Enferma[1]

 

Mi hija, Lucía Norman[2], que iba a hacerse cargo de la Sección Inglesa de Regeneración, se encuentra gravemente enferma como resultado de la terrible lucha que ha tenido que sostener en la empresa de libertar al camarada Raúl Palma de las garras del enemigo común.

Un temperamento nervioso como el suyo, no puede resistir tan dura tarea sin quebrantarse. El resultado ha sido la grave enfermedad nerviosa que la queja y por lo cual va a ser internada en el sanatorio del doctor Carl Schultz para su tratamiento.

Mis amigos comprenderán la difícil situación en que me encuentro: cargado de trabajo, −el trabajo inagotable e improductivo de la propaganda− y para colmo de pesares con mi hija que se encuentra en los lindes de la locura.

Alguna ayuda para que la enferma reciba su tratamiento médico, será bien apreciada.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 261, 9 de febrero de 1918.



[1] Versión en ingles: To our English readers. My daughter Lucile Norman, who was going to take charge of the English Section of Regeneración, is now laying ill in bed, victim of a nervous strain on account of the imprisonment of our comrade Raul Palma. For such reason, Regeneración appears without English Section. We cannot say by when poor Lucile will be able to attend her work; her sickness is serious according to the opinion of doctor Carl Schultz who is attending her. Notwithstanding, we will procure another editor for the English Section, and we hope that our English readers will have something to read in our next issue. All contribution for the health of Lucile, will be gladly appreciated. Send all money and correspondence from now on to Ricardo Flores Magón, P. O. Box 1236, Los Angeles, Cal.

[2] Lucía Norman. Los Ángeles, California (¿?-1923). Hija de María Brousse Talavera y de Martín Norman, quien murió ejecutado, según afirmó ella misma, al iniciarse la revolución mexicana. Al unirse su madre con Ricardo Flores Magón, este la adoptó como su hija. En 1911 Lucía participó en la discusión entre los editores de Regeneración y el dirigente del Partido Socialista Norteamericano Eugene Debs, con un texto sobre la pertinencia de la “acción directa” como arma del movimiento obrero. Participó activamente en la defensa de su padre adoptivo durante los juicios de 1912 y 1918. Formó parte del grupo de obreras residentes en Los Ángeles. Este grupo protestó en julio de 1911 por la aprensión de los hermanos Flores Magón, Anselmo I. Figueroa y Librado Rivera, y en septiembre del mismo año, por la represión que sufren los anarquistas cubanos Chacón, Vieytes y Saavedra, así como el periódico Tierra, por parte de los gobiernos de España y Cuba. En junio de 1916, durante una de las sesiones de juicio a Ricardo Flores Magón, Lucía Norman abofeteó a Peter Martin (Pedro Martínez), espía-agente del gobierno mexicano y testigo del fiscal. Destacó como participante en las protestas y motines que se desarrollaron tras la sentencia de un año cuatro meses de prisión en el penal de McNeil dictada contra los dirigentes del PLM. En 1916 Regeneración publicó algunos textos de carácter doctrinario escritos por Lucía, como “Todos somos iguales” en el que escribió: “Abramos los ojos. La Naturaleza nos ha hecho a todos iguales, tanto a los opresores como a los oprimidos. Sentimos y tenemos cerebro como los criminales que nos oprimen con los nombres de jueces, gobernantes, policías, burgueses y embaucadores, y así como ellos nos asesinan, tenemos el derecho de arrancarles la cabeza”. En ese mismo año, cuando Ricardo y Enrique Flores Magón vuelven a ser arrestados acusados de violación a las leyes de neutralidad, se niega el permiso a Ricardo para que su hija adoptiva lo visite en prisión. En los primeros días de junio, el fiscal Walton intentó infructuosamente que Lucía declare contra su padre y fue interrogada frente al jurado. Fue secretaria de la Workers International Defense League de Los Ángeles, que preside Edgcumb Pinchon. En 1917 Lucía estaba en el centro de los conflictos interpersonales que se desataron en la comuna de Silver Lake: Enrique Flores Magón, su esposa Teresa y otros integrantes del grupo exigieron a Ricardo que no defienda al simpatizante Raúl Palma, acusado de asesinato, por la relación amorosa que Palma mantenía con Lucía. Los conflictos terminaron con la separación, en 1918, de Enrique Flores Magón, su esposa Teresa, Trinidad García, Ralph García y José Flores del grupo editor de Regeneración. Quedarán Ricardo Flores Magón, Librado Rivera, María Brousse, Raúl Palma y Lucía Norman. Una severa crisis nerviosa, en 1918, le impidió que se hiciera cargo de la sección en inglés de Regeneración, como estaba planeado. Acompañó el cadáver de Ricardo Flores Magón desde Los Ángeles hasta la ciudad de México donde murió, en 1923, poco después de los funerales de Ricardo.