El Paso, Texas mayo 17 de 1907

Señor don Manuel L[eal] Escamilla
Brownsville [Texas]

Estimado correligionario:
He quedado enterado de una nota de usted enviada a unos de los delegados generales de la Junta, preguntado por la fecha en que deba hacerse el empuje contra el despotismo.  
            Es indudable que como usted algunos otros correligionarios desean ardientemente que la acción comience cuanto antes. Así lo desea también la Junta y pone todo empeño en precipitar los acontecimientos, pero eso no obstante, hay detalles que entorpecen la marcha de la organización revolucionaria y retardan la iniciación de la campaña.  
            El segundo empuje que ha estado preparando esta Junta, podría hacerse desde luego, pero consideramos que será preferible hacerlo cuando esté completa la organización, de modo de no sufrir un nuevo fracaso. Eso ha sido la causa por la cual se retardó el movimiento que se había preparado en esa ciudad. Naturalmente muchos de los correligionarios que están comprometidos para tomar parte en el nuevo empuje contra el despotismo, deben estar ya desesperados de la tardanza del principio de la guerra. Lo mismo están por otras partes, pero en el interés de todos está que no se inicie la campaña sino cuando estén listos los diferentes grupos que van a ser los iniciadores del gran movimiento. De ese modo todos estarán apoyados y no se dará el caso de que un grupo se levante y los demás dejen de hacerlo.  
            Así, pues, excito a ustedes a que tengan paciencia, a que dominen sus naturales y justas impaciencias, en vista de que para bien de todos, para bien de la causa, para asegurar el triunfo, en una palabra, se ha retardado el movimiento contra el despotismo.   
            La lucha requiere grandes sacrificios y uno de ellos es saber esperar con calma el fin de la organización para entrar en acción con la seguridad de triunfar y no con probabilidades de perder. En unos tres meses todo estará listo, según nuestros cálculos. No es mucho esperar cuando se trata de derribar una tiranía que hemos soportado por treinta años.
            Así, pues, estimado correligionario, ruégole explique a los compañeros las causas de la dilación y la proximidad del movimiento. Tres meses nada significan y en ellos quedará concluido todo para poder obrar con confianza.  
            Respecto de armamento, la Junta procura proveer a todos los grupos de lo necesario.  
            ¿No creen ustedes que antes se pronuncie la guarnición de que me hablan? Lo harán si es que son buenos mexicanos esos soldados, cuando el país esté en plena revolución. De eso sí hay que estar seguros. Puede usted escribirme por conducto del apreciable correligionario señor [Ignacio J.] Mendiola.  
            Deseando que no desesperen, que no desmayen, que no pierdan la fe en la causa, quedo de usted amigo y correligionario que lo aprecia

Ricardo Flores Magón