Saint Louis, Missouri, 1 abril 6 de 1905

Señor doctor don Ignacio L. Verduzco
Calle del Moro 56
Guadalajara, Jalisco

Mi muy querido amigo y correligionario:
Grata sorpresa nos causó su apreciable de 20 del pasado marzo en la que se sirve decirnos que ya no ejerce su profesión convirtiéndose en agente de una casa de comercio.
            Mucho lamentamos la guerra solapada y cobarde que se le ha hecho por sus buenas ideas; pero también mucho admiramos el temple de su alma luchadora. No cede usted no ceja, no entra en transacciones con los enemigos de la luz. Bien hecho amigo mío; usted ha sufrido por sus ideas, pero debe sentir la honda satisfacción de haber cumplido con su deber de buen ciudadano. Por ese temple de alma, por esa fortaleza de espíritu, por su sacrificio en pro del ideal, lo felicitamos y lo aplaudimos.
            Algún día, querido amigo, veremos triunfar la libertad que con tantos sacrificios hemos pretendido hacer ver.
            No está lejano el día, efectivamente, en que el tirano se derrumbe. Tengamos confianza en el porvenir y luchemos en nuestra esfera de acción por la preparación de ese porvenir.
            Magnífica es la ocupación que tiene usted ahora para traerse adeptos a la buena causa. Hable usted con los conciudadanos, convénzalos de que el autor de todos los males es el maridaje de la tiranía y del clero, haga usted la luz en los cerebros de los humildes, de los que sufren sin darse cuenta de sus sufrimientos como pobres bestias azoradas. El día en que una buena parte de nuestros conciudadanos comprendan de donde proviene la miseria y la abyección que se nota en México, ese día será el último del tirano.
            La gente sufre hambre y no sabe quién es la causa. Con la protección desmedida a los ricos, la gente sufre falta de justicia y no sábe que es la tiranía de los mandatarios quien provoca ese estado de injusticia y de abuso y de crimen en que se vive en nuestra desdichada Patria. Usted puede, en virtud de viajar, sembrar la buena idea. Ya algunos la comprenden, pero hay cerebros rudos que todavía no conciben que pueda haber un mejor estado: político y social.
            Ojalá que como usted dice, que cuando venga a [El] Paso [, Texas] pueda darse una vueltecita por acá. Eso sería muy bueno, pues podríamos hablar extensamente sobre nuestros proyectos y aun sobre nuestras ilusiones sobre el porvenir de la Patria querida.
            Le deseamos prosperidades en su nueva ocupación.
            No sabemos por qué razón habrá dejado de recibir usted algunos números del periódico. Su nombre de usted no puede ser borrado de nuestras listas y no me explico por lo mismo cual es la causa por la que se extravien los números del periódico.
            A la señorita profesora le estamos enviando el periódico con toda regularidad.
            Si desea usted que le enviemos el periódico a los diferentes puntos por donde ande en sus agencias, lo haremos con gusto.
            Reciba cordiales saludos de todos los amigos y un abrazo de su amigo que mucho lo quiere

[Ricardo Flores Magón]

1 A mediados de febrero de 1905, RFM y Juan Sarabia se trasladaron a la ciudad de Saint Louis, Missouri, e instalaron en el edificio sito en 107 North Channing Avenue, lugar que utilizaron como oficina y taller del periódico Regeneración.