La libertad del pensamiento

La libertad del pensamiento y su manifestación por medio de la palabra hablada o escrita, es la conquista más valiosa que ha llevado a cabo la humanidad en su lucha milenaria por su perfeccionamiento.

Esa conquista es la más valiosa, porque es el pensamiento hablado o escrito el único medio de que puede disponer el ser humano para ponerse de acuerdo con sus semejantes en la obra común del progreso de la especie.

El progreso alcanzado por la humanidad hasta nuestros días, débese en primer lugar a la libertad del pensamiento, sin la cual, la especie humana continuaría sumida en las tinieblas de la Edad Media.

Los gobiernos absolutos cedieron su puesto a los gobiernos democráticos, por obra de la libertad del pensamiento que derrotó la teoría del origen divino de las monarquías; la inquisición no ha podido reconstruir se negra estructura a la luz de la libertad del pensamiento; la igualdad política, hija es de la libertad del pensamiento; el mejoramiento de las condiciones económicas, políticas y sociales de la clase trabajadora, ha sido posible por la libertad del pensamiento y su emancipación completa, que tarde o temprano tiene que efectuarse, so pena de regresar la humanidad a la barbarie, se deberá a la libertad del pensamiento.

Sin la libertad del pensamiento, la evolución progresiva de la humanidad se vería detenida en su curso. La libertad del pensamiento es la llave de oro con que los pueblos abrigan las puertas de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

La libertad del pensamiento es, por lo tanto la garantía que con más celo debemos defender, no sólo porque ella ha costado a los pueblos torrentes de sangre generosa, sino porque ella es el mejor instrumento con que cuenta la humanidad para su desarrollo y progreso.

Pues, bien, esa libertad tan preciosa esta amenazada de muerte, y morirá si todos los amantes del progreso no nos ponemos en pie como un solo hombre para evitar el atentado.

El proceso que se ha iniciado en esta ciudad contra los compañeros Ricardo y Enrique Flores Magón y William C. Owen, redactores de Regeneración , no deja lugar a duda de que se trata de dar un golpe a la libertad del pensamiento, y de sentar con ello un precedente legal que se utilizará después para emprender una campaña general de represión de la prensa radical en particular, y, en general, de todos aquellos periódicos que, de alguna manera, lastimen o pongan en peligro intereses cuya seguridad está fundada en una disminución de la libertad humana y en una restricción al bienestar y a la justicia a que tienen derecho todos los hombres y todas las mujeres de aspiraciones honradas.

El Fiscal que conoce de este proceso, al pedir a la Corte que no se desechará la acusación, como lo pidieron los defensores de los acusados, los abogados E. E. Kirk y J. H. Ryckman, se apoyó principalmente en el hecho de que nuestros compañeros presos propagan ideales destructores del sistema capitalista.

Son, pues, los ideales demoledores del sistema capitalista los que están ante los tribunales. La libertad del pensamiento está en peligro. Hoy se persigue a Regeneración; después se perseguirá a otras publicaciones radicales, aun a las más partidarias de la paz, siempre que con sus doctrinas tiendan a despertar la consciencia de clase entre las filas de los trabajadores.

Los periódicos socialistas, I. W. W., anarquistas y unionistas aún del tipo más conservador, tienen la espada de Damocles sobre ellos. Si el proceso de Regeneración se pierde, un precedente legal quedará sentado para acabar con toda la prensa obrera y libre-pensadora.

Alerta, pues, todos los amantes de la libertad, del progreso, de la justicia y de la civilización.

Todos los periódicos obreros y libre-pensadores, deben comprender la necesidad que hay de ganar esta batalla contra la tiranía, y la publicidad es una de las mejores armas para luchar contra el enemigo común.

En este caso, todos debemos estar unidos, fijándonos que no se trata de defender a los compañeros Magón, sino de salirle al frente al enemigo que trata de arrebatarnos a los proletarios, el único medio que tenemos para lograr nuestra emancipación: la libertad del pensamiento.

A cooperar todos: los colegas de la prensa obrera, exponiendo el caso de Regeneración, y todos, agitando por medio de mítines especiales y por cuantas maneras sea posible, para conseguir la libertad de los compañeros Magón, en la inteligencia de que la libertad de nuestros compañeros es la victoria contra las fuerzas de la reacción.

Urge reunir los fondos para la defensa de nuestros compañeros. A ayudar todos.

Celso Marquina

Regeneración, núm. 232, 1 de abril de 1916