Saint Louis, Missouri, junio 19 de 1905

Señor [Crescencio] Villarreal Márquez y hermano
Laredo, Texas

Muy estimados amigos:
El señor Andrés Núñez, de Hacienda de Ixtepantongo, Estado [sic] de Valle de Bravo, México, me remitió junto con el pago de Regeneración el valor de $2.50 plata, para que lo hiciera llegar a poder de ustedes. La carta del señor Núñez se había rezagado por el recargo de trabajo que hemos tenido y por eso hasta ahora cumplo su encargo, adjuntándoles money order por 1.25 oro.
            1810 ha seguido muy bien, y siempre lo leemos con gusto. Sólo una pequeña observación me voy a permitir hacerles, por bien de la causa que tanto ustedes como nosotros sostenemos. En México causa muy mala impresión cualquier cosa que aluda a la intervención de los americanos en nuestros asuntos, y no es político hablar, aun con la mayor buena fe, de que los independientes de México busquen el apoyo de la democracia yankee contra la dictadura porfirista. Ustedes han hablado alguna vez en este sentido, y si no ha producido tan mal efecto, es porque el Programa general de su periódico les ha traído simpatía y les ha dado prestigio. Sería muy triste que perdieran lo que han ganado ya, y por eso me tomo la libertad de indicarles lo conveniente que sería no volver a hablar de la protección de este gobierno a los mexicanos independientes.
            Yo bien comprendo que lo que ha dicho 1810 está inspirado por la más absoluta honradez y el bien probado patriotismo de ustedes, pero no todos ven el fondo de las cosas y la mayoría se deja llevar por la primera impresión, que en este caso no es buena. El criterio general es que en nuestros asuntos políticos no debe intervenir el extranjero para nada, en ninguna forma, ni en la mejor que pudiera suponerse.
            Mis observaciones son dictadas por el interés de nuestra causa en general. Ya comprenderán ustedes que yo estoy convencido, como todo el que los conozca, de su buena fe y de su intachable patriotismo.
            Como siempre, quedo su afectísimo amigo que mucho los aprecia

Ricardo Flores Magón