[Los Ángeles, California,] junio 4 de 1908

Señor Enrique Flores Magón:

Me pongo a contestar tu carta de dos de este mes, hoy día 4, diciéndote, querido hermanito, que está al pelo la conquista que hizo Práxedis [G. Guerrero] del amigo que llevará 5,000 ejemplares del manifiesto 1 hasta Chihuahua. Así, pues, voy a decirle a [Francisco] Ulíbarri que ese amigo mande por express todos los paquetitos de un ejemplar. Ojalá que hayas empezado a enviar membretes a Ulíbarri.  
            Como no he tenido noticia de que haya salido algún otro número de Reforma, Libertad y Justicia, no tuve hoy ánimo de escribir otro artículo para dicho periódico, y no dos, como me he propuesto, pues la verdad es que estoy aquí en una postura tan incómoda y con tan poca luz, que se me quitan las ganas de trabajar con poco que sospeche que mi trabajo es inútil, porque no sale el periódico. El artículo que escribí ayer, lo mandaré a [Antonio de P.] Araujo mañana si sé que ya salió el segundo número, pues ya tienen allá dos articulos que les envié el viernes pasado.  
            Atilano Barrera pasó a Allende, Coahuila, confiando en un ofrecimiento que le hicieron los esbirros de no hacerle nada. Pasó el muy inocentón y lo agarraron. 2 Ahora está en Belem y dice que tiene esperanzas de salir pronto. No creo que lo pongan en libertad tan fácilmente. Tal vez en Del Río [Texas], esté todavía Andrés Flores, socio comercial de Atilano y comprometido al obrar en Allende. Es posible que Andrés sepa del Programa, y si él no sabe, entonces, tal vez sepa Amado E. Garza, de Eagle Pass, Texas. El coronel [Encarnación] Díaz Guerra ha de saber el paradero de Andrés Flores.  
            No está confirmado que Néstor López sea un traidor. Todas las probabilidades muestran que cerca de Tomás [Sarabia], el hermano de Manuel, estaba un espía, y que al trabajo de ese espía se debió que hubieran seguido a Araujo, aprehendiendo a casi todos los demás que éste vio en México, la aprehensión de los hermanos [Venancio y José] Aguilar, la de Aarón [López Manzano], mi aprehensión frustrada en la casa de Modesto [Díaz] por dos veces, la tenaz persecución a Librado [Rivera] en su peregrinación de cerca de 2,000 millas, etc. Sin embargo, no hay que confiarle a Néstor ni la fecha, ni el plan, porque Díaz Guerra no quiere que lo sepa, y como Díaz Guerra le entrará a los balazos, mientras que Néstor ha declarado que no les entrará, hay que obsequiar los deseos del que va a arriesgarse. Por lo demás, Díaz Guerra dirá si es necesario hablar con Néstor. Yo creo que no. Por otra parte, Néstor se ha portado siempre como buen amigo. Hasta remuerde la conciencia el tenerle desconfianza; pero es preciso atender a Díaz Guerra, ya que éste, además de ser jefe, es quien va a batirse.
            Lauro Aguirre es el hombre de alma más blanca que he conocido. Bueno como un Cristo. Su miseria habla mejor en favor de este original luchador, que lo que yo pudiera decir en su abono. Es un Cristo, viejo, inocentón, algo desequilibrado. Ha hablado con [Santiago R.] de la Vega y con otros personajes, pero es incorruptible. Este es de los que pueden pasar por el lodo sin mancharse. Es miedosillo y a veces usa en la lucha tácticas que lo hacen sospechoso; pero es un espíritu puro, justo, candoroso. Repito que no he visto un hombre como él. Por lo demás, el pobrecito de don Lauro, es completamente inútil para empresas audaces, revolucionarias. Es miedosillo, tontito, y por lo mismo no hay que confiarle secretos. Además, es amigo de un borrachín llamado Cano, y a éste cuenta todo lo que sabe; don Lauro es un hombre que regala todo lo que tiene. De él sí se puede decir que se quita la camisa para darla al que tiene frío. Sin hipérbole, es una alma de paloma. Las personas que no tienen paciencia de soportar sus chocheces, se enojan con él y aún se transforman en sus más encarnizados enemigos. Basta por hoy de hablar del pobrecito de don Lauro. Yo hablo de lo que me consta. Rómulo [S. Carmona] y familia lo conocen mejor que yo, pues ellos lo trataron muchos años y hacen una pintura análoga a la mía: don Lauro es un bendito.          
            León Cárdenas, [es] hombre de absoluta confianza lo mismo que [Venancio] Aguilar, lo que pasa es que allí unos a otros se ven mal y se desconfían, pero tanto Cárdenas, como Aguilar como don Lauro y como Prisciliano [S. Silva] son hombres honrados, enamorados sinceros de la causa de los humildes.       
            Antonio [I. Villarreal] y Manuel [Sarabia] no sabrán la fecha, ni los progresos del movimiento.  
            Decididamente sólo a [Carlos P.] Escoffié y a [Tirso] Pérez [Ponce] concederemos acceso, siempre que no hayan perdido sus ideales anarquistas; si los perdieron, esperaremos a que se den a conocer algunos anarquistas inteligentes, para hacerlos miembros de la Junta, estando de común acuerdo en la elección Práxedis, tú, Librado [Rivera] y yo, que somos los del mismo ideal. ¿Está bien así?
            Efectivamente, Theodore Roosevelt es capaz de invadir la frontera y hay que desviar el golpe con tiempo. Con toda calma nos proponemos pensar sobre el asunto para hablar a [Job] Harriman de él, así como a John Murray y demás amigos americanos.    
            Desde la visita pasada, en vista de la petición de Práxedis mandó recadito [Francisco] Ulíbarri para que le mande 100 ejemplares del manifiesto.
                             Adiós, hermanito
Querido Práxedis: Reciba usted un fuerte abrazo de Librado y mío y nuestros deseos de que el éxito corone sus valiosos esfuerzos.      
            Tú, hermanito, recibe saludos de Librado. Saluda a Rómulo [S. Carmona] y familia. De mi parte recibe un abrazo muy fuerte.            
            No hay que ver con desprecio el periodiquito Libertad y Trabajo. Tiene buena aceptación en las fábricas del Cantón de Orizaba, [Veracruz], yo creo que hará buena labor entre los que verdaderamente están necesitados de alimento, los proletarios, para quienes después de todo, están dedicados nuestros actuales esfuerzos y para quienes exclusivamente serán nuestros esfuerzos [en] un porvenir cercanísimo.  
            Ya está formalizada la invasión de Sonora, penetrando las fuerzas liberales por el lado del Río Colorado según verás por la carta del compañero [Pedro R.] Caule pidiéndole la lista de jefes y oficiales de la expedición. Mándale a Caule unos cinco mil ejemplares del Programa, pues los necesita, ya que Rómulo tiene, o al menos puede conseguirlos, los mandas con esta dirección: Enrique Guzmán. Calle Xico, California, esa es la dirección del intérprete de los indios,

correligionario, Juan Félix.

1  Refiérese a “Manifiesto de la JOPLM” , fechado en Los Ángeles, Calif., el 15 de mayo de 1908.

2 Atilano Barrera, militante del PLM de la región de Aabasolo, Coahuila, fue arrestado en Torreón, Coahuila a fines de 1906, pasó a la cárcel de Belem en la ciudad de México. Permaneció en ella hasta el año de 1909.