[s.l.,] febrero 2 de 1907

Querido Antonio [Villarreal]:
[El Paso, Texas]

Por poco me agarran, me llegó la lumbre tan cerca que creí caer. Sin embargo estoy sano y salvo aunque no seguro. Modesto Díaz estuvo preso, pero ya está libre. Se han atrasado mucho nuestros asuntos con motivo de esas rivalidades que tienen divididos a nuestros amigos de San Antonio[, Texas]. El asunto, para la causa, es grave. No puedo decirle lo que últimamente ha pasado por temor a que esta carta la lea cualquier miserable eunuco del cónsul, el carcelero, por ejemplo.  
            Ya debe estar en esa alguno de los amigos que dijo usted, que fueran para pedir amparo. ¿No es así? Les dije con absoluta oportunidad de lo que se trataba y recibí carta de Foca [Aarón López Manzano] en que me dice que ya sabía. Nuestro Juanito [Sarabia] está ya en San Juan de Ulúa. E1 17 de enero llegó a Veracruz en unión de 17 correligionarios más… Pobre Juanito.   
            Don Jesús Martínez Carrión murió preso el día último del año…   
            Cuánto luto para la causa. Estoy triste, muy triste, pero saturado de una cólera amarga que me sirve de resorte para moverme, para no dejar la obra a pesar de tanta traba, de tanta traición y de tanta desgracia.   
            Indudablemente hay otro traidor. A nadie escribí acerca de [Miguel] Cárdenas.1    
            Tengo sus dos gratas de l4 y 2l del pasado. No sé cómo escribir a esos amigos divididos por la discolería. Sin embargo ya escribo.
            Ya sabía yo que habían de tener miedo los amigos de ésa. ¿Ya llegó Foca [Aarón López Manzano]? Es indudable que si fueren imparciales los que tienen que decidir sobre su deportación, no lo harían aun viendo solamente la circunstancia de haber estado usted preso en México y haciendo abstracción de su carácter de perseguido político. La defensa legítima no puede en ninguna parte echar mancha de felonía a ningún hombre que mata defendiéndose, pero ni aun el homicidio verificado en circunstancias que hayan privado al matador de su raciocinio. Se trata de fregar a usted, y eso es todo.2 ¿Pero no piensan estos gringos en que si triunfamos, como es lo más probable, tendremos que hacerles pagar caro su servilismo a nuestros tiranos?  
            No tengo nada nuevo que decirle, espero con ansia el resultado de su petición. No pueden negarle que se embarque para Europa. Sería el colmo de la parcialidad. Reciba un abrazo de su hermano

R. M. Caule [Ricardo Flores Magón]

1 Vid., supra, carta núm. 123.

2 Vid., supra, n. 93.