St. Louis, Mo. Septiembre 1º de 1906.

Sr. D. Baltasar R. Rivera
Nacozari, Son.

Muy estimado correligionario:
            Tengo a la vista su apreciable fechada en Douglas el 20 de Julio, pero fue recibida aquí el 25 de Agosto. Veo que los abusos de la compañía yankee de Nacozari continuan en creciente, lo cual era de esperarse, dada la impunidad que concede la dictadura a cuantos explotan y humillan al pueblo mexicano. Para remediar esta situación intolerable y vergonzosa, no hay más recurso, como dije a Ud. en mi carta anterior que todavía no me ha sido contestada, que combatir la fuerza con la fuerza, o sea derrocar a la Dictadura por medio de las armas y establecer el gobierno popular que ha de poner en práctica el programa del Partido Liberal.
            En vista de las opiniones que expresa en su grata que contesto, no tengo inconveniente en manifestarle que la junta está haciendo trabajos revolucionarios. Se están organizando focos rebeldes en todo el país; hay en la actualidad cuarenta grupos diversos, pero muchos de ellos están muy mal armados; nuestra principal preocupación es conseguir armas para equipar bien siquiera a treinta grupos, y entonces la Junta dará la orden para que todos los focos revolucionarios se levanten al mismo tiempo. Esto esperamos que será pronto, pues estamos trabajando con la mayor actividad, pero no será para el 16 de Septiembre. Se ha propagado que en ese fecha estallará la revolución, pero esto se debe a que [en] algunas poblaciones circularon unos impresos en que se decía a los americanos que dejaran el país para antes del 16 de Septiembre, o serían arrojados de nuestro suelo en esa fecha. Esos impresos no provenían de la Junta. Actualmente no puedo decir a Ud. cual sea la fecha del levantamiento. Esa fecha se designará según las circunstancias, según lo que tarden en alistarse para el combate los diversos focos de rebeldes que hay en el país o los nuevos que se forman. Lo que si es indudable es que, dado el entusiasmo de los correligionarios, la desesperación del pueblo en general, y la actividad con que se trabaja, la revolución no puede tardar mucho, y hay que estar preparados para ella. Creemos que Usted podría hacer muy buenos trabajos en este sentido, contando con los trabajadores de ese lugar y por el hecho de que está Ud. viajando continuamente por esos Distritos y puede hacer amplia proipaganda. La Junta tiene confianza en su patriotismo y en su lealtad a la causa liberal, y ha acordado expedirle la autorización adjunta para que trabaje por organizar la revolución. Sirvase Ud. comunicar a la mayor brevedad si acepta la comisión que la Junta le encomienda, prestando la protesta respectiva, y manifestar cuales son los elementos con que cuenta en hombres y armas, y cual el plan que se propone desarrollar, y la zona en que podrá operar llegada la hora del combate.
            La Junta necesita conocer cuales son los elementos y los planes parciales de cada grupo rebelde, para arreglar un plan general y saber la fuerza de que dispone, para designar la fecha del levantamiento cuando esa fuerza sea competente. Como una garantía de seguridad para todos y cada uno de los comprometidos en el movimento revolucionario, la Junta ha decidido no comunicar entre sí a los diversos grupos rebeldes para que, en el caso posible de que uno de esos grupos fuera descubierto, no se extienda el peligro de ese descubrimiento a todos los demás grupos, como sucedería si todos estuvieran comunicados. Así, aunque un grupo fracase, los demás nada sufrirán y podrán continuar trabajando. Es de la mayor importancia obtener recursos pecuníarios para comprar armas y facilitar a los que carecen de ellas, que son los más. Por eso en la credencial, también queda Usted autorizado para contratar préstamos por los que la Junta expedirá recibo, y que serán reintegrados al triunfo de la revolución. Como es difícil que, a pesar de todo, se puedan conseguir grandes cantidades, es bueno que recomiende Ud. a los que tomen parte en el movimiento que procuren ellos mismos proveerse de armas; sólo que materialmente les sea imposible, habrá que dárselas, y esto en caso de que consigamos los recursos sificientes. hay millares de hombres listos por todas ,partes para la revolución; sólo que esperan que se les dén armas.
            Debemos, pues, procurar por cuantos medios estén a nuestro alcance, armar estas falanges de patriotas que serán un seguro factor de la victoria de nuestra causa. Esperamos que Ud. sabrá corresponder a la confianza que la junta le dispensa y que trabajará sin descanso por todo lo que tienda al robustecimiento de la organización revolucionaria, para de ese modo, apresurar la llegada del día en que caerán para siempre nuestros tiranos. Le recomiendo pronta contestación y quedo, como siempre, su afmo. amigo y correligionario.

R. Flores Magón.

P.D. Le  fueron enviados a Douglas los 500 ejs. del Programa. Sirvase dirigir toda correspondencia precisamente con esta dirección: Sr. D. Casimiro Regalado. R.F.D. #1. Box 65, Waco, Texas, U. S. A. Dentro del sobre con esta dirección pone Ud. otro con mi nombre.

            El conducto indicado es enteramente seguro.