Un caído

 

El compañero Tomás Farrell Cordero,[1] se encuentra preso desde el 5 de mayo último en la cárcel de Tombstone Arizona.

El compañero Farrell conversaba en un restaurante sobre la guerra europea, y naturalmente, hablaba contra el militarismo.

Un soldado americano, de origen mexicano, llamado A. Gallegos, se sintió ofendido por la justa crítica de nuestro compañero, y falto de razones para combatir por medio de la palabra, apeló a la fuerza, emprendiéndola a golpes contra Farrell, quien no estando dispuesto a dejarse aplastar por aquel bárbaro, asestó una puñalada a su asaltante.

Al sentirse herido, Gallegos comenzó a gritar como un chiquillo. Se formó el consiguiente tumulto, vino la policía y Farrell fue encarcelado.

Desde entonces, el compañero espera, espera y espera el día de su jurado.

Sin dinero, aislado y con el peso del militarismo sobre su cabeza, el compañero será fácilmente presa del enemigo común, si los oprimidos no acudimos en su auxilio y le prestamos la solidaridad que nos ordena el deber.

Todos aquellos que quieran tenderle la mano al compañero caído, ahora que lo necesita, ahora que se encuentra en peligro de ser devorado por el monstruo capitalista, pueden enviar correspondencia y dinero a su nombre, County Jail, Tombstone, Ariz.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 257, 23 de junio de 1917.



[1] Tomás Farrell Cordero. Estableció contacto con Lauro Aguirre en 1898 cuando residía en Nogales, Sonora. Ahí conoció El Hijo del Ahuizote… «aun me acuerdo de una caricatura de ese periódico en que se veía un sepulcro con escalones y un general con un enorme machete iba bajando, quedando parado en el último escalón. Al pié de la caricatura se leía: Ay reata no te revientes, que es el último jalón. O sea, la última elección de don Porfirio Díaz». Llegó a Nogales, Arizona a presentarse al Heraldo de Roberto Bernal y Bernal T. Dávila; con ellos aprendió a parar tipo y manejar prensa. Luego se hizo de su imprenta y publicó El Estado de Sonora, desde el que combatía al cacicazgo de la familia Torres, que manejaba el gobierno de Sonora. A principios de 1905 se trasladó a Cananea, donde hizo contacto con Lázaro Gutiérrez de Lara (entonces presidente del Club Liberal de El Ronquillo. Publicaron El Progreso, y ayudaron a Dieguez y Baca Calderón. Testigo y actor de la huelga del mineral. Tras la represión a la huelga residió en Villa Verde, trabajó entre Cananea y Naco, y, más tarde, viajó a Bisbee, Arizona, primero, y luego a San Francisco, California, donde hizo propaganda a favor del PLM. Marchó a Los Ángeles y formó parte de la JOPLM. Trabajó como propagandista en Clifton, Morenci, Metcalf, Louisbourg y otras partes de Arizona, Nuevo México y Texas. «Hacía propaganda -afirma Farrel- , repartía Regeneración y después de aleccionar a algunos compañeros, quedaba en pie una escuelita que era atendida por alguno de ellos. Sigo pensando que nuestro Pueblo lo que más necesita es escuela… Durante las veces que me tocó pasar a dar instrucción al lado mexicano a los grupos de Regeneración, enseñaba a leer a las chusmas en trozos de periódico viejo y hacer las letras con un palito en el suelo, por falta de otros utensilios”. Por sus dotes de organizador y orador realizó múltiples giras de propaganda. Participó en el levantamiento de 1908 como delegado para Sonora, Sinaloa y el sudoeste de los Estados Unidos. Farrel pasó el año de 1911 en la Colonia Agrícola de Edendale y en la oficina de Regeneración; en abril de este año pasó a formar parte de su redacción. En la Mina de la Cañada, conoció a Lucio Blanco. A principios de 1912 fue enviado a El Paso, Texas, a entrevistarse con un delegado de Emiliano Zapata en casa de Matilde Mota. Entre los temas que trataron destacaba el programa agrario de la revolución. En junio de 1912, con Juan y José Olmos, hizo un llamado todos los trabajadores y trabajadoras de Los Ángeles para reorganizar el Grupo Regeneración de Los Ángeles, mientras Ricardo y Enrique Flores Magón y Librado Rivera estaban en prisión. Los objetivos de este Grupo Regeneración eran organizar un Centro Internacional de Estudios Sociales, apoyar y engrandecer la obra de Regeneración y el PLM, luchar por la libertad de los liberales presos, y establecer una Escuela Racionalista. En ese año Farrel organizó una colecta en Los Ángeles para apoyar al Grupo Luz de la Ciudad de México. En septiembre de 1912 bautizó con el nombre de Regeneración a la hija que tuvo con Rosa C. Farrel. En octubre ofició como cantante en un Mitin Internacional en honor de Francisco Ferrer Guardia, en Los Ángeles. En 1913, Farrel fue miembro del Centro de Estudios Racionales y fundador de la Junta Consultiva de la Casa del Obrero Internacional de Los Ángeles. En septiembre de 1913, Farrel emprendió una nueva gira de propaganda por Arizona en compañía de Charles Clifton, que buscaba conseguir apoyo de parte de los IWW para los presos; como parte de esta gira se organizó el Grupo Regeneración “Armonía Ideal” de Metcalf, Arizona; en octubre, Farrel llegó a El Paso, donde participó en la campaña de defensa de José María Rangel y los presos de Texas, y fue arrestado por ello en diciembre y condenado a purgar una pena de cuatro meses de prisión. Regeneración temía que Farrel fuera enviado a México, pues se rumoraba que Francisco Villa había solicitado su extradición. Farrel consiguió su liberación antes de cumplir su condena y se trasladó a Los Ángeles, donde condujo, con Pedro C. Paulet, un mitin multitudinario que se organizó en febrero de 1914 y en el que tomó la palabra Ricardo Flores Magón. En este periodo ayudó a la organización del Grupo Regeneración de San Gabriel, California. Según Enrique Flores Magón, en 1914, la JOPLM lo envío a que se contactara de nuevo con Zapata, pero fue apresado por Esteban Cantú en Baja California y puesto en libertad por falta de méritos. En 1916, Farrel suscribió el manifiesto “A los Trabajadores del Mundo”, en el que se denunciaba al Grupo Fraternidad de Boston, Massachusetts, que propagó una serie de calumnias sobre la JOPLM a fines de 1915. Ese mismo año fraguó una conspiración armada, en San Gabriel, para protestar por la invasión americana a México, la conspiración fue denunciada y él logró escapar. A fines de 1916 realizó una nueva gira de propaganda por Arizona, fue arrestado en septiembre a petición de la Arizona State Federation of Labor, pero logró evadirse de la cárcel de Clifton el 18 de octubre. En mayo de 1917, fue de nuevo apresado al verse envuelto en una trifulca por oponerse al enganche de mexicanos para combatir en la Primera Guerra Mundial: unos soldados se le echaron encima e hirió a uno con una daga. Fue recluido en la cárcel de Tombstone, Arizona, y deportado a México en 1918. En el país organizó cooperativas agraristas en Arizpe, Sonora. El presidente De la Huerta le otorgó una plaza como profesor de inglés en la escuela náutica de Mazatlán. Participó en la rebelión delahuertista de 1924. “Estuve obligado a unirme a él durante ese movimiento revolucionario y perdimos.” Regeneración publicó algunos artículos de Farrel, como «Pope Prays for Strife-torn Mexico», “To the Bogus Press” y “¡Solidaridad!”.