[s.l.,] mayo 28 de 1907

Don Ricardo Flores Magón
[s.l]

Estimado amigo:
Obra en mi poder su grata fecha 26 del presente la que paso a contestar. En El Progreso salió cierta vez la dirección de la viuda del señor [Jesús] Martínez Carrión, y es probable que de ahí la tomó usted, pero como no había contestado dicha señora queríamos rectificar la dirección y ver si había otra. En última carta que recibí del señor [Jesús María] Rangel me comunica haber recibido el señor Victoriano López carta de la señora en que hacía el acuse del dinero recibido. Ahora bien, Arcuijo [Antonio de Pío Araujo] me refirió que supo que en México, esta señora había denunciado a un doctor de la Peña, diciendo que él era el verdadero director del periódico El Colmillo Público. Yo conocí en México a ese señor De la Peña, buen hombre y de inteligencia, si mal no recuerdo, se firmaba "Celso". Este señor escribía algo en el periódico y hoy se encuentra en la cárcel de Belem, a causa de la denuncia de la señora Guadalupe Rubio. Esto se dice pero no se confirma, por lo tanto no hay que denigrar todavía a dicha señora, el tiempo hará la luz y entonces se hará el fallo conveniente. Yo indicaré al señor Rangel que si llega a hacer nueva en favor de esa señora, lo haga por conducto de la Voz de Juárez de Waco[, Texas]. Me comunica Rangel que no habiendo justicia en México y mucho menos en los casos de los que se les cree revolucionarios, cree infructuoso el mandarle dinero a [Casimiro H.] Regalado, para que le defienda un abogado y supone que ese dinero sería gastado inútilmente y que en tal caso, mejor se dedicaría a la Junta ese dinero que a él, en dado caso, se le mandara. Los de Cost[, Texas], me comunicaron que les había escrito Regalado, en el mismo sentido que a Rangel, pidiéndoles ayuda para pagar un abogado que lo defienda, pero ellos no quieren obrar hasta no tener una opinión del centro y opinan lo mismo que Rangel; el dinero que mensualmente están colectando, mandarlo mejor a la Junta. Tengo más confianza en el éxito del cautivo Tomás D. Espinosa, porque habiendo más libertad en este país, y habiendo el dinero suficiente para pagar el abogado que lo defienda, es casi seguro que sale en libertad, además de que su libertad es útil a los trabajos de la causa.  
            He mandado a usted La Voz de Juárez. No recibimos El Nigromante pero vamos a mandarle el periódico para que mande canje y tan luego como llegue se lo enviaré a usted. Tampoco recibimos la Gaceta de Guadalajara, vamos a hacer lo mismo, a ver si conseguimos el canje; si viene, tambien se lo enviaré a usted, Renacimiento, sí lo recibimos, y éste se lo envío a usted hoy mismo.  
            Hemos arreglado para corrector al señor T[imoteo] Barrera y lo vamos a compensar sólo con un peso a la semana mientras se puede darle algo más. Este señor Barrera es el autor de un artículo publicado en […] y que mandé a usted. ¿Cree usted que merezca una refutación dicho artículo? El señor Barrera es un porfirista, pero un porfirista que no se arrastra. Es sincero.  
            No sé nada nuevo de [Juan José] Arredondo, sólo sé que está en [San Juan de] Ulúa, pero con algunas consideraciones, por él fueron denunciados muchos correligionarios  ya más de 20 han sido aprehendidos, no sé los nombres de ellos. Arcuijo [Antonio de P. Araujo] sigue en Del Río[, Texas] y ahí recogerá amplios detalles acerca de ese asunto. Varias personas temían a Arredondo, el mismo Germán [Antonio de P. Araujo] no simpatizó bien con el viejo y presintió algo. El correligionario [Tomás D.] Espinosa también nunca quiso ponerse en comunicación con él porque no le tenía ninguna confianza. Yo creo que nadie más que Arredondo es el causante de las víctimas que están cayendo en poder del Viejo. Se dice que Trinidad García estaba en inteligencia con Arredondo. Marcelino [J. Ibarra] vio al señor [Eulalio] Treviño y le habló respecto al fotograbado, pero indicó este señor que todavía no lo necesita y cuando sea, nos lo comunicará para que se lo prestemos, por lo tanto, espero que este señor diga para cuándo lo necesita que yo estoy dispuesto a dárselo; parece que el trabajo del folleto va bien despacio. Si tiene usted el escrito del señor don Victoriano López, agradeceré me lo devuelva para ver si hay aquí quien pueda hacer ese trabajo y de lo contrario [de]volverlo a dicho señor López.  
            El señor Espinosa de ésta, me dice que ha escrito a usted tres cartas por la dirección que usted le dió y es la misma que usted me indica ahora de Pedro G. Balboa, una de esas cartas le fue devuelta, pero no así las demás. Ayer le dí yo un sobre ya rotulado con la dirección de Ruíz para que en él mande a usted carta. ¿No es muy delicada esa dirección para que la tenga el señor Espinosa? Le dije que la copiara y que siguiera haciendo uso de ella, pero ahora le diré que tome bien nota de la que ya usted le dió.  
            Según anoche me dijo el señor Espinosa, hoy llegan a ésta personas prominentes de Coahuila, entre ellas un licenciado y un doctor [Federico L.] Chacón, miembros del partido. Quedo enterado de que debe seguir el periódico tal como está, con el solo nombre del editor, señor [Ramón] Torres Delgado. Marcelino [Ibarra] toma empeño en la administración. No vino la carta para Victoriano López, veo que la mandó usted directamente.  
            Hoy mismo entregaré al señor [Amado] Morantes la carta adjunta. No sé las referencias que tenga usted respecto al señor Morantes, pero en mi concepto no es de gran confianza esta persona, lo he podido observar. El señor Morantes está en comunicación con el señor [Rafael S.] Trejo, y ya hemos comprobado que este señor no marcha muy recto. Esto que digo no lo digo por envidia o discordia sino por una mera precaución.  
            Recibí el material adjunto. Atiendo que cómo ha de ir el artículo referente a Espinosa, dicho artículo entiendo que ha de quedar perenne a fin de que se le reúnan algunos fondos a dicho correligionario.  
            Todas mis direcciones las tengo en clave y lo mismo voy a hacer con la que me da usted ahora y borrar la que queda en letras. Pierda usted cuidado de la dirección que sólo yo la usaré y si algo me pasa no será descubierta por nadie.  
            Comienzan a molestarnos por las oficinas del peródico. El domingo pasado penetró un individuo que se hacía estar tomado, pero que en realidad no lo estaba, comenzó con indirectas y yo me encaré con él refutando sus palabras, el asunto iba subiendo de punto y preferí callarme, comprendiendo que la cosa pararía mal y quien sufriría en ese caso serían los trabajos de nuestro asunto. El individuo mencionado, mirando que yo ya no le hacía caso la emprendió directamente con el señor Ibarra, ofendiéndole en su amor propio e insultándole. El resultado fue que el individuo tomó la puerta y salió en vista de que ya el señor Ibarra se preparaba para castigarlo con energía. A poco se le vió pasar con un empleado al mismo individuo; es que éste fue a motivar un pleito con objeto de hacer escándalo, que viniera la policía y se llevara a los que en la oficina nos encontrábamos.
            Hace días que mandé a usted carta que recibí de Charalito [Juan Sarabia]. Supongo que con esta fecha será en poder de usted. Hace unos tres días escribí a usted contestación a su anterior, cuya fecha no recuerdo. Volví a quedar sin trabajo, y por lo mismo con amplio tiempo de despachar puntualmente todo lo que me llegue, pero con nuevas privaciones y sacrificios para vivir. Pero como ya dije, esto no me aterroriza ni me desanima. Es todo lo contrario. Ayer recibí carta del Fakir [Librado Rivera] de una manera bien triste me relata su penosa vida, llena de aventura y heroicidades. ¿Cuándo acabarán los sufrimientos del pobre Fakir? Mucho ha padecido.
            Mando periódicos del último número 35. He recibido tarjeta de don Victoriano Agüeros, en que comunica este señor no haber recibido un sólo número de El Progreso. Ayer le envié a este señor, bajo sobre, los últimos cuatro números del 33 al 36, ahora le voy a poner una cartita diciéndole que en lo de adelante, se le mandará en sobre a fin de que le llegue bien.
            Adjunto un sobre que recibí para míster Verea [Antonio I. Villarreal].                  
            Sin otro asunto lo estima su amigo y sincero correligionario

Tomás Sarabia