Saint Louis, Missouri, E.U., septiembre 22 de 1905

Señores [Crescencio y Francisco] Villarreal Márquez
Laredo, Texas

Muy estimados amigos:
Sin ninguna de ustedes a que referirme, les dirijo la presente para comunicarles algo grave que nos está pasando y pedirles la ayuda de su valiente semanario en este caso.
            Por el número 46 de Regeneración verían ustedes los extraños e intempestivos procedimientos del administrador de correos de esta ciudad, 1 el cual obra por orden recibida de Washington. Desde luego comprendimos que se trataba de buscar un pretexto para quitarnos el registro del periódico como artículo de segunda clase, para obligarnos así a hacer un gasto enorme en portes, gasto que consideran nuestros enemigos no podríamos soportar, pues parece que están bien informados de la indigencia en que nos encontramos. No se reduce a esto todo, pues en estos días hemos estado recibiendo cartas y hasta telegramas en que nuestros amigos se muestran muy alarmados respecto de nuestra suerte, pues dicen que desde el último número del mes pasado, no han vuelto a recibir el periódico. De todos los estados así vienen reclamaciones por el estilo, y en alguna carta hasta se nos ha dicho que al ser reclamado el periódico en el correo, les contestaron que ya estaba prohibida su circulación en toda la república. Esto nos hace suponer que la dictadura, no conforme con sus intrigas en Washington, optó para dar un golpe decisivo, por impedir la circulación de nuestro periódico Regeneración pasar a México, de nada nos sirve a sus redactores tener aquí todo género de garantías y franquicias. La dictadura parece haberse propuesto hundirnos por completo, paralizar en absoluto nuestros trabajos y para ello nada encontró mejor que impedir que nuestro periódico circulara en la república. El golpe es bueno en verdad y nos pone en graves apuros: pero nuestra energía está incólume: nuestra decisión de continuar la lucha mientras nos quede un aliento de vida es tan firme como el primer día. Estamos resueltos a continuar nuestra labor, salvando las dificultades que nuevamente se nos presenten.
            Seguiremos sacando el periódico y lo enviaremos a México por diferentes procedimientos, seguros, que burlarán la prohibición dictatorial. Estos medios tienen dificultades que podremos vencer solos pero tienen una principal para la que necesitamos la ayuda de todos nuestros correligionarios. Esta dificultad es la del dinero, pues como ustedes comprenderán tiene que resultar costoso hacer llegar a México, y con toda seguridad, nuestro prohibido semanario. Necesitamos pues que nuestros correligionarios nos auxilien pecuniariamente, según lo que pueda cada uno: y por nuestra parte estamos resueltos a seguir el combate hasta el fin.
            Tal vez por una o dos semanas tengamos que suspender la publicación del periódico pues no contamos por el momento con los recursos suficientes para enviarlo con el nuevo sistema que vamos a implantar: pero al recibir los primeros auxilios de nuestros correligionarios, reanudaremos la publicación, y a pesar de las persecuciones continuaremos nuestros trabajos, más eficaces y trascendentes.
            La ayuda que de ustedes esperamos es que se sirvan publicar lo anterior en la forma que más conveniente estimen, para que el público liberal sepa lo que nos pasa y nos preste su ayuda para continuar la lucha que nunca ni por ningún motivo abandonaremos.
            Les anticipo las gracias y con muy afectuosos recuerdos, quedo de ustedes afectísimo amigo que mucho los estima

Ricardo Flores Magón

1 A raíz de la acusación efectuada por Manuel Esperón y de la Flor, la administración de correos de la ciudad de Saint Louis, Mo., retiró al Regeneración su registro como artículo de segunda clase, bajo el argumento de que la mayor parte del tiraje se enviaba a un país extranjero; el efecto inmediato de esa medida fue el aumento de los costos de su envío a México.