Sarcasmo

 

Mientras todos los partidarios de la guerra se desgañitan diciendo que los Estados Unidos luchan por la libertad, el comité judicial del Senado estudia el proyecto de ley contra el espionaje. En ese proyecto, que pronto será aprobado por el Congreso, se prohíbe la crítica de los acontecimientos actuales, y sólo se permitirá que se haga sobre hechos pasados.

Nadie podrá dar su opinión sobre lo que ocurra. Si son descabellados los actos del gobierno, bien descabellados se quedarán, porque desde que se apruebe el famoso proyecto será un delito de traición el pensar con la propia cabeza.

Ese proyecto de ley, además, da al administrador general de correos amplio poder para impedir que circulen por las estafetas los periódicos anarquistas.

No se puede apetecer mayor libertad ni mayor espíritu de justicia.

Un periódico anarquista denuncia la guerra como un crimen, como que no puede darse mayor crimen que hacer que se maten los seres humanos por sostener en pie la explotación y la tiranía. Pues, a ese periódico se le niegan todas las franquicias, se arresta a sus redactores y, si se le antoja al gobierno, se les fusila.

En cambio, un periódico burgués excita a la guerra de proletarios contra proletarios, en beneficio del privilegio y la tiranía. Pues bien, a ese periódico, fomentador del odio entre los pueblos se le dan todas las franquicias y a sus redactores se les colma de honores y distinciones.

Hay libertad; pero para la mentira y el crimen.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 256, 21 de abril de 1917.