[San Francisco-Sacramento, California, E. U. A.,] 1 febrero 25 de 1907

[Manuel Sarabia]
[s.l.]

Querido Chamaco:
Estoy con un pie en el estribo. Es necesario salir de aquí porque me anuncian que una persona indiscreta puede haber hablado acerca de mi estancia aquí. Además ya me he hecho muy sospechoso todo el día escribo y eso ha llamado la atención. Marcho pues. No deje de escribirme, porque no enviarán sus cartas. Hoy recibo su grata fecha 19 marcada con el número 12. La serie está completa hasta hoy. Tengo gusto de que haya usted comenzado a trabajar. Sí, ya sé que envía usted dinero a su mamá. Como no dudo que le agradará a usted desempeñar el trabajo de organización de que le hablé a usted en mi anterior, ya pido el archivo para sacar los nombres de los correligionarios que hay que ver. Ese archivo es el nuevo que he formado y que dejé a un correligionario para no andarlo cargando. Supongo que habrá usted dicho a Fakir [Librado Rivera] que he enviado ya $60.00 a Saint Louis. Yo creo que por lo pronto está salvada la situación de las familias. Ojalá que no llegue a faltar el dinero. Por ese lado no debe tener apuro nuestro Fakir.

            Desde otra población le escribo. Acabo de llegar. Hasta donde marqué con una raya lo hice en la población donde estaba. Ahora no sé cómo me irá. Sin un amigo, nada tengo aquí. Es triste esta vida de vagabundo. La ciudad por lo poco que he visto de la estación a este hotelillo, es bella, pero no sé por qué no encuentro chiste a estos viajes forzados. Estoy muy fastidiado y me voy a acostar. ¿Qué será de mi pobre Luis [Enrique Flores Magón]? Casi todas las noches lo sueño. ¡Ah, yo creo que pocos hombres habrán sufrido lo que yo! El dolor físico, el hambre, el cansancio, todo eso no me importa, lo soporto. Pero el dolor moral me aniquila. Y sin embargo, siento deseos de vengarme. Adiós, querido Chamaco. Mañana le escribo. Reciba un fuerte abrazo de su hermano.

R. M. Caule [Ricardo Flores Magón]