[s.l.,] febrero 23 de 1907

[Manuel Sarabia]
[s.l.]

Querido Chamaco:
Hoy recibí sobres de usted, en uno de los sobres venía un papelito que decía “carta número 10”. En el otro sobre encontré su apreciable de 17 de este mes marcada con el número 11. Me faltan sus cartas 8 y 9. ¿Se saltó usted esos números?
            Quedo enterado de que no mandó la carta para Aurelio [N. Flores]. Ya no se necesitaba. A Aurelio le escribí dándole una dirección en El Paso[, Texas]. No confiándole secretos, no hay peligro de que se comunique conmigo.
            Recibí cartas y comunicaciones de Arcuijo [Antonio de Pío Araujo]. Todo está muy bueno y estaría mejor cuando estén ya notificados los miembros residentes en México a fin de obrar en conjunto.
            En las cartas que escribí a Arcuijo digo dónde debe estar almacenada una gran cantidad de programas. Lo último que pasó Esfinge [Antonio I. Villarreal] y que fueron, me parece que unos cuarenta mil ejemplares, están depositados en un lugar que conoce Amado E. Garza de Eagle Pass[, Texas]. Dicho correligionario puede informar al que vaya por ese rumbo. Parece que ya todos los bultos están rotulados y sólo falta ponerlos en distintas oficinas de correos. Sería conveniente que al hacer el depósito, mejor dicho antes del depósito, se diera una revisada a los membretes pues como algunos correligionarios están presos, sería inútil mandarles el Programa: se perdería.
            Quien tenía otra parte en el depósito [era] Atilano Barrera, de Allende, Coahuila. También es bueno informarse de si los repartió o qué hizo.
            Tomó usted muy a pecho lo que dice Arnulfo Zertuche sobre el deseo que hay de que un miembro de la Junta esté en aquellos lugares. Suponiendo que no lo traicionará nadie, cualquier indiscreción o descuido podría descubrirlo. No debemos debilitar más a la Junta con pérdidas de miembros. Fijémonos en el papel tan importante que tiene que desempeñar la Junta, nada menos que la directiva del movimiento o cabeza de él. Si el movimiento se queda sin cabezas todo se volverá un pandemonium que nadie entenderá.
            No conviene que usted esté entre aquellos correligionarios para empuñar las armas, ni tampoco Librado [Rivera]; pero como usted ya dijo que iría un miembro hay que sostenerse y buscaremos sólo un […] Arcuijo según veo en una de sus comunicaciones dice que va a Coahuila, pues bien, diré a Zertuche en una carta que pasará a organizarlos un miembro privado de la Junta y ese miembro es Arcuijo. Todo es cuestión de palabras. Tampoco conviene que Arcuijo se ponga al frente del grupo de Nava. Es más importante y extensa la labor que tiene que desempeñar. Sencillamente los organizará y seguirá en camino. No diré por supuesto a Zertuche el nombre del miembro para evitar un fracaso.
            Lo que sí puede hacerse es que ponga usted manos a la obra en la organización de las partidas que deben invadir Coahuila, Chihuahua y Sonora. Para eso tendría usted que recorrer los estados de Texas, Nuevo México y California; si cae usted preso, al menos no será en México y puede salvarse como se han salvado otros. Cosa semejante podría hacer Librado, pero el no tiene tres años aquí y tiene peligro de que lo extraditen.
            Si se decide usted a ver a los correligionarios cuyos nombres le daré entonces ya no habrá más que darle a Librado para que se reúna conmigo. Después nos reuniremos con usted. Trabajando de ese modo tendríamos una fuerte organización en toda la línea fronteriza. Ahora estamos más aleccionados sobre violación de leyes de neutralidad, y así tomará usted todas las precauciones necesarias para no dejar huellas escritas de sus trabajos.
            Dígame lo que piensa sobre el particular. La cuestión es que los pocos miembros de la Junta que quedamos nos cuidemos de caer en México y trabajemos aquí cuanto podamos que es bastante.
            Lo abraza su hermano
R. M. Caule [Ricardo Flores Magón]
P.S. Siempre no le escribo a Zertuche. Ya le he escrito bastante a él. Hace tres semanas le ofrecí mandar el despacho. Es mejor que Arcuijo lo vea y le diga que es el representante de la Junta. Nada tendría que objetar Zertuche, pues lo que desea él como muchos otros es entenderse con hombres inteligentes y Arcuijo lo es.
            Deme usted la dirección de Fakir [Librado Rivera]. Dígale que no se mueva. Le voy a escribir cuando me dé usted su dirección para que nos reunamos él y yo. A no ser que también desee hacer lo que para usted propongo. En ese caso avíseme.
Vale
            Ya para cerrar ésta, recibí sus apreciables cartitas números 8 y 9, así es que ya está completa la serie desde que comencé a tomar nota. Recibí la carta de Trini y los recortes. Dígale a Foca [Aarón López Manzano] que ya les dije que no hagan uso de la dirección de Marcelo García; hay que hacer uso de la de José H. Ruíz. Escárcega salió al día siguiente de su aprehensión. No le escribiré a usted directamente. Cuando se ofrezca le pondré telegrama a fin de que no mande cartas a donde haya riesgo.
            Lo abraza su hermano

R. M. Caule [Ricardo Flores Magón]

            Estoy muy complacido de los trabajos de Arcuijo y ruego a usted se lo haga saber así. Que continúe como hasta aquí. Dígale que vea cómo procura que no se desanimen los compañeros a quienes ya envió a la frontera, pues tal vez un mes o mes y medio o más se retardará el movimiento en virtud de tener que organizar a los de la república. Pero ese retardo está en el propio interés de todos porque se asegura el éxito.