Contra la prensa obrera

Este número de Regeneración y probablemente el siguiente, circularan todavía como artículos de segunda clase, pues no se decidió la suerte del querido periódico el día 4 de este mes. El  Departamento de Correos, en Washington, ha decidido darnos una oportunidad para que demostremos que el periódico debe de gozar de la franquicia del registro como articulo de segunda clase.

 

Dicen los del Departamento General de Correo que Regeneración  no es un periódico que pueda ser considerado como tal por la ley, porque profesa métodos incendiarios y destructores. Así nos lo comunican oficialmente las autoridades postales, y nosotros, a nuestra vez, lo comunicamos a la prensa obrera en general y a la I.W.W y anarquista en particular, porque todos los periódicos que luchan por el mejoramiento o emancipación total de la clase trabajadora, serán suprimidos burocráticamente, tarde o temprano, si se suprime esta vez a Regeneración.

 

La clase capitalista americana está inquieta. Por dondequiera que tiende la vista, observa signos inequívocos del descontento popular; el aire está cargado de protestas; en sus oídos todavía repercuten los disparos de los mineros de West Virginia; no se ha apagado el eco de las fusilerías de Colorado, y de las flamas de Youngstown descubren los puños apretados del proletariado que se ciernen amenazadores sobre las cabezas de sus tiranos.

 

El descontento popular crece, y con el aumento la inquietud de los señores de la burguesía, y el proceso de Regeneración, la hostilidad contra Revolt[1], las clínicas para suprimir The Alarm[2] y los atentados contra The Blast,[3] prueban que nuestros amos han iniciado un periodo de represión que comienza con el encarcelamiento de los que denuncian los crímenes del sistema capitalista y con la persecución a la libertad del pensamiento, y que puede terminar con el asesinato legal o ilegal, que para el caso es lo mismo, de los que tenemos la audacia de ver al enemigo frente a frente.

Llamamos fuertemente la atención de la prensa obrera de todos los matices, sobre la aclaración de las autoridades postales de que Regeneración no es un periódico que pueda ser considerado como tal por la ley, por que procesa métodos incendiarios y destructores. ¿Están, siquiera, dentro de la ley, esas autoridades postales, que de manera tan audaz asaltan el derecho que tenemos todos los seres humanos de manifestar nuestras ideas?  No; como autoridades que son, se ponen fuera de la ley, se encaraman sobre la ley, como si estuvieran ansiosas de darnos la razón a los anarquistas que afirmamos que gobierno es tiranía.

Se ponen sobre la lay las autoridades postales, porque no tienen razón para coartar la libertad del pensamiento. Si las leyes postales facultan a los empleados de Correos a actuar contra la libre emisión del pensamiento, esas leyes son anticonstitucionales, como se desprende de la letra y del espíritu del precepto constitucional que ampara la libre emisión de las ideas. El artículo primero de las reformas a la Constitución de los Estados Unidos es bastante explicito, y dice así: “El Congreso no hará leyes ….que pongan trabas a la libertad de palabra o de prensa”

El Departamento General de Correos, por lo mismo, ni tuvo derecho para causar el arresto de los compañeros Magón, ni tiene autoridad para retirarle a Regeneración el privilegio de circular por las estafetas como articulo de segunda clase, fundándose en que este periódico profesa métodos incendiarios y destructores.

Si Regeneración queda vencido en esta lucha desigual que esta sostenido contra la tiranía, su derrota será la sentencia de muerte para todos los periódicos obreros que molesten la digestión de nuestros amos, por que bastará que a cualquiera empleado de Correos, con menos sesos que un ostión, se le ocurra declarar incendiaria y destructora su literatura, para que se inicien procesos contra ellos y se les retire el registro de segunda clase, lo que significa prisión para sus redactores y muerte económica para las publicaciones.

Esperamos que la empresa obrera toda, sin distincion de credos, tomará nota de lo que trama contra Regeneración. No nos cansaremos de repetir una y mil veces, que no se trata en este caso de personalidad: se trata de algo mas grande: de la libertad del pensamiento en peligro de morir en este pais en las manos de una burocracia imcompetente para poder juzgar las concepciones del cerebro humano.

El caso de Regeneración, es un caso que concierne a todos.

Colegas: ¡a luchad! Queda libertad del pensamiento no quede a merced del estrecho criterio de un empleado de correos.

Debemos defender todos la libertad del pensamiento. Desheredados; ¡esa es nuestra arma! Si permitimos que nos arrebate, cometemos un suicidio.

Celso Marquina.

Regeneración, núm. 234, 15 de abril de 1916



[1] Revolt. “The voice of the militant worker”. San Francisco, Cal. (1911-1912) Thomas Mooney, director. Editores: Austin Lewis, William McDewitt y Nathan L. Griest. Semanario socialista, órgano de la sección californiana del Partido Socialista de Estados Unidos

[2] Refiérese a The Alarm. Revista anarquista editada en Chicago entre 1915 y 1916 por Lucy E. Parson y V. Dolen. Entre sus colaboradores estaban Aaron Baron, William T. Brown George Duval, Nina Van Zandt Spies y Wayne Walden. Una de sus causas fue apoyo a la causa de la JOPLM. En su número 8 de mayo de 1916 apareció el artículo “Mexico and the Magons.”, de George Duval.

[3] The Blast. Publicación anarquista editada por Alexander Berkman, en San Francisco, California. Se editaron 29 entregas. La primera apreció el 15 de enero de 1916 y la última el 5 de junio de 1917, cuando su editor fue encarcelado y deportado por su oposición a la guerra. Entre sus colaboradores estuvieron Emma Goldman, Margaret Sanger, Charles Erskine, Scott Wood, Sara Bard Fiel, Tom Mooney, Enrique Flores Magón y los caricaturistas Robert Minor y Ludovico Caminita. The Blast apoyó la causa de los editores de Regeneración y contribuyó a las campañas de la defensa de Ricardo y Enrique Flores Magón, cuando estuvieron presos. En sus páginas parecieron los artículos: “Reflectios: The Magón Case” y ”Reflectios: Hail to the Magóns!”, de Alexandrr Berkman, y “Think of the Magóns.” De Edgcumb Pinchon. En el nñumero 22 de revista, correspondiente al 1 de diciembre de 1916, Enrique Flores Magón publicó el texto “Carranza’s Doom”.