Saint Louis, Missouri, noviembre 17 de 1905

Señores [Crescencio y Francisco] Villarreal Márquez
Editores de 1810
Laredo, Texas

Mis queridos amigos:
Me refiero a sus anteriores y con especialidad a la grata de ustedes del 4 del corriente que me encontré al salir hace tres días de la cárcel. Salí en libertad bajo fianza, pero he tenido la pena de no poder conseguir la fianza para Juan [Sarabia] y para Enrique [Flores Magón], quienes permanecen aún en la prisión. 1 Se necesitan ahora solamente ochocientos pesos para las dos fianzas, pues hemos conseguido el primer triunfo que es el que no se considere nuestro asunto como crimen, sino simplemente como correccional. Ahora, por lo mismo, cada fianza solamente importa cuatrocientos pesos.
            No sé cómo conseguir esas dos fianzas y eso me tiene molesto. Solamente nuestros correligionarios pueden ayudarnos y esperemos que así sea. Si hubiera en esa población alguna persona que diera la fianza de Juan y de Enrique, sería muy bueno. Enrique y Juan no tienen ninguna responsabilidad, pues yo he asumido toda la responsabilidad, y por ese motivo no corre ningún peligro la firma que se diera por ellos.
            No sé si sabrán ustedes que nos han embargado la imprenta y los muebles y ahora nuestra situación es más difícil, pues no podemos conseguir algo de dinero sobre esos útiles. [Manuel] Esperón de la Flor pidió el embargo para reembolsarse los gastos que asegura ha hecho para venir a acusarnos. El desvergonzado no confiesa que los gastos de la acusación los está haciendo el gobierno de Díaz y que él nada ha puesto de su bolsillo.
            De lo que se trata es de aniquilarnos de todos modos y ya lo están consiguiendo dejándonos en la más absoluta miseria, pero no saben nuestros poderosos enemigos que nada nos detendrá y que al fin continuaremos la lucha con los bríos que producen las ofensas recibidas.
            No desmayaremos, mis queridos amigos. Continuaremos la lucha y protestaremos ser fieles como siempre a la causa.
            Creemos como ustedes que lo que se necesita es pasar de la palabra a la acción, y lo único que se necesita es dinero. No teman ustedes que se resfríe el espíritu público, por el contrario, cada vez despertará más hasta que se haga sentir formidable.
            Creemos que antes de la acción es preciso que los ánimos estén exaltados y eso es lo que se está logrando, pero para que la acción sea benéfica, es preciso que haya método, que un buen número de voluntades, fuertes por la unión, se decidan a entrar en unión. En mi carta que escribí a ustedes cuando todavía estaba en libertad, hablé a ustedes de que los cuartelazos no son buenos. Se necesita un Programa al cual se adhiera un buen número de hombres de acción dispuesto a sostenerlo.
            La unión con otros elementos que parecen liberales, la consideramos un sueño. Por más que Inocencio Arreola finja liberalismo, no podrá dar el timo. Es bien conocido en México ese señor y su periódico está demostrando que no es otra cosa que un gobiernista solapado que da el timo de la independencia. No me explico cómo fueron ustedes a tomar en serio a Inocencio Arreola.
            Para convencerse de que Inocencio Arreola no es independiente, pueden ustedes ver el último número del Tercer Imperio2 en donde habla de que la abstención electoral es un crimen. Llama respetable al odioso dictador. A [Ramón] Corral le llama igualmente respetable. Para ese periódico esos bandoleros son dignos de respeto y los oposicionistas sinceros nunca podremos unirnos a farsantes de esa clase. Les ruego que se fijen [en] lo que dice de Corral y de Díaz el periódico de Inocencio Arreola. Nosotros creemos que el Partido Liberal debe ser limpiado de impurezas. Debemos formar un partido honrado, puro, patriota, desinteresado. No un partido de farsantes que adulen a Corral y a Díaz y se quieren después de eso, hacer pasar como independientes.
            La contestación que les dio a ustedes Inocencio Arreola, revela todo lo que es haber recibido de Veracruz, carta que debe haber sido inventada por él. Da la idea de que el Partido Demócrata 3 aprovechó los comités que se han formado en los estados por orden del gobierno para celebrar el centenario de Juárez. 4 Ustedes deben saber bien que la mayoría, la inmensa mayoría de ese comité está formado por serviles, por clericales reconocidos y por individuos sin principios y sin dignidad. Hay uno que otro hombre honrado en esos comités. Los verdaderos liberales, cuando fueron invitados por el gobierno para formar los comités, renunciaron aceptar. Tenemos cartas de liberales de prestigio que nos avisaron no haber aceptado cuando se formaron los comités a ser los instrumentos del finado [sic] Macedo, 5 etcétera, [y] que por orden del dictador cosa que fue enteramente sabida, [se] formaron esos comités. Entre los liberales que renunciaron [hay] hombres como el de Fernando Iglesias Calderón que es la honra del Partido Oposicionista, que están para convencerse de que los tales comités y sus miembros son unos farsantes, puesto que los hombres honrados, los que verdaderamente aman a Juárez, no quisieron servir a la fuerza dictatorial. Don Fernando Iglesias Calderón hasta publicó una carta en los periódicos dando cuenta de no haber aceptado el nombramiento de delegado.
            Estamos decepcionados con los que quieren formar el Partido Demócrata. Al expedir nuestra circular número l, creímos que se trataba de formar un partido independiente. Pero el hecho de que El Tercer Imperio es el órgano oficial, puede decirse, de ese Partido que no nos hace pensar en que se trata de la formación de un Partido corralista con el nombre de demócrata. En nuestra circular, convocábamos a la unión al Partido Demócrata, pero ahora vemos con pena en su órgano El Tercer Imperio que va por mal camino y nunca podremos unirnos con corralistas. Trabajamos por la formación de un partido netamente independiente, y sería un triunfo para la dictadura y una decepción para nuestros amigos que nos vieran afiliarnos a un partido de tendencias gobiernistas. El Tercer Imperio dice formalmente que el Partido Demócrata no hará oposición, lo cual quiere decir que será adicto al gobierno o que al menos callará ante el abuso, ante la rapiña, ante la traición de nuestros mandatarios, y eso no lo soportaremos nunca ni lo haremos jamás.
            A ustedes los consideramos como correligionarios, como amigos y hermanos de lucha, y no tenemos secretos para ustedes. Por lo mismo, voy a referirles lo que pasó una vez respecto al señor [Francisco I.] Madero, que aparece como presidente del Club Democrático de San Pedro. Dicho señor me dijo una vez en una carta que hacíamos mal en atacar al gobernador [Enrique] Creel, porque es un hombre honrado. Unan ustedes esa afirmación con lo que en unos de sus números anteriores hizo El Tercer Imperio al hablar del asunto de Regeneración y en que dijo El Tercer Imperio que Creel era un hombre honrado. Hay cierta relación entre las dos afirmaciones, y debemos fijarnos en eso para estar prevenidos los liberales que luchamos por principios.
            Yo creo que el señor Madero está unido completamente a El Tercer Imperio. Lo que siento es que hay en los clubes de San Pedro personalidades sinceras que van a sentirse decepcionadas al ver que se están defraudando sus esperanzas honradas. Pero es bueno hacerles comprender que solamente un partido completamente independiente podrá dar programas netamente salvadores.
            Los programas que encierran puramente puntos políticos deben ser vistos con desconfianza. La política está haciendo, mejor dicho, ha hecho bancarrota en todo el mundo. Se necesitan reformas sociales que mejoren las condiciones de los trabajadores. El hombre que trabaja no debe ser un esclavo a quien se le da como limosna un salario vil. Se necesitan reformas agrarias. La tierra no debe ser acaparada por unos cuantos mimados de la fortuna. ¿Hay algo de eso en los proyectos del señor Madero? ¿Habla de eso siquiera El Tercer Imperio?
            Termino esta enorme carta, ya debo haberles fastidiado. Deseo fervientemente que no se dejen sorprender.
            Nosotros no queremos exclusivismos personalistas. Queremos, sí, y estamos en nuestro derecho, que el Partido Liberal que se reorganiza esté formado de elementos puros, sin mancha, honrados, que puedan inspirar confianza al pueblo, que puedan trabajar por la Regeneración social de la patria.
            Espero sus nuevas letras. Reciban cariñosos recuerdos de sus compañeros y un abrazo paternal de su amigo que mucho los quiere

Ricardo Flores Magón

2 El Tercer Imperio (1904?-1906),  México, D. F., dir. Inocencio Arriola.

3 Tras la derrota de la campaña electoral de Coahuila en 1905, Francisco I. Madero y Rafael Cepeda buscaron organizar a la oposición en clubes permanantes y formar el llamado Partido Nacional Democrático, la propuesta fue trunada a la prensa independiente del país, siendo El Tercer Imperio, el único periódico que mostró simpatía por el proyecto. En 1908, se fundó formalmente el Partido Demócrata Coahuilense, que lanzó la candidatura de Venustiano Carranza a la gubernatura de ese estado, en una convención presidida por Francisco I. Madero. En 1910, dicho partido respaldó la candidatura del propio Madero a la presidencia de la república.

4 Refiérese al centenario del nacimiento de Benito de Juárez, el 21 de marzo de 1906.

5 Probable referencia a Pablo Macedo (1851-1918), vocal de la Comisión del centenario del nacimiento de Benito Juárez.