La huelga de Tampico

 

Por fin resultó lo que tenía que resultar, que la huelga de los quince mil trabajadores de los pozos de petróleo de Tampico, fuera suprimida por medio de la fuerza.[1] El general Ricaut ordenó a los trabajadores huelguistas que volvieran al trabajo, o de lo contrario los castigaría como traidores a la patria.

Los obreros directores de la huelga fueron puestos en la cárcel. También fue arrestada la compañera Isaura Galván,[2] directora de Germinal y dos compañeros, uno de origen cubano, y portugués el otro, fueron expulsados del país como extranjeros perniciosos.

¡Extranjeros perniciosos! Dos trabajadores honrados, dos productores, extranjeros perniciosos… ¡qué iniquidad!

Los perniciosos son los burgueses; los perniciosos son los explotadores, los que viven del sudor del trabajador; pero nunca el proletario que con sus manos produce la riqueza.

Pernicioso es usted, señor Carranza; perniciosos son sus ministros, diputados y demás funcionarios públicos que pesan sobre el pueblo sin producir nada útil; perniciosos son los burgueses, de cualquier color que sean; pero no los trabajadores.

¿Perniciosos dos hombres, que además de llevar a México la fuerza de sus brazos creadores, prodigaban a manos llenas la sana semilla de la rendición humana? ¿Perniciosos dos hombres inteligentes que se esforzaban por elevar el nivel moral de las masas proletarias?

Perniciosos, sí, pero para los explotadores.

He aquí cómo Carranza se limpia el trasero con la Constitución promulgada por sus lacayos el 5 de febrero de este año.

Seguid apoyando gobiernos, obreros descarriados, que os darán un puntapié tan pronto como no necesiten de vosotros.

¡Muera todo gobierno, hermanos; y a afilar la guillotina para Carranza y para todo aquél que se declare jefe!

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 259, 1 de septiembre de 1917.



[1] Vid. supra “Huelga en Tampico”, Regeneración, núm. 258, 28 de julio de 1917.

[2] Isaura Galván (o Rosaura Galván). Primer editora de Germinal, el periódico del grupo del mismo nombre fundado en Tampico por Román Delgado, Alejandro Berman, José Ángel Hernández, Jorge D. Borrán, Luis C. Torres y José P. Colado, quienes arribaron al puerto a fines de 1916 y principios de 1917 procedentes de San Antonio, Texas, y Nueva York. Algunos de ellos, como Delgado y Borrán, habían participado en el Grupo Germinal de Nueva York. Rosaura Galván fue encarcelada en mayo de ese año acusada de instigar a la huelga a los trabajadores de las compañías petroleras. Muy probablemente la misma persona referida en tres ocasiones por Regeneración con el nombre de Isaura Galván: la primera como fundadora del Grupo Racionalista de San Antonio, Texas, organizado en octubre de 1915; la segunda como adherente al Plan de los tres Puntos, en enero de 1916, y finalmente en el artículo de septiembre de 1917 donde Ricardo Flores Magón da cuenta de la huelga de Tampico y de su encarcelamiento.