[Los Ángeles, California,] mayo 26 de 1907

Señor don Marcelino A. Ibarra
San Antonio, Texas

Muy estimado y fino amigo:
Me refiero a su grata del 13 del corriente. 1 Bastante delicado está lo que comunica el correligionario Trinidad García. Ya le escribo pidiéndole informes. Por lo pronto debemos obrar con precaución por lo que pudiera resultar de todo ese enredo. No cabe duda querido compañero, que hay en nuestras filas uno o varios traidores. Las aprehensiones que se han estado efectuando en territorio mexicano, revelan que es uno que está muy al corriente de los planes de la Junta el que está delatando. ¿Quién podrá ser? Esa es la incógnita que debemos resolver. Busquemos, indaguemos, para que cese esta serie de persecuciones que se ha desatado en Coahuila, sobre todo. Sin embargo no nos desanimemos. Siempre habrá traidores, canallas, que se desprecien lo bastante ellos mismos para vender sus convicciones.
            No deje de escribirme sobre lo que sepa de todo esto, pues es preciso, urge hacer la luz. Escribí hace pocos días a nuestro Tomás [S. Labrada], diciéndole que El Progreso estaba imposible de leerse, por lo mal corregido y que, de seguir así, dejaríamos de colaborar por ser inútil nuestro trabajo dado que, por lo destrozado que aparecen los artículos, lo mismo es que escribamos nosotros a que lo escriba cualquier otro.  
            Hoy rectifico lo que dije a Tomás: no volveremos a escribir si no corrigen bien los artículos. No ha de faltar ahí quien, por unos dos pesos por ejemplo, corrija el periódico. Tal vez pudiera hacerlo el señor profesor Jonás García. En fin, ustedes vean allá quien pueda hacerlo pero que lo haga bien.  
            Espero sus nuevas letras. Sabe que cordialmente lo quiere su amigo y compañero

Ricardo Flores Magón
¿Por qué no me habrá escrito el señor [Ramón N.] Brondo?

1 Vid., supra, carta núm. 171.