[Los Ángeles, California,] junio 13 de 1907

Señor Antonio P. de Araujo
[s.l.]

Mi querido, fino amigo y correligionario:
Ya desesperaba de no tener carta de usted y hasta me estaba temiendo que habría usted sido víctima de alguna celada. Afortunadamente nada de eso ha pasado. Por lo que veo no ha recibido mis anteriores. Unas le fueron a Del Río[, Texas] con la dirección que me dió usted. Sírvase pedirlas desde luego, para que no las vaya a devolver el correo y se descubra que le escribo. Tomo nota de su nueva dirección con la cual me ha escrito. Aunque no, es mejor que use la siguiente:
            Mrs. María B. de Talavera
            708 Commercial St.
            Los Angeles, California
            Espero contestación de mis anteriores. Yo creía que iba usted a estar más tiempo en Del Río. Le envié una carta para que se la entregara al señor [Atilano] Barrera.  
            Ruego a usted que a nadie enseñe las cartas del ingeniero. 1 Sería desastroso que también a él lo arrestaran. ¿Tiene usted bien asegurados sus papeles? Porque no es remoto que de un momento a otro practiquen un cateo en la casa donde reciben usted y Tomás [L. Sarabia] la correspondencia. La correspondencia de Tomás está en el proceso que se instruye a Aarón [López Manzano]. Hay muchas cartas de él y pudiera ser que, pretextando la violación a las leyes de neutralidad, se mandase practicar un cateo. Con mucha anticipación le dije a Aarón que pusiera en clave las listas y todos los datos interesantes para sus trabajos. Parece que no hizo aprecio de dicha sana observación. Ruego a usted que no eche en saco roto la experiencia que nos ha proporcionado este último golpe y que ponga a salvo papeles y datos.  
            Las claves ya no sirven. Hay que hacer nuevas, pero para entendernos usted y yo, quiero una clave especial. Hay que darle también una clave al ingeniero. No le escriba usted, déme su dirección y yo le escribiré, porque tengo buenos conductos para enviar cartas sin que lleven el sello de los Estados Unidos. Además no disfraza usted su letra que tan conocida es ya, porque entre los papeles recogidos a Aarón, iban muchos escritos con todas las letras de nosotros. A Tomás le he recomendado que no escriba más a México. Toda correspondencia de éste es violada, copian las cartas y les dan curso, y de ese modo está al corriente el despotismo de todos nuestros planes. Usted a nadie comunique lo que sepa, ni a Tomás. Hemos llegado al cuento más difícil porque ya se acerca la hora y el gobierno ha extremado la vigilancia. Por su seguridad tiene Tomás un espía del que no se ha dado cuenta. Espero ansioso sus letras.
            Sabe lo quiere su amigo y correligionario

                        Ricardo Flores Magón

1 Refiérese a Ángel Barrios.