[Los Ángeles, California,] julio 17 de 1907

Señor don Felipe Martínez
[s.l.]

Etimado amigo:
Tan pronto como recibí su carta, paso a contestarla con mucho gusto según sus apreciables deseos.  
            Con mucho gusto acuerda la Junta que obre usted primero que cualquiera otro grupo del país; pero no está por demás hacerle a usted estas observaciones. Usted está en el centro del país,  si es usted el primero en obrar, pueden aplastarlo las fuerzas del gobierno, mientras que obrando al mismo tiempo que los demás grupos, tal vez y es muy probable que no lo venzan, porque las fuerzas del gobierno tendrán que dividirse. Para obrar usted primero que los demás grupos con el fin que persigue y que es el de agarrar por sorpresa el pueblo que desea, es bueno que no obre con muchos días de diferencia a la fecha del movimiento general, sino, a lo sumo, con uno o dos días de anticipación al día del levantamiento de los demás puntos que están listos para el movimiento. Le ruego que se fije en esas observaciones que considero prudente hacerle saber, porque no quiero que los bravos mexicanos tan abnegados se encuentren en condiciones sumamente desventajosas. Calcule usted el tiempo que necesita para caer por sorpresa sobre la ciudad que quiere tomar y con que anticipación desea obrar para tenerlo así en cuenta, pero vuelvo a suplicarle que se fije en que las fuerzas dictatoriales. Creo que debe usted obrar con la anticipación estrictamente necesaria para apoderarse del pueblo en cuestión y no con demasiada anticipación, y, como lo desea usted la Junta ha aprobado su proposición de levantarse.  
            Espero sus apreciables letras sobre el particular.
            Siento sobre manera que no pueda usted facilitar armas para otros grupos. En fin, no hay que desmayar. Si el movimiento no es para septiembre como lo deseamos, será ya a fines del mes o a principios de octubre.
            Espero sus nuevas letras y entretanto, quedo como siempre su amigo y correligionario que bien lo estima

                                Ricardo Flores Magón