistas. Se cree que Villa aumentará su ejército con las fuerzas arriba mencionadas.

Parece que lo más probable es que Villa divida su ejército con guerrillas y resista de esa manera el ataque de los americanos.

Las fuerzas carrancistas, hasta este momento, han estado ayudando a las fuerzas americanas obedeciendo las órdenes de Carranza y Obregón de prestar toda clase de ayuda al ejército americano.

De un momento a otro se espera el primer choque entre los americanos y los villistas. La censura más estricta ha sido puesta en vigor por las autoridades militares, para que no publique la prensa ciertos detalles de la campaña. Algunos periódicos han sido suprimidos por la policía.

Los periódicos americanos traen noticias de descontento popular contra Carranza por haber permitido que las fuerzas americanas pasaran a territorio mexicano. Según esos periódicos, Wilson está muy preocupado por la situación. Los americanos temen que Carranza, dominado por el sentimiento popular tenga al fin que ponerse en contra de la invasión para recobrar el prestigio que ha perdido por su alianza con el gobierno americano.

Se ha presentado una nueva causa de inquietud para el gobierno americano. El ejército americano necesita forzosamente hacer uso de los ferrocarriles mexicanos para transportar rápidamente provisiones y refuerzos a la Sierra de Chihuahua, de manera de cambiar por Casas Grandes, la base de abastecimiento que tiene Columbus. Wilson pidió permiso a Carranza para hacer uso de los ferrocarriles mexicanos, alegando que cuando Carranza pidió permiso al Gobierno Americano para trasportar por territorio americano las fuerzas que tenían que hacer en Sonora la campaña contra Villa, el permiso le fue concedido.

Carranza ha eludido contestar a la petición, temeroso de que el disgusto del pueblo mexicano se acreciente; pero Wilson insiste en obtener permiso y The Los Angeles Record[7], dice que si Carranza no da el permiso, entonces las fuerzas americanas harán uso de los ferrocarriles mexicanos por la fuerza.

Lo más probable es que Carranza de el permiso, como lo dio para que las fuerzas americanas pasaran a territorio mexicano.

Las autoridades de las poblaciones americanas de la frontera, piden soldados, temerosos de que la población mexicana se amotine.

En algún lugar cercano a San Bernardino, California, fueron cateadas por la policía las casas de los mexicanos en busca de armas.

La policía de Los Ángeles, según el Record, tiene balas dum dum para usarlas cuando ocurra algún motín. Esas balas tienen la particularidad de abrir a su salida del cuerpo de la víctima una enorme herida.

El Sheriff de Los Ángeles ha comprado cajas de rifles, para usarlos en caso de motín. El Jefe de policía de la ciudad tiene invitados a dos mil individuos para que se apresten a sofocar cualquier motín por parte de los mexicanos.

Las autoridades de Huntington Beach, California, dicen que hay indicios de que los mexicanos están agitados en esa región.

Las autoridades de Arizona se preparan, según la prensa americana, para sofocar algún disturbio por parte de los mexicanos.

En algunas partes están siendo cateadas las casas de los mexicanos para quitarles las armas que puedan tener.

Doscientos villistas, según el Herald[8], pasaron a territorio mexicano entre Columbus y El Paso a unírsele a Francisco Villa.

Los villistas se muestran muy activos en la región de Ojinaga y su número aumenta hasta causar el terror de los carrancistas.

Plutarco Elías Calles, el perro carrancista de Sonora, casi todos los días se complace en asegurar a los periodistas americanos que obedecerá las órdenes de Carranza de ayudar a los soldados americanos.

The Los Angeles Tribune[9] publica el siguiente telegrama: “Galveston, Tex., marzo 21.— Que los campos de petróleo al Sur de Tampico están en manos de los villistas que han pedido un rescate de dos millones de pesos, amenazando con una completa destrucción de la propiedad si no pagan inmediatamente, que es general el levantamiento en la ciudad de Tuxpam y que el cañonero Machias fue enviado a Tuxpam con el propósito de tomar a bordo a las mujeres y niños de esa ciudad durante los disturbios, son en substancia los despachos que están llegando aquí hoy.

“De fuente autorizada se dijo aquí hoy que los soldados de Carranza que intentaban defender los campos de petróleo y la ciudad contra los ataques de los bandidos, fueron derrotados y que el saqueo fue general. Los referidos campos de petróleo forman una gran parte del distrito de Tampico y se teme que los bandidos ya hayan tomado posesión de los famosos campos petrolíferos del Pánuco, que se encuentran a sesenta millas al norte.

“Reportes recibidos aquí hoy dicen que hubo muchos habitantes muertos en la lucha por la posesión de los campos del Sur y que los soldados se unieron a las columnas de Villa.

“Se refiere también que el sentimiento antiamericano es intenso en el distrito de Tampico.”

La prensa capitalista ha dado en llamar villistas a todos los revolucionarios que luchan en contra de Carranza. No son villistas esas guerrillas que tomaron posesión de la extensa y rica región petrolífera comprendida entre Tuxpam y Tampico, sino que son guerrillas formadas por revolucionarios expropiadores que luchan independientemente y sin obedecer el mandato de los jefes.

Esto es lo que por ahora se sabe. Veremos más adelante.

Celso Marquina

Regeneración, núm. 231, 25 de marzo de 1916



[1] Refiérese a John J. Pershing. (1860-1948) Militar estadounidense. Su carrera militar se inició en Nuevo Mexico combatiendo a los apaches, y más tarde a los sioux lakota, en Iowa. En 1894 tomó el mando del décimo de caballería, (regimiento de soldados de raza negra, conocidos como Buffalo Soldiers, por lo que más tarde recibiría el mote de “Black Jack”). Durante la guerra hispano-estadounidense de 1898-1899 combatió en Cuba y Filipinas. En 1914 , ya con el grado de general, fue asignado a Fort Bliss, Texas, responsable de seguridad de la frontera entre Texas y México. En marzo de 1916, bajo el mando del general Frederick Funston, encabezó la expedición punitiva, que invadió el estado de Chihuahua con el objetivo de capturar al general Francisco Villa, que había atacado Columbus, Nuevo Mexico. Después de fracasar en esta misión fue nombrado comandante de las fuerzas estadounidenses que participaron en la Primera Guerra Mundial. Tras el armisticio estuvo cerca de ser postulado como candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el partido republicano.

[2] Plutarco Elías Calles (1877-1945). Político y militar sonorense. Se opuso al porfirismo local, y tomó parte en las actividades de la agrupación liberal Club Verde, de Hermosillo, en 1901. Años después simpatizó con el maderismo, y luego del triunfo de éste fue nombrado comisario de Agua Prieta, cargo desde el que combatió la rebelión orozquista de 1912. Tras la caída de Madero, desconoció al gobierno golpista y se exilió en Arizona. Se sumó al constitucionalismo, en cuyas filas combatió al villismo. En agosto de 1914 fue nombrado gobernador interino y comandante militar de Sonora. Fue electo gobernador constitucional en 1917. Un par de años después ocupó la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo, en el gabinete carrancista. Desempeñó un destacado papel como cabecilla de la rebelión de Agua Prieta, que culminó con el derrocamiento de Carranza. Ocupó la Secretaría de Guerra y Marina durante la administración de Adolfo de la Huerta, y la de Gobernación durante la de Álvaro Obregón. Presidente de la República de 1924 a 1928. Artífice de la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), mantuvo su influencia en la política nacional hasta 1936, cuando a solicitud de Lázaro Cárdenas se exilió en Estados Unidos

[3] Calixto Contreras Espinosa (1862-1918). Agricultor y minero duranguense. Se incorporó al ejército federal por la vía de la leva, hacia 1905, por denunciar el despojo de tierras en la región de Cuancamé. Se unió al maderismo en noviembre de 1910, encabezando la toma de la hacienda Sombreretillos de Campa y otras acciones militares en la región. Tras la caída del régimen porfiriano demandó la resolución del problema agrario y se enfrentó al gobierno provisional del estado. Subordinado a las órdenes del ejército, combatió el alzamiento orozquista, pero luego se levantó contra el gobierno federal. Durante 1912 llevó a cabo algunos repartos de tierras en Durango. En 1913 se adhirió al villismo, en cuyas filas tomó parte en diversas acciones bélicas en la región de La Laguna donde alcanzó el grado de general brigadier. Combatió al constitucionalismo en distintas regiones entre 1914 y 1918.

[4] Canuto Reyes. Villista. Enfrentó a Manuel M. Diéguez en Jalisco en 1915. Cuando las fuerzas de Álvaro Obregón marchaban hacia Aguascalientes tras derrotar a Villa en León el 5 de junio de 1915, Reyes y Rodolfo Fierro retomaron la ciudad y operaron en la retaguardia carrancista, intentando cortar las comunicaciones de la columna constitucionalista con sus fuentes de abastecimiento en el centro del país. En 1916 unió fuerzas con Benjamín Argumedo. En febrero de ese año operaba en la región lagunera de Coahuila y Durango, asociado con Calixto Contreras y los hermanos Arrieta. En mayo el New York Times informó que se había rendido incondicionalmente ante el general Fortunato Maycotte. Pero en 1917 se encontraba una vez más al lado de Villa combatiendo al carrancismo en Chihuahua.

[5] Tomás Urbina. (Concepción de Nieves, Durango, 1877-1915) Fue compadre de Francisco Villa y, como éste, fugitivo de la ley en las postrimerías del porfiriato. En 1910 fue uno de los primeros en levantarse en armas en apoyo a Madero, operando en Durango y el sur de Chihuahua. En 1912  se integró a los “irregulares” de Villa y se sumó a las fuerzas de Victoriano Huerta que combatieron la rebelión orozquista. Tras el golpe de Huerta se levantó en Durango. Tomó la capital el 18 de junio de 1913. En Torreón se unió a la División del Norte convirtiéndose en uno de sus jefes principales. Se unió a la Convención y tras los combates del Bajío, fue vencido en la batalla de El Ébano por Jacinto B. Treviño. Tras la derrota desertó de la División del Norte abandonando al lucha. Fue ejecutado por Rodolfo Fierro en su rancho de Nieves, Durango, por ordenes de Villa.

[6] Benjamín Argumedo (¿?-1916). Sastre, talabartero y general duranguense. Se unió al maderismo en 1910 tomando parte en diversas acciones bélicas en la región de La Laguna. En 1912 se sublevó contra el gobierno de Madero uniéndose a la rebelión orozquista. Reconoció el gobierno de Victoriano Huerta y se incorporó al ejército federal con el grado de general brigadier. Combatió contra las fuerzas de Pacho Villa en el estado de Coahuila. Fue nombrado comandante militar del distrito sur de Chihuahua. A la caída de Huerta se adhirió brevemente al zapatismo y luego se puso a las órdenes del gobierno convencionista. Operó en Guerrero, el Estado de México y San Luis Potosí. En Durango y Zacatecas combatió al ejército constitucionalista. Capturado por las fuerzas de Francisco Murguía, se le formó consejo de guerra y fue fusilado.

[6] Martín Triana. (¿?-Ciudad de México, 1934) Originario de Zacatecas. Se levantó en armas en 1910 combatiendo en Durango. En 1913 se unió al Villismo, en 1915 se pasó al lado constitucionalista y combatió a sus antiguos compañeros de la División del Norte en las batallas de Celaya, León y la Trinidad.

[6] Rosalío Hernández Cabral (1861-1942). Ranchero y minero zacatecano. Se sumó al maderismo en 1911, convirtiéndose en el principal jefe militar maderista en la región de Camargo, Chih. Tras la caída de Madero organizó la Brigada Leales de Camargo, que se posteriormente se incorporaría la División del Norte, para combatir al gobierno de Victoriano Huerta. Participó en múltiples acciones militares en los estados de Chihuahua y Coahuila al lado de las fuerzas de Pancho Villa. En 1916 se separó del villismo y se incorporó al carrancismo.

[7] The Los Angeles Record (1895-1933). Editor fundador: Edward W. Scripps; continuación del efímero Los Angeles Post Record.  Mantuvo una postura de corte liberal ante las movilizaciones de los IWW y criticó los excesos represivos del régimen porfiriano. Llevó a cabo una minuciosa cobertura informativa de la lucha revolucionaria en México, que fue frecuentemente retomada en Regeneración. Durante la primera guerra mundial mantuvo una postura moderadamente crítica frente a la política internacional de los Estados Unidos.

[8] The Los Angeles Herald. Fundado en 1873 por Charles A. Storke. Cercano a las posiciones del Partido Demócrata, se enfocaba al público trabajador. A principios de la segunda década del siglo XX empezó a copiar los tintes amarillistas característicos de los periodicos de William R. Hearst, editor de Los Angeles Examiner, con el que competía. Algunos autores afirman que fue comparado en una operación secreta por el propio Hearst en 1911, lo que oficialmente sucedió en 1922. Los Angeles Daily Herald (Los Ángeles, 1873-1931). Periódico vespertino de tendencias demócratas, fundado por Charles A. Stroke. En la segunda década del siglo XX fue adquirido por William Randoph Hearst. En 1931, el magnate del periodismo fusionó esta publicación con The Los Angeles Evening Express

[9] The Los Angeles Tribune. Diario fundado en 1912 con el nombre de Daily Tribune. A partir de 1916 fue rebautizado como Morning Tribune.