Toronto, Ontario, agosto 2 de 1906

Señor don Crescencio Villarreal Márquez 
Del Río, Texas

Querido compañero y hermano:
Desde luego contesto su muy grata del 29 del pasado. No creí nunca que interpretase usted mal la decisión de la Junta de enviar comunicaciones a los correligionarios como la que le envíamos a usted. Esas comunicaciones 1 no deben de ser consideradas como una ofensa, sino como una garantía para cada correligionario de que habrá una revolución y de que no habrá uno solo que a la hora del peligro eluda el compromiso adquirido.
            Ya le dije a usted que un individuo que se decía entusiasta por la causa y que aun nos hacía como burla porque no nos levantábamos en armas, al compelerlo a que declarase formalmente si estaba resuelto a levantarse en armas, ha salido con evasivas. Eso está malo, porque si muchos resultasen como ese individuo, se obtendría el resultado de que unos cuantos se sacrificaran por la falta de cooperación de los otros.
            De usted nunca hemos dudado, y es claro que lo consideramos como compañero, pero era necesario que le enviásemos una comunicación no para comprometerlo, porque los hombres de honor no necesitan firmar un compromiso para cumplirlo, sino más bien para que se diese exacta cuenta de la formalidad con que estamos arreglando el asunto de la revolución.
            Pasemos a otro asunto. Envío a usted firmadas las credenciales, las recibirá usted un día después de esta carta, porque hay que recoger la otra firma. Usted dará los grados que juzgue prudente, pues es usted delegado de la Junta para organizar la revolución, y para eso le sirve a usted la segunda comunicación que le envié igual a la del señor [Trinidad] García. Todos los ciudadanos que traten con usted estarán bajo sus inmediatas órdenes, usted será quien les ordene lo que tengan que hacer a usted por lo mismo le corresponde dar los diversos grados a esos correligionarios.
            Espero que no se habrá desanimado por la carta de ayer en la que le hice presente nuestra desconfianza respecto del señor García. Lo que nos hace desconfiar es su carácter de gobiernista.
            Magnífica nos parece su idea de conferir el grado de coronel a ese señor Dimas [Domínguez], usted le dará su grado.
            Todos esos correligionarios que usted tenga a sus órdenes no necesitan dirigirse a la Junta a no ser que así lo quieran. Pero para recibir órdenes solamente se entenderán con usted que es su jefe. Eso así lo determinamos para evitar la confusión que provocaría el hecho de que siendo usted jefe de determinados correligionarios, se metiera la Junta a darles órdenes que pudieran estar en oposición con las que usted ya les hubiera dado.
            Están muy buenas las credenciales que hizo usted. No hay necesidad de hacer otras.
            Para dar los gastos, querido hermano, es bueno que se cerciore bien de la fidelidad de los que los reciben, haciéndolos protestar, cumplir con lo que les ordene usted como inmediato superior y las disposiciones generales de la Junta.
            Me gusta el entusiasmo con que trabaja usted sin desanimarse nunca. Muy bien, querido hermano.
            El plan para Saltillo[, Coahuila] me parece muy bueno. Vamos a estudiar un plan general, que será comunicado al dar el grito. Eso servirá para evitar confusiones. Tendremos en cuenta el plan que usted desarrolla para estudiarlo bien, en general me parece muy bueno, así como a los compañeros.
            No deje de escribir y de darnos sus impresiones y sus luces.
Sus cartas llenas de datos y de indicaciones nos gustan, porque nos hacen pensar y calcular las probabilidades de éxito.
            Esperamos las primeras noticias de los grados que haya usted conferido. Eso dará mayor formalidad al asunto, y aplaudimos su magnífica idea.
            Reciba saludos de los compañeros y un fuerte abrazo de su compañero y un fuerte abrazo de su amigo y hermano que bastante lo quiere

Ricardo Flores Magón

1 Refiérese a “Comunicación a los correligionarios”, firmada por RFM y Antonio I. Villarreal con fecha 10 de julio de 1906.