¡Por humanidad!

He aquí un bonito programa de rapiñas, dado a conocer por el Times, para matar , robar o reprimir, ultrajar y esclavizar a los mexicanos… ¡por humanidad! Dice el Times: “Debemos enviar a México, un ejército de 50.000, o de 100.000 soldados si es preciso, y establecer allí un gobierno provisional por nuestra cuenta, imponer y colectar contribuciones, hacer leyes, establecer tribunales y desempeñar todas las funciones del gobierno, como lo hacemos en Alaska y Puerto Rico, hasta que la paz y el orden sean restablecidos. El costo de todo esto debe ser pagado por los mexicanos.”

El Times termina su programa, asegurando que los intereses de la humanidad justificarían el crimen.

Los intereses de la humanidad que se refiere el Times y por los cuales quiere que los mexicanos sean asesinados, robados, ultrajados y esclavizados, son los terrenos petrolíferos de las Huastecas que ambiciona Rockefeller; las colosales concesiones mineras de que goza la familia Guggenheim, los millones de acres de tierra que Otis[1], el dueño del Times, obtuvo regalados de Porfirio Díaz para enaltecer en su periódico al tirano; los grandes terrenos que posee Hearst[2], el dueño del Examiner, y conseguidos del mismo modo que Otis consiguió los suyos: con el incensario en la mano.

Los intereses de los grandes vampiros de la humanidad, puestos en peligro por la Revolución de los proletarios, es lo que tiene que proteger la intervención.

Si se tuvieran en cuenta los intereses de la humanidad y no los intereses de los vampiros de la humanidad, se dejaría a los mexicanos arreglar sus asuntos por sí mismos.

La intervención es un crimen, porque tiene por objeto aplastar la rebeldía de los esclavos que con tan buen éxito venían luchando contra sus opresores. Los intereses de la humanidad están de parte de los trabajadores rebelados. Los trabajadores triunfarán.

Manuel Saavedra

Regeneración, núm. 238, 13 de mayo de 1916



[1]  Refiérese a Harrison Gray Otis (1837-1917). Empresario y periodista estadounidense. Gerente de la Colorado River Land Company, que poseía cerca de 350,000 hectáreas de tierras en Baja California. Propietario del diario conservador The Los Angeles Times, desde cuyas páginas orquestó una campaña de desprestigio contra el PLM y alentó abiertamente la anexión del territorio de Baja California a los Estados Unidos. El gobierno mexicano envió expresamente al coronel Miguel Mayol a defender los intereses de Otis en la región.

[2] William R. Hearst. Refiérese a William Randolph Hearst (1863-1951). Empresario, magnate del periodismo y político estadounidense. Fundador de un emporio mediático desde el cual promovió la intervención de Estados Unidos en Cuba en 1898. Propietario de una extensa cadena periodística, encabezada por el periódico Los Angeles Examiner, hizo propaganda a favor del gobierno porfirista. A través de su empresa, la Babícora Development Company, adquirió grandes extensiones de tierra en Chihuahua, Durango, Sonora y Sinaloa. En 1911 participó en la campaña propagandística contra la lucha del PLM en los estados fronterizos, y en 1914 orquestó una campaña análoga en contra de Pancho Villa. Decidido impulsor de la anexión de México por parte de Estados Unidos. Se le considera el iniciador del periodismo informativo moderno.