El Paso, Texas, abril 30 de 1907

Señor don Eulalio Treviño
San Antonio, Texas

Muy estimado amigo y correligionario:
Me refiero a su grata de 17 del mes que hoy termina. En efecto, sin armas o con escaso número de ellas, se dificultará el triunfo y esa es la causa por la cual la Junta no ha dado la señal para el combate. No queremos empujar inerme al pueblo. Gente que pelee, hay bastante. Lo que falta son armas, lo mismo que dinero para comprarlas. Con grandes sacrificios la Junta ha organizado el próximo movimiento pero le faltan elementos para poder armar los grupos revolucionarios. Quizás se consigan los elementos pero mientras tanto se pierde el tiempo precioso en el cual mucho se aventajaría.
            Es de esperarse que la labor de conseguir fondos no se deje sólo a la Junta cuyos miembros todo lo han perdido en tantos años de lucha contra el despotismo. Hay que hacer esfuerzos para conseguir fondos y al efecto le excito a usted formalmente que vea a sus amigos de Coahuila que cuentan con recursos, a fin de que pongan fondos para el fomento de la revolución. Me dice usted que hay quien le haya dicho que sólo entrarán a la revolución si se trata de un movimiento en forma. A esas personas hay que decirles que de todos y cada uno de los interesados en un cambio político en nuestro país, depende la formalidad de la revolución. Si los que tienen elementos no los ponen al servicio de la causa y sólo se concretan a decir que entrarán cuando la revolución sea una cosa formal, sobrarán elementos desinteresados, voluntades fuertes que espontáneamente se pondrán al servicio de la lucha.             
            Desde hoy deben ayudar los que están dispuestos a hacerlo. Si quieren que la revolución sea formal, que ayuden a hacerla, prestando dinero que es lo único que en estos momentos se necesita, pues la organización está hecha y los espíritus están preparados para el movimiento. La Junta en vista de los entusiasmos de usted le ha conferido el cargo de coronel del Ejército Revolucionario, esperando que con su comportamiento como liberal y como mexicano, sabrá honrar dicho cargo y hacerse acreedor a la estimación del pueblo a favor de cuya redención pone usted su espada.  
            Por el momento no tengo más que comunicarle, solamente espero que me seguirá escribiendo para que nos vayamos poniendo de acuerdo en los detalles de la próxima campaña. Nosotros esperamos que no se pasará septiembre sin que se inicie el movimiento. Lo que urge es el dinero. Si lo hubiera sería cuestión de esperar un mes solamente.  
            En general, seguimos la táctica de que los grupos nombren sus jefes. No en todos los casos. Espero sus letras y que me dé detalle con más amplitud y precisión, un plan concreto sobre lo que va usted a hacer para que la Junta pueda combinar el movimiento, teniendo en cuenta entre otros, el plan de usted.  
            Sabe que bien lo aprecia su amigo y correligionario

Ricardo Flores Magón