Toronto, Ontario, junio 1º de 1906

Señor don Crescencio Villarreal Márquez
Del Río, Texas

Mi querido correligionario y hermano:
Acabo de recibir su apreciable carta del 27 del pasado mayo, veo que, con todo juicio, da usted gran importancia al Programa del Partido Liberal. En efecto, es preciso que el Programa circule extensamente, que todo mundo lo lea, o al menos que todo mundo sepa que hay Programa en tal sentido.
            Nosotros hemos podido apreciar el entusiasmo que ha producido el Programa, porque se ve en él que no son miras mezquinas las que mueven a la oposición, sino que hay el deseo vehemente de hacer la felicidad de todos o de la mayoría de los mexicanos. Nunca en la historia de nuestra patria se había dado un Programa semejante, tan avanzado, tan progresista, como el que se expedirá con el auxilio de todos los correligionarios que han querido, como usted, dar sus ideas para dicho Programa. Ese Programa lo acariciábamos nosotros desde hace mucho tiempo, pero ya ve usted, querido amigo, que todo necesita una preparación. Fue necesario luchar terriblemente contra el despotismo, fue necesario demostrar firmeza, para que los mexicanos reaccionaran, y hoy, felizmente, comienzan a reaccionar, usted lo ha de estar palpando también por su correspondencia. Pasemos a otra cosa.
            Estoy de acuerdo con el sistema que me dice para el mejor éxito de la venta de efectos en los estados de la república. No crea usted no hay muchos agentes para colocar la mercancía y hablar a los comerciantes. A nuestro amigo [Marcial García Rivas] de Laredo le propuse un sistema que puede ser práctico, si él se arriesga a sostener aunque sea un agente en su gira por la república para hacer los contratos con los compradores, ver por su propia vista probabilidades de éxito que tenga la empresa en cada lugar, y sondear el ánimo de los compradores para ver si no solamente ofrecen, sino que son capaces de cumplir con sus pagos.
            Voy a ver que me contesta dicho amigo.
            Me da usted una noticia que no conocía. Yo creía que más bien el monopolio del efecto 1 que hay en Nuevo León debía de declarar guerra a muerte a nuestro artículo por la competencia tan fuerte que le vamos a hacer. Amplíeme datos sobre el monopolio, pues si damos un golpe en falso, la mercancía se nos amontonará y todo se habrá perdido. Ya que ustedes pueden ser agentes en los condados que me dice, sería bueno que fueran formalizando el asunto, para que estén listos los compradores a recibir la mercancía cuando así se declare. También sobre eso deseo detalles más amplios. Puede escribir con toda confianza a esta dirección: Señora Antonia Méndez, 4 Whitby St., Toronto, Ontario, Canadá. Le doy esa dirección para que se sirva detallarme bien lo del monopolio de Nuevo León y la agencia en los condados de Texas. También ustedes pueden darme otra dirección, para escribirle sin necesidad de emplear el sistema que hemos estado usando y que no se presta muy bien para detallar los asuntos.
            Ya no nos ocuparemos de la señora [Juana B. Gutiérrez de] Mendoza. Solamente que ella continúe tendremos que obrar con energía y la exhibiremos en toda su hediondez.
            No hemos vuelto a recibir otro número de Vésper2 aparte del cinco, si tiene usted del seis en adelante, le ruego me los envíe lo más pronto posible, pues no queremos, si nos sigue atacando, que se considere que callamos porque consentimos en las falsedades y calumnias que asienta dicha señora.
            También creemos nosotros lo que usted dice que hay muchos agentes del monopolio de Nuevo León que serán de la otra negociación cuando tengan que expender. Ya sabe usted que los comerciantes se van al que mejor les hace ganar en sus trabajos.
            Adiós querido amigo. Reciba saludos cariñosos de Juan [Sarabia] y de Enrique y un abrazo apretado de su amigo y hermano que lo quiere

                                                                                              Ricardo Flores Magón

P.S. Sí, tiene usted razón, solamente las imprentas pueden utilizarse de los agentes de que me habla, por ser uno de ellos poco firme y estar indeciso, y el otro no poder guardar los secretos de la negociación.

1 Probable referencia al reyismo.

2 Vésper, Guanajuato, Gto. (1901-1902); ciudad de México (1902-1903; 1905; 1911; 1932); San Antonio Texas. E. U. A. (1904). Fundado y dirigido por Juana B. Gutiérrez de Mendoza.