[Los Ángeles, Californial,] junio 13 de 1907

Señor don Antonio de P. Araujo
[s.l.]

Mi estimado y fino amigo correligionario:
Ya estoy desesperado por no recibir noticias de usted y mucho me temo que haya caído en alguna infame red que le hayan tendido nuestros adversarios. Ruégole que no deje de escribirme para no estar intranquilo y, sobre todo, cuídese mucho, no ande demasiado en la calle ni se exhiba, porque el espionaje está en todo su apogeo.          
¿Qué ha logrado usted descubrir acerca de las traiciones de que tanto se habla? Tengo noticias de México, [Juan José] Arredondo está en Belem, tratado como cualquier preso, en la miseria. ¿Será posible que haya traicionado? ¿No será víctima este pobre hombre de la calumnia?  
            Lo que paso a relatarle es solamente para que usted lo sepa. Me escribe Trinidad García ratificando que el señor Néstor López enseña las cartas a [Joe] Griner, el juez de ese lugar. En su carta se muestra García muy entusiasta y dice que hay cien hombres pero no todos armados. En vista de que hay diferencias entre los correligionarios de ese lugar, ruégole no se adhiera a ningún partido, permanezca neutral. Todos se están acusando y creo que dará por resultado algo desagradable si siguen tomando cuerpo esas rencillas. Unos acusan a [Crescencio Villarreal] Márquez y a Trinidad García, mientras otros acusan al señor [Néstor] López. La cuestión es que se ha formado un lío, cuya solución es difícil por el momento y hay que andarse con tiento sobre todo usted que anda ahí entre los dos bandos que desgraciadamente se han formado. A usted le reconozco el suficiente tacto, sea usted inteligente y podrá descubrir en dónde reside la falsía y en dónde la virtud, o si se trata solamente de pequeñas envidias. Yo creo que el resfrío que dice usted muestra el señor [Atilano] Barrera, se ha de deber a la existencia de los dos bandos que se han formado en Del Río[, Texas]. ¿No le parece a usted?  
            Vuelvo a suplicarle que no deje de escribirme. La clave que tenemos ya no ha de servir porque a míster Foca [Aarón López Manzano] le recogieron todos los papeles y debe haber caído la clave. Sírvase enviarme alguna nueva clave.
            Sabe lo quiere su amigo y correligionario

                        Ricardo Flores Magón