[Los Ángeles, California,] septiembre 15 de 1908

Ricardo, encanto de mi vida, el domingo sufrí mucho porque supe dos fatales noticias, una que el hermano [Modesto] Díaz está para desaparecer de un momento a otro del mundo y la otra es que Concha de Rivera le dijo a la señora de Vázquez que en octubre siempre se los llevan para Arizona; que su esposo le dijo que tú ya estás resuelto a irte ¿es verdad? Dime, mi cielo, no me desconsuelo que estarás conmigo y en lugar de estar conmigo que te lleven a Arizona. Qué terrible sería para mí. Pon cuidado mi Ricardo y contéstame a lo que voy a preguntarte. Piensa, bien, mi vida, puesto que se trata de nuestra felicidad, bien mío. Tus enemigos son colosales. Están resueltos a impedirte que salgas; han tocado todo lo que está a su alcance. Yo no tengo fe en la Suprema [Corte]. Allí están tus enemigos. Va a suceder lo que con los jueces que los han juzgado ¿qué han hecho?, condenarlos a Arizona. Qué haría yo entonces sin poderme ir luego, me moriría de desesperación. No tengo fe más que en el pueblo. No creo en nadie más ¿quién puede cuidar de tí más que yo? Nadie si te llevan a Arizona. Yo cuidaría que no te plagiaran y como socialista agitaría al pueblo que se levante para salvarte.  
            Recuerda el año pasado cuánta gente hubo la primera vez que te sacaron. Yo en media hora cuando más levanté esa gente; fuí volando a la plaza de los mexicanos y me los traje. Esta fue mi idea de hacerme socialista, tanto porque quiero el bien de todos y para ser fuerte. Quiere el Partido que vaya como propagandista ahora en la campaña electoral. Nada resolví hasta saber tu voluntad. Lucía [Norman] queda con una familia americana socialista. Creo que fuera de aquí seremos más felices porque nadie nos conoce y no nos interrumpirán nuestra dicha siquiera un tiempo corto. Aquí nos conoce mucha gente y no podríamos evitar murmuraciones que nos molestarían. ¿Crees tú que si sales libre no se venga un pueblo a verte? Cómo evitarlo. Yo hago lo que tú quieras pero quiero estar prevenida. No tengo fe. Y bastante nos han engañado. Piensa bien y contéstame. Para el 1º de octubre quieren que esté en Arizona. Nada he resuelto todavía, puesto que no sé tú voluntad. Lucía te va a escribir. Te beso con toda mi alma. Es urgente que me contestes todo lo que te pregunto. Tuya,

María [Brousse de Talavera]