[s.l.,] marzo 8 de 1907

[Manuel Sarabia]
[s.l.]

Querido Chamaco:
Ya tenía ganas de ver sus letras. Qué fatal noticia me llegó, de veras que estamos de malas con la bruja. La pobre Esfinge [Antonio I. Villarreal] estoy seguro que no sabe nada. Ojalá que se alivie pronto don Próspero. Afortunadamente no pereció en el accidente el papá de nuestra Esfinge. Qué doloroso hubiera sido eso para la familia y para todos nosotros. Está muy cuerdo lo que aconseja usted a Arcuijo [Antonio de P. Araujo]. Así debe hacerse. Yo lo he estado repitiendo según se habrá usted fijado, pues le mando las cartas abiertas para que usted se entere de los asuntos y esté al corriente de todo. En una de mis anteriores le hablé a usted sobre el cambio de la zona a Matamoros[, Tamaulipas]. Hay que tener eso en cuenta.
            Yo creo que en cualquier tiempo deportan a nuestra Esfinge. No conozco esa malhadada ley de inmigración, pero todas estas leyes americanas tienen escondrijos y vericuetos que se prestan para mil chicanas y hay que ver que don Porfirio [Díaz] tiene mucho oro para obtener buenos abogados y aun comprar autoridades, aparte de que [Theodore] Roosevelt está completamente de acuerdo con el viejo. Se ha visto que hay premeditada intención de acabar con los que encabezan el movimiento, esto es, con los miembros de la Junta. Todos los presos con excepción de nuestros infortunados compañeros de Douglas[, Arizona], han salido bien, sólo a Esfinge, miembro de la Junta, se le quiso fregar y ya estaría en México si no apela a la fuga.
            Hasta ahora no se ha perdido más que aquella carta en que me hablaba usted de sus proyectos de ir a San Francisco y otra que me enviaron Aarón [López Manzano] y Trinidad [Saucedo] adjuntando una de Charalito [Juan Sarabia]. Ya deben estar en Washington esperando la quema. Como no las lean.
            Adjunto una carta de Adelaido Santillana de Del Río, Texas, para que cuando Foca [Aarón López Manzano] o Araujo pasen por ahí, pues tienen que hablar con el Chaparrito, le pregunten a éste qué clase de persona es Santillana, y si es de buena fe aprovechen los servicios que quiere prestar. Le ruego envíe a Arcuijo la carta para que vea que tiene empeño dicho señor en trabajar pero es bueno que siempre hable primero con Crescencio Villarreal Márquez. Ya esperaba escribir algunas nuevas de los trabajos de Arcuijo y Aarón en territorio mexicano. Hay que darse mucha prisa para que no se desanime la gente. No puedo mandarle a usted todavía los nombres. Ya me desespero de no tener esos papeles que pedí tan pronto como llegué a mi nueva residencia. Hay que tener calma. Por lo pronto no hay cuidado, lo malo será que tenga que escapar una vez más y no tenga ni con qué tomar un tren de carga. Hay que tener confianza en que nos salvaremos.  
            Se me olvidaba decir que la carta de usted es de fecha 28 de febrero y está marcada con el número 16. Estoy en espera de Verea [Antonio I. Villarreal]. No sé por qué no se habrá venido. Tal vez no habrá completado para el viaje. Al señor Santillana le escribo diciéndole que un delegado general, sin decirle quién, se pondrá al habla con él. Tengo algunas otras cartas que escribir y aquí suspendo ésta. A ver si mañana llegan por fin los deseados papeles. A ver si también mañana me llegan noticias de Foca y Arcuijo para saber qué es lo que hacen.  
            Reciba un abrazo de su hermano      

                         
R. M. Caule [Ricardo Flores Magón]
P.S. Dígale a Arcuijo que me devuelva la carta de Santillana. Ya escribí a Santillana diciéndole del delegado general que irá a hablar con él. No le di el nombre de Arcuijo.
                                     Vale