La apelación

 

Se ha aplazado para el mes de agosto la vista en apelación de nuestro proceso, y como el fallo será adverso para nosotros, ponemos en guardia a nuestros amigos para que los que estén dispuestos a ayudarnos, lo hagan sin demora, pues teniendo pensado apelarla a la Suprema Corte, necesitamos la cooperación de los nuestros con el fin de hacer frente a los gastos judiciales.

Así, pues, compañeros, quedáis notificados. Con vuestra ayuda, podremos contar con libertad por algún tiempo más, que emplearemos en amargar la existencia de nuestros verdugos, estimulando rebeldías, creando consciencia, iluminando cerebros.

En las circunstancias actuales, creemos ser más útiles a nuestros hermanos de miseria fuera de la prisión que dentro de ella.

Compañeros: a meter el hombro.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 257, 23 de junio de 1917.