Toronto, Ontario, julio 25 de 1906

Señor don Crescencio Villarreal Márquez 
Del Río, Texas

Querido compañero y hermano:
Mucho nos ha animado su última nota de [?] en la que nos habla del propósito del correligionario Trinidad García. Ya extendimos la credencial para él y también la de usted.
            Hemos creído conveniente no dar a un solo correligionario la jefatura de una determinada parte del territorio nacional para que arregle lo relativo al movimiento de rebelión. Lo que queremos, ya su buen juicio y su amor sincero y leal a la causa nos dará la razón, lo que queremos es que no se susciten celos entre los mismos correligionarios que van a encabezar el movimiento.
            En la región que me dice usted hay otros correligionarios que también van a levantarse en armas con gente a sus órdenes, y consideramos que se molestarán si los pusiésemos a las órdenes de otros correligionarios. En este caso, querido compañero, hay que obrar de modo que ninguna susceptibilidad se sienta herida, porque sería lamentable que antes de entrar en campaña ya hubiera división de nuestras filas.
            Para evitar envidias que pudieran tener algunos correligionarios al ver que se les sometía a otro jefe, queremos mejor que cada quien levante independientemente la gente que pueda, permaneciendo como jefe de esa gente por él levantada.
            Por eso en las credenciales que mañana recibirá -una para usted y otra para el correligionario Trinidad García -, no les marcamos radio de acción. Pueden ustedes y quedan facultados por la Junta, [para] obrar en toda la república.
            Si diésemos la credencial al correligionario García para que obre en el estado de Coahuila, otros correligionarios de ese estado se sentirían despreciados. Es mejor dar un amplio radio de acción y además que no se vea que quedan subordinados los correligionarios que ya tienen lista su gente y han entrado en comunicación con la gente.
            El correligionario García puede obrar en toda la república y usted también. Usted no necesita credencial, pues ya es bastante conocido, pero ya que nos la pide también se la enviamos.
            Naturalmente que tanto usted como el correligionario García pueden representar a todos los que se comprometan con ustedes. Quiero que nuestra idea sea bien conocida, lo que no queremos es que, por poner [en] la credencial que cada uno de ustedes representa tal oriente, vayan a molestarse por subordinarlos a ustedes cuando ya han convenido directamente con la Junta. Cada quien levantará a quienes haya logrado levantar. Ya con su credencial pueden hablar con usted los oposicionistas que lo desean, según me lo indica, y ojalá que se pongan pronto de acuerdo.
            No hay que olvidar que el partido necesita armas […] Buena voluntad hay mucha, mas los pechos desnudos no podrán vencer. Se necesitan armas, y tan buenas como las de la dictadura. Es pues indispensable que se levante una buena contribución para armas.
            Lo que me dijo usted el otro día sobre las pretensiones de Benito Juárez hijo, se está confirmando. Tengo noticias de algunos estados en que se me dice lo mismo ¿no le parece a usted que es una intriga reyista? Benito Juárez reyista es una intriga y vamos a hablar del asunto en el número 14 de Regeneración porque la cosa va tomando proporciones alarmantes y muchos correligionarios podrían ser sorprendidos. 1
            Espero sus nuevas letras. Ya ve usted que contesto oportunamente sus gratas. Hay que trabajar firme y fuerte.
            Reciba cariñosos saludos de Juan [Sarabia] y Enrique [Flores Magón] y un abrazo de su hermano y compañero que lo quiere

Ricardo Flores Magón

P.S. Hasta pasado mañana envío las credenciales con toda seguridad.

                                                                                                                                  Vale.

1 El número 14 de regeneración no aparece en ninguna de las colecciones consultadas.