Saint Louis Missouri, septiembre, 3 de 1906

Señor don Antonio Balboa
Aparatdo número 76
Parral, Chihuahua

Muy querido correligionario y fino amigo:
Me refiero a su grata de 13 de agosto. Mañana contestaremos la comunicación oficial del Club [Liberal Benito Juárez]. Alentadoras son las noticias que nos da porque ellas son concretas y explícitas.
            La idea del apreciable correligionario señor Guevara es magnífica. Así se ganarán las armas sin gran esfuerzo y sin pérdida de vidas. Ojalá que cuanto antes realice su proyecto dicho apreciable correligionario, o al menos, con un mes de anticipación al movimiento tal vez sea preferible que se haga eso con un mes de anticipación, y en esa virtud, oportunamente tendrán ustedes aviso por medio de un delegado especial de la Junta.
            Todos los informes de usted están muy buenos ¡Bravo, querido amigo! Venceremos a la hidra. Hay que tener confianza en el triunfo.
            En estos momentos ya hay cuarenta grupos dispuestos al combate. El número de grupos crece incesantemente, y eso es halagador porque así habrá menos derramamiento de sangre y el triunfo será rápido.
            Lo malo es que no en todos los lugares hay suficiente armamento. En esa plaza se cuenta con lo que usted me dice y que es bastante para comenzar, pero en otros lugares no hay nada más que brazos deseosos de empuñar un fúsil.
            La falta de elementos es lo que nos detiene para señalar la fecha. La Junta se preocupa en estos momentos por conseguir fondos para dotar de armas a los grupos que no las tienen, y al efecto es bueno que todos los correligionarios den los pasos necesarios para arbitrarse recursos, la Junta puede enviar el armamento a los diferentes lugarse donde se necesita. Ya hay personas dispuestas a ayudar en esa empresa, pero falta el dinero para comprarlos.
            Es bueno pues, que den ustedes los pasos necesarios para conseguir fondos en la inteligencia de que mientras más fuerte sea el Partido el día del combate con más facilidad triunfará la causa.
            La Junta no exige sacrificios a las personas que tengan algunos recursos. Sencillamente deseamos que se nos faciliten las cantidades necesarias para comprar las armas. En consecuencia las cantidades que se reciban, se considerará como prestadas y al efecto la Junta expedirá los recibos necesarios, recibos que serán reconocidos al triunfar el movimiento para su reintegro.
            No desmaye en sus trabajos. El triunfo tiene que ser forzosamente nuestro, porque nuestra causa es la de la justicia y es simpática a todos los hombres de buena fe.
            Está haciéndose muy lentamente la repartición del Programa. La vigilancia de la Dictadura es grandísima en la frontera.
            Hay que conquistarse al Ejército. Si tiene usted nombres de oficiales y jefes que usted sepa que son adictos al Partido Liberal o que pueden ser adictos, le ruego me los comunique, pues estamos haciendo una propaganda especial para el Ejército. Tal vez algunos de los correligionarios de esa conozcan algunos militares que se nos pasen el día del movimiento. Ya calculará usted la ventaja que resultaría para el Partido si algunos cuerpos del Ejército se nos pasasen. El triunfo será rapidísimo.
            Hay un gran descontento no sólo entre los soldados que son forzados, sino aún entre los oficiales y jefes, pues es bien sabido que tienen que someterse a humillaciones sin cuento para poder ascender. Si no se someten, vegetan siempre con grados insignificantes o no pasan a otros superiores si ya son de alguna graduación.
            Hay que aprovechar ese descontento de los militares y hacerles comprender que su porvenir está adhiriéndose al Partido Liberal, aparte de que trabajarán efectivamente por la Patria y no por el provecho de un odioso tirano.
            En el Programa del Partido se habla de cómo quedarán los militares después del triunfo del Partido. 1 Los soldados serán libres y en cuanto a los oficiales y jefes no tendrán la odiosa disciplina que los envilece.
            Le ruego sirvase escribirme con la siguiente dirección: señor Ignacio J. Mendiola, Oglesby, Texas, E. U. A. Dentro de la carta deberá venir un sobre dirigido a mi, para que se sirva entregarme la carta el señor Mendiola. La dirección del señor Mendiola es segura.
            Tal vez ya se recibió en esa el número 13. No hemos podido publicar el número 14 por falta de elementos. La detención del periódico ha originado que los correligionarios se alarmen y no escriban por temor de que no recibamos sus cartas, pues creen que algo nos ha pasado.
            En espera de sus nuevas letras y felicitándolo una vez más por su decisión y su patriotismo, quedo su amigo y correligionario que bien lo quiere

Ricardo Flores Magón.
P.S. Ya estoy informado de lo que hizo el señor a que usted se refiere. Para los traidores hay la pena de muerte y le será aplicada si descubre los secretos de la Junta ese señor. Tal vez no lo haga por temor a la pena. Vale.

1 Refiérese al punto 4 del apartado “Reformas constitucionales” del Programa del PLM: “Supresión del servicio militar obligatorio y establecimiento de la guardia nacional. Los que presten sus servicios en el ejército permanente lo harán libre y voluntariamente. Se revisará la ordenanza militar para suprimir de ella lo que se considere opresivo y humillante para la dignidad del hombre y se mejorarán los haberes de los que sirvan en la milicia nacional”, Regeneración, núm. 11, del 1o. de julio de 1906.