Saint Louis, Missouri, 1 abril 8 de 1906

Señores [Crescencio y Francisco] Villarreal Márquez 
Editores de 1810
Laredo, Texas

Queridos amigos y correligionarios:
Con el simpático y esforzado 1810 recibí el recadito en que me indican envíe subscripciones para los señores Manuel Guergue [y] Luis M. Torres, el primero de la ciudad de México y el segundo del territorio [de] Quintana Roo.
            Mucho les agradecemos, queridos amigos, su indicación y desde luego hemos puesto en nuestra lista los nombres de esos señores.
            Ya tenía deseos grandísimos de escribirles para significarles nuestros agradecimientos por todo lo que en su simpático periódico han dicho de Regeneración. Han sido ustedes siempre muy amables con nosotros y esa amabilidad obliga a nuestro conocimiento.
            Dígame cómo han estado; dígame sus impresiones sobre la lucha, sus ilusiones acerca del porvenir.
            Parece que se ha logrado despertar un tanto el espíritu público que tanta falta hace en nuestra patria. Sabemos que hay gran entusiasmo en diferentes regiones de la república y ese entusiasmo es indudable que dé el triunfo definitivo sobre la odiosa tiranía de Díaz.
            La lucha de ustedes ha estado espléndida. Por eso hoy nos congratulamos en felicitarlos.
            Ustedes, mientras nadie, luchaban; mientras nosotros impotentes a fuerza de miseria permanecíamos inactivos. Luchaban y se esforzaban por reanimar al pobre pueblo. La labor de ustedes ha sido fecunda y ella sirvió para que no muriera por completo la idea de la libertad en nuestros correligionarios.
            Bien comprendemos toda la abnegación que han debido tener ustedes, para sostenerse en su puesto, cuando también la pobreza ponía en peligro la vida de su valiente publicación. Pero esperamos que ahora ya se podrán sostener.
            Díganos cómo están. Háblenos como a hermanos, díganos sus esperanzas y sus ensueños.
            Hay que seguir adelante con la misma fe, con la misma energía, con el mismo ardor, con el mismo entusiasmo. El triunfo va a ser para los que luchan. No hay que dar un paso atrás, adelante, siempre adelante.
            No dejen de escribir. Nos da pena no ver sus letras con la frecuencia que es de desearse.
            Reciban saludos cariñosos de todos los amigos y el aprecio de sus correligionarios y hermanos en ideas y en aspiraciones

Ricardo Flores Magón

1 Aunque fechada en Saint Louis, Mo., la misiva debió ser escrita en Toronto, Canadá, puesto que RFM, Enrique y Juan Sarabia salieron hacia esa población probablemente antes del 12 de marzo de 1906, fecha que se fijó para iniciar el juicio penal que se les siguió por difamación y libelo promovido por Manuel Esperón y de la Flor. RFM permaneció en esa población hasta mediados de mayo cuando al ser descubierto su escondite por agentes contratados por las autoridades mexicanas se trasladó a la vecina ciudad de Montreal.